Borneo (en malayo: Borneo, en indonesio: Kalimantan) es la tercera mayor isla del mundo (después de Groenlandia y Nueva Guinea) está ubicada en el sudeste de Asia, en el centro de Insulindia. Administrativamente, la isla se encuentra dividida entre Brunéi, Malasia e Indonesia, siendo la única isla del mundo compartida por tres países. Los indonesios se refieren a la isla en el idioma indonesio como Kalimantan. La región de Malasia en Borneo se suele llamar Malasia Oriental o Borneo malayo. La nación independiente de Brunéi ocupa dos pequeños enclaves en la costa norte, y es el país más rico y desarrollado de la isla.
Borneo se encuentra dividida en varias provincias y estados:
Las provincias de Borneo Central, Borneo Meridional, Borneo Septentrional, Borneo Occidental y Borneo Oriental, en el sur de la isla, pertenecientes a Indonesia.
Los estados de Sabah y Sarawak, y el territorio federal de Labuán, en el norte de la isla, pertenecientes a Malasia.
Brunéi, estado independiente, en dos pequeños enclaves en la parte central de la costa norte de la isla.
La isla es conocida por muchos nombres. Internacionalmente se conoce como Borneo, derivado del contacto europeo con el Imperio de Brunéi en el siglo XVI durante la Era de los Descubrimientos. En un mapa de alrededor de 1601, se hace referencia a la ciudad de Brunéi como Borneo, y también se etiqueta a toda la isla como Borneo. El nombre Borneo puede derivar de la palabra en sánscrito váruṇa (वरुण), que significa "agua" o Varuna, el dios hindú de la lluvia.
La población local lo llamaba Klemantan o Kalimantan, que derivó de la palabra sánscrita Kalamanthana, que significa "tiempo ardiente" posiblemente para describir su clima tropical cálido y húmedo. El historiador indonesio Slamet Muljana sugiere que el nombre Kalamanthana deriva de los términos sánscritos kala]' (tiempo o estación) y manthana (agitar, encender o crear fuego por fricción), que posiblemente describe el calor del clima.
En épocas anteriores, la isla era conocida con otros nombres. En 977, Registros chinos comenzó a utilizar el término Bo-ni para referirse a Borneo. En 1225, también fue mencionada por el funcionario chino Chau Ju-Kua (趙汝适). El manuscrito javanés Nagarakretagama, escrito por el poeta de la corte Majapahit Mpu Prapanca en 1365, menciona la isla como Nusa Tanjungnagara, que significa la isla del Reino de Tanjungpura. No obstante, en el mismo manuscrito también se mencionan Barune (Brunéi) y otras entidades políticas de la isla.
El descubrimiento para occidente de la isla de Borneo fue realizado por los navegantes Juan Sebastián Elcano y Fernando de Magallanes, quienes arribaron a sus costas en el año 1521. La historia de Borneo está estrechamente relacionada con Filipinas. Cuando el archipiélago filipino fue sometido por el navegante español Miguel López de Legazpi, una flotilla del sultán de Borneo auxilió a los príncipes de Manila, ya que uno de aquellos príncipes era oriundo de Borneo.
En 1577, cuando un pretendiente al trono de Borneo llamado Sirela solicitó el apoyo de España, el gobernador español de Filipinas, Francisco de Sande, zarpó de Manila con una escuadra de 30 bajeles y 2200 hombres. Proclamado Sirela rey, el nuevo monarca prestó homenaje a España y ofreció a los españoles el territorio de Sabah y algunos asentamientos de Borneo y dichos territorios fueron incluidos en la Capitanía como parte del Imperio español. Pero entonces el soberano destronado buscó refugio en las islas Molucas, solicitando el auxilio de los portugueses, quienes aspirando también a la posesión de Borneo, organizaron una flota que bajo las órdenes de Héctor Brita venció a Sirela, quien huyó a Manila y solicitó nuevamente el apoyo de España. Estos enviaron al capitán Gabriel de River con un pequeño ejército que derrotó a los ocupantes y restableció a Sirela en el gobierno.
El pabellón español en la región septentrional de la isla fue levantado por Rafael Omen de Acevedo en el año 1648, al vencer a los nativos camucones. Pero en la última mitad del siglo XVII España tuvo que reconcentrar sus fuerzas en Luzón por falta de efectivos, ofreciendo a los piratas de la región libertad para que actuaran. A principios del siglo XVIII los tirones, que dependían del sultanado de Joló (isla situada entre Filipinas y Borneo) se hicieron independientes.
En 1761 Inglaterra celebró un tratado con Joló, por el cual la Compañía Británica de las Indias Orientales adquirió el litoral norte de Borneo, desde el río Kunanis hasta la bahía de Melledu. En 1771 esta misma compañía ocupó con 400 hombres la isla de Balambamgan, pero habiendo captado la enemistad de los nativos, fueron todos pasados a cuchillo. El soberano javanés Bantam cedió a los neerlandeses en 1778 unos territorios de la costa oriental de Borneo cuyo dominio poseía por derecho de herencia. Esta cesión tuvo gran importancia en el futuro, ya que fue considerada como fundamento jurídico de la soberanía que ejerció Holanda en gran parte de la isla.
A fines del siglo XVIII y principios del XIX los piratas joloanos hicieron imposible el comercio en la zona. Con el objetivo de reducir a los corsarios, partió de Manila una escuadra española que en 1851 bombardeó y tomó la capital de Joló. A través de la firma de un tratado este territorio y todas sus dependencias pasaron a formar parte de los dominios de España en el archipiélago de Joló; y para desvanecer toda duda con respecto a Borneo, el sultán Mahamad-Diamarol Alam declaró en 1862 que el grupo de las islas de Joló y Tawi-Tawi pertenecían a los españoles por derechos de conquista y anexión. El Tratado de Licup, firmado el 22 de julio de 1878, también reconocía el dominio eminente de España sobre el archipiélago y sus dependencias. Pero las negociaciones diplomáticas entabladas ese mismo año a causa del establecimiento de la British North Borneo Company en el norte de la isla, tuvieron como resultado el protocolo del 7 de mayo de 1885, donde suscrito por los representantes de España, Inglaterra y Alemania; declaraba que a cambio del reconocimiento de la soberanía española en Joló, el gobierno de este país debía renunciar a favor de Inglaterra, a cualquier pretensión de soberanía sobre los territorios del continente de Borneo y de las islas vecinas de Balambamgan, Banguey y Manali, así como a todos los territorios comprendidos en una zona de tres leguas marítimas a lo largo de la costa, que formaron parte de los territorios administrativos de la British Company hasta 1905.
En noviembre de 2018, los científicos informaron del descubrimiento de la pintura de arte figurativo más antigua conocida, de más de 40.000 (quizás hasta 52.000) años de antigüedad, de un animal desconocido, en la cueva de Lubang Jeriji Saléh en la isla de Borneo.
Según los antiguos chinos (977), manuscritos indios y japoneses, las ciudades costeras occidentales de Borneo se habían convertido en puertos comerciales en el primer milenio d. C. En los manuscritos chinos, oro, alcanfor, caparazón de tortuga, marfil de cálao, cuerno de rinoceronte, grulla, cera de abejas, madera de laka (un duramen perfumado y madera de raíz de una gruesa liana, Dalbergia parviflora), sangre de dragón, ratán, nidos de pájaro comestible y varias especias se describían como algunos de los artículos más valiosos de Borneo. Los indios llamaron a Borneo Suvarnabhumi (la tierra del oro) y también Karpuradvipa (isla del alcanfor). Los javaneses llamaron a Borneo Puradvipa, o isla del diamante. Los hallazgos arqueológicos en el delta del río Sarawak revelan que la zona fue un próspero centro de comercio entre la India y China desde el siglo VI hasta aproximadamente 1300.
Los pilares de piedra con inscripciones en escritura Pallava, encontrados en Kutai a lo largo del río Mahakam en Kalimantan Oriental y datados en torno a la segunda mitad del siglo IV, constituyen una de las pruebas más antiguas de la influencia hindú en el Sudeste Asiático. En el siglo XIV, Borneo se convirtió en un estado vasallo de Majapahit (en la actual Indonesia), cambiando posteriormente su lealtad a la dinastía Ming de China. Sulu preislámico, entonces conocido localmente como Lupah Sug, se extendía desde Palawan y el archipiélago de Sulu en Filipinas; hasta Sabah, Este, y Kalimantan del Norte en Borneo. El imperio Sulu surgió como rebelión y reacción contra el antiguo imperialismo Majapahit contra Sulu que Majapahit ocupó brevemente. La religión del Islam entró en la isla en el siglo X, tras la llegada de comerciantes musulmanes, que resultaron ser sufíess, que más tarde convirtieron a muchos pueblos indígenas de las zonas costeras.