La villa de Breña Alta es un municipio español situado al este de la isla de La Palma, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, comunidad autónoma de Canarias. Tiene una extensión de 30,82 km² y una población de 7487 habitantes (INE 2025).
El término municipal se extiende desde la crestería de Cumbre Nueva hasta el océano Atlántico. Su capital municipal es la localidad de San Pedro. El resto de barrios del municipio son Botazo, Breña (San Isidro), Buenavista de Abajo, Buenavista de Arriba, La Cuesta, Las Ledas, El Llanito y Miranda.
Ubicado en plena comarca capitalina, el municipio es limítrofe con Santa Cruz de La Palma y ha visto aumentada su población en los últimos años debido a la falta de viviendas en la capital. En el término se ubica el Hospital Universitario de La Palma, el puerto pesquero capitalino y una playa artificial en la costa de Bajamar, así como varias zonas industriales y comerciales. Breña Alta es famoso por su producción de tabaco, que representó la base de la economía municipal durante varias décadas de los siglos xix y xx.
La Breña es la denominación propia de la mitad meridional del actual término municipal, y hace referencia al terreno poblado de maleza cubierto por materiales volcánicos recientes procedentes de la Cumbre Vieja y de otras erupciones en la ladera. El gentilicio para los naturales de Breña Alta y de Breña Baja es breñusco, -a.
El escudo heráldico municipal de Breña Alta fue aprobado por el Gobierno de Canarias el 17 de mayo de 1993. El escudo se blasona de la siguiente manera:
La cruz representa, además de numerosos acontecimientos históricos en el municipio, a la Fiesta de las Cruces, en las que la población levanta cruces enjoyadas y adornadas con distintos elementos multicolores. Las llaves representan a San Pedro (santo patrón del término) y a la transparencia municipal. El tercer cuartel representa a los Dragos Gemelos, dos ejemplares de Dracaena draco existentes en El Llanito que han crecido enlazados entre sí. Las ramas de tabaco aluden al cultivo e industria que da fama al municipio.
La descripción textual de la bandera, aprobada por orden del 22 de abril de 2002, es la siguiente:
El color blanco tiene un valor identificativo para el pueblo, que lo usa tradicionalmente en los ornatos festivos tradicionales, y el rojo es el color sobre el que se estamparon los símbolos heráldicos de la Corona de Castilla en la Isla desde el siglo xvi y el fondo de las representaciones heráldicas más antiguas que se conservan en La Palma.
El término municipal de Breña Alta se extiende por la ladera oriental de los macizos montañosos de Cumbre Nueva y Cumbre Vieja, en la isla de La Palma. Sus 30,82 km² de superficie suponen el 4,4 % del territorio isleño, y forman un triángulo invertido cuyo lado más amplio se corresponde con la crestería de la dorsal de la Cumbre, y su vértice una franja al pie de un antiguo acantilado marino con una longitud de costa de 1,30 km.
Limita al norte con Santa Cruz de La Palma por el Barranco de Juan Mayor y una línea artificiosa que divide el cráter de la Caldereta hasta llegar a la costa por el Risco de La Concepción. Al este limita con el océano atlántico, al sur con Breña Baja por el antiguo camino de herradura entre la capital y el Valle de Aridane, y al oeste con el municipio de El Paso por Cumbre Nueva. La cabecera municipal (San Pedro) está a 350 metros de altitud sobre el nivel del mar.
La joven ladera en la que se asienta Breña Alta tiene diferentes grados de pendiente en la que predominan los elementos constructivos (lomos) sobre los erosivos (barrancos). La mayor altitud del municipio se registra en el pico de Las Ovejas, justo en el límite con Santa Cruz, alcanzando los 1854 m s. n. m. A medida que se avanza hacia el sur por la Cumbre Nueva, la altura desciende hasta alcanzar los 1400 m en la parte más baja. De esta aguda arista orográfica parte una serie de lomos paralelos en dirección este (lomos cortos y largos en la terminología local, según alcancen o no la cima de la alineación montañosa). De perfil ondulado y gran regularidad, los lomos tienen apariencia de haberse formado en situación de biostasia. Entre los lomos de este sector destaca el de Las Vueltas, por donde sube el sendero que cruza la cumbre y comunica ambas vertientes de la Isla.
El relieve presenta dos zonas bien diferenciadas de distinta edad geológica. La Breña propiamente dicha es una larga franja enclavada en la parte sur del municipio, cubierta por materiales recientes, procedentes de los volcanes de la Cumbre Vieja y de otras erupciones en la ladera, lo que ha dado lugar a formas ligeramente accidentadas. El resto de los materiales, correspondientes a la más antigua serie de Paleo-Palma, configuró los lomos que descienden de la Cumbre Nueva. La presencia de numerosos conos volcánicos subrecientes y las pequeñas planicies formadas por el represamiento de los materiales eruptivos tras estas montañas se encuentran esparcidos por todo el territorio. El Risco de La Concepción, antiguo hidrovolcán de gigantescas dimensiones, debió originarse en aguas marinas someras, y sus flancos quedaron sepultados por las posteriores erupciones de la Cumbre Nueva. Su cráter semienterrado, denominado La Caldereta y abierto a la ciudad de Santa Cruz de La Palma por el noreste, es uno de los elementos paisajísticos más destacados de la comarca. El material procedente de este antiguo hidrovolcán generó el rellano de Buenavista, de apreciable importancia agrícola y ganadera en el pasado. Se destacan también otras alineaciones montañosas y rellanos en El Zumacal, La Pavona y Montaña Pina.
Debido a la elevada permeabilidad del joven suelo, la presencia de barrancos en el término es relativamente escasa. Prácticamente todas las aguas de escorrentía se unen finalmente en un solo barranco diagonal que recibe distintos nombres según el lugar por donde pasa y está situado en la zona de contacto entre las formaciones geológicas antiguas y nuevas. Su cauce está poco definido en su parte alta, pero se ensancha y profundiza en las zonas media y baja, especialmente en el área más afectada por la riada de 1957. El barranco de Aguacencio se encaja a partir de la fuente de su nombre o Fuente Grande, y es el mayor colector del municipio, puesto que evacua el agua del área de los lomos que recibe el contacto del mar de nubes y la lluvia horizontal. Otro barranco importante es el de Aduares, que recibe numerosos afluentes que descienden de los lomos (Espinel, Mastres, Aderno, Melchora) hasta unirse al de La Breña en El Llanito. Algunos cauces fueron obturados en su recorrido por las corrientes de lava procedentes de la Cumbre Vieja, como en el caso del barranco del Tanque, cuya denominación revela la persistencia de dicha circunstancia incluso en época histórica.
El agua infiltrada en el subsuelo se incorpora al acuífero, que va deslizándose hacia el mar con una velocidad condicionada por la naturaleza y pendiente del substrato. La incisión de los barrancos en el terreno hace aflorar fuentes y nacientes, que tuvieron una notable importancia en el pasado en el abastecimiento de las poblaciones y de los animales, con anterioridad a la construcción de las galerías que han provocado su actual secado. Las más importantes por sus caudales fueron las de Aduares, Melchora y Aguacencio.
Las condiciones climáticas del municipio vienen dadas por su orientación este, abierto a la influencia directa de los vientos alisios, por lo que las zonas altas y medias son relativamente húmedas. Los vientos de las borrascas del noroeste, al descender desde la Cumbre Nueva, originan el efecto foenh, cuyos remolinos causan en ocasiones grandes daños en los cultivos. Las lluvias superan los 500 mm en las medianías y se elevan a los 800-1000 mm en el dominio del monteverde.
Matorral costero, bosque termófilo, monteverde y pinar se distribuyen siguiendo la abrupta topografía del municipio, caracterizada por los lomos, barrancos, riscos, campos y tubos volcánicos. Desde el nivel del mar hasta la cota de 800 m s. n. m. aproximadamente predominan las comunidades de sustitución, debido a la antropización del territorio. Aquí se encuentran especies como sabinas, acebuches, almácigos, retamas, tabaibas y cardones. Destacan la presencia de palmerales en Buenavista, El Molino, El Llanito, el Barranco de Las Breñas y Miranda.