Borís Víktorovich Sávinkov (en ruso: Бори́с Ви́кторович Са́винков; Járkov, 19 de enero de 1879 - 7 de mayo de 1925), escritor y revolucionario ruso, uno de los dirigentes de la «Organización de Combate» del Partido Socialista Revolucionario, responsable de los asesinatos más espectaculares de funcionarios imperiales en 1904 y 1905, acontecimientos que relató en su novela El caballo amarillo, escrita en París en 1909.
Aventurero, masón, espiritualista, terrorista y embaucador, conspirador y obsesionado con la violencia nació en el seno de una familia noble en 1879. Se unió a diversas causas políticas: el socialismo polaco, el socialismo revolucionario, la Unión por la Defensa de la Patria y la Libertad (organización antibolchevique), el Movimiento Blanco y el fascismo italiano. Exponente clásico de un dandi adicto al sexo y a la morfina, se caracterizó por una inclinación continua al terrorismo, aunque siempre como planificador y no como ejecutor de los ataques.
Más tarde, se convirtió en Viceministro de la Guerra del Gobierno Provisional, a pesar de carecer de formación militar. Involucrado en el fallido golpe de Kornílov, fue relevado de su puesto gubernamental. Abandonó el PSR y combatió al Gobierno de Lenin durante la Guerra civil rusa, con una posición política cada vez más conservadora. En su enfrentamiento con los bolcheviques, apoyó a diversos movimientos contrarrevolucionarios como los del atamán cosaco Alekséi Kaledín, el general Mijaíl Alekséyev o el almirante Aleksandr Kolchak.
En 1920, emigró —manteniendo sus actividades antibolcheviques desde el extranjero— para, cuatro años después, regresar a la Unión Soviética, donde fue detenido. Atraído por una promesa de perdón, fue procesado por las autoridades soviéticas en un juicio propagandístico, pero se suicidó poco después.
Nacido en Járkov en 1879, Sávinkov era hijo de un fiscal zarista afincado en Varsovia que pertenecía a la nobleza. Con la edad de dieciocho años ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Petersburgo, pero dos años después fue expulsado en 1899 por su participación en unas revueltas estudiantiles. Después estudió en Berlín y Heidelberg. Durante su periodo universitario se unió al movimiento revolucionario contrario al régimen zarista.
Desde 1898, fue miembro de diversas organizaciones socialistas, y en 1901 lo detuvieron y desterraron a Vólogda, condenado por sedición. En su exilio se relacionó con intelectuales como Nikolái Berdiáyev. En la primavera de 1903, abandonó la socialdemocracia para unirse a los socialistas revolucionarios. Influido por Yekaterina Breshko-Breshkóvskaya, decidió dedicarse al terrorismo, huyó al extranjero en junio y marchó a Ginebra, a ofrecer sus servicios a la Organización de Combate socialrevolucionaria. En agosto lo presentaron a Yevno Azef y se unió formalmente a la organización. Se convirtió en lugarteniente de Azef en la Organización.
Terrorista socialrevolucionario
Sávinkov se convirtió en una figura legendaria entre los terroristas socialrevolucionarios. Poeta, jugador y «luchador por la libertad», participó en el asesinato de varias figuras del gobierno autocrático imperial, aunque siempre como organizador, no como ejecutor de los atentados.
Tras participar en la vigilancia del ministro de Interior ruso, Viacheslav von Pleve y fracasar en asesinarlo, marchó a Ucrania con el fin de acabar con la vida del gobernador general de Kiev. Azef se reunió con él y su grupo en Kiev, y los convenció para regresar a la capital y retomar los planes de asesinato del ministro del Interior, operación que quedó a cargo de Sávinkov. Por el asesinato de Viacheslav von Pleve, y su participación en el asesinato de gran duque Sergio Aleksándrovich Románov, tío y cuñado del Zar, fue detenido en 1906 y condenado a muerte. Sin embargo, logró escaparse de su celda para huir a Rumania y, posteriormente, a Francia.
En 1908, Sávinkov se convirtió en jefe de la Organización de Combate SR.
En 1911, con 22 años, se retiró del partido ante la gran cantidad de enemigos que se había ganado en él y se instaló en la Costa Azul, donde se dedicó a la escritura de ficción, con gran éxito. Durante la guerra mundial, se contó entre los que sostuvieron una postura defensista. Su vida en Francia, sin embargo, no estuvo centrada en la política, sino en el lujo, las amantes, los casinos, la morfina y la ropa elegante.
El Gobierno Provisional y el golpe de Kornílov
Después de participar en la Primera Guerra Mundial como voluntario en el Ejército francés, regresó a Rusia en abril de 1917, en un grupo de defensistas y en julio pasó a ser viceministro de Guerra del Gobierno provisional ruso de Aleksandr Kérenski.
Ardiente defensista y parte del ala más conservadora de los socialrevolucionarios, Sávinkov se oponía al Sóviet de Petrogrado. Participó en el periódico Volia Naroda (La voluntad popular), editado por Andréi Argunov y tribuna de los más conservadores socialrevolucionarios, en las que demostró sus grandes dotes como escritor.
Defensor de la autoridad del Estado, nacionalista, despreciaba a las masas y mantenía su tendencia a recurrir a métodos violentos como en su pasado terrorista. Teóricamente socialrevolucionario porque nunca había sido expulsado del partido, no mantenía la disciplina de la formación y no contaba con el respaldo de esta, aunque sí con el de Kérenski. Más activista que teórico, con escaso apego en realidad a las diferentes ideologías, llevó una vida de lujo gracias a la apropiación de fondos destinados a las causas políticas que supuestamente defendía.
Su influencia fue crucial en el nombramiento de Lavr Kornílov para mandar el frente del suroeste, del que era comisario (8 de juliojul./ 21 de julio de 1917greg.) y más tarde (18 de juliojul./ 31 de julio de 1917greg. como comandante en jefe del Ejército.
Sin embargo, el 30 de agosto, dimitió y fue expulsado del Partido Social-Revolucionario (o Partido Socialista Revolucionario) por su papel en el levantamiento del general Lavr Kornílov en septiembre de 1917.
Después permaneció en Rusia como contrarrevolucionario durante el periodo que sucedió a la Revolución de Octubre. Primero se unió a las tropas cosacas del general Piotr Krasnov, que fracasaron en su intento de retomar Petrogrado. En diciembre de 1917, se hallaba en Novocherkask, tratándose de ganar la confianza de Kornílov y Mijaíl Alekséyev, trasladándose en enero de 1918 a Moscú tras pasar brevemente por Petrogrado, desilusionado con la falta de actividad en el Don contra los bolcheviques; en Moscú fundó la «Unión para la Defensa de la Patria y La Libertad», con el beneplácito de los generales. Manteniendo su inclinación a la intriga y a su engrandecimiento personal, Sávinkov trató de ampliar el tamaño de su organización, buscando en especial la cooperación de los antiguos oficiales del Ejército. En abril de 1918, comenzó a recibir financiación del Don y a finales de mes había comenzado a mantener contactos con los Aliados y la organización empezó a crecer. En mayo, decía contar con el apoyo de 5000 de ellos y con respaldo francés.