Blas Piñar López (Toledo, 22 de noviembre de 1918-Madrid, 28 de enero de 2014) fue un jurista, notario, político, editor y escritor español, cuya trayectoria política y vida pública se identificó con el nacionalsindicalismo y la extrema derecha. Defendió el catolicismo político (fue miembro de la Asociación Católica de Propagandistas) y militó en Acción Católica. Fue Procurador en Cortes en las Cortes franquistas durante diecinueve años. Durante la Transición española fundó el partido Fuerza Nueva, constituido sobre la base de la línea editorial de la revista homónima, y se destacó por sus discursos del 20N en la madrileña plaza de Oriente contrario al cambio a la democracia parlamentaria. En 1979 obtuvo un escaño en el Congreso de los Diputados con la coalición Unión Nacional. En sus últimos años fue presidente de honor del partido Alternativa Española (AES). Su última incursión política tuvo lugar, ya con noventa y dos años de edad, con su presencia simbólica como número 25 en la candidatura que AES presentó en Toledo para las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011.
Blas Piñar era hijo de Blas Piñar Arnedo, comandante de infantería, que se encerró junto al coronel José Moscardó en el alcázar de Toledo durante su asedio en la guerra civil.
Pasó su infancia en Cartagena, regresando posteriormente a Toledo. Allí su padre fue sorprendido por el golpe de Estado de julio de 1936. Blas Piñar, a punto de cumplir los 18, y su madre escaparon paradójicamente a zona republicana, Madrid, hasta el final de la guerra, refugiándose en las embajadas de Finlandia y de Paraguay.
Estudios y carrera profesional
Terminada la guerra estudió Derecho en la Universidad de Madrid, donde obtuvo la licenciatura y el doctorado en Derecho. En 1944 ganó por oposición el puesto de notario, ejerciendo en Cieza (1944-1949) y en Madrid (1949-1988).
Contrajo matrimonio con Carmen Gutiérrez Duque y fueron padres de ocho hijossiendo uno de ellos el general Blas Piñar Gutiérrez.
Inicio de su trayectoria política
Ingresó en la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y su labor política comenzó en la Federación de Estudiantes Católicos de Alicante y posteriormente en la Juventud de Acción Católica de Toledo. También fue vocal de propaganda de Acción Católica en Murcia.
Entre 1957 y 1962, ocupó la Dirección General del Instituto de Cultura Hispánica.
En 1958 fundó en Toledo el Capítulo Hispanoamericano de Caballeros del Corpus Christi.
En 1962, y tras un viaje por Hispanoamérica y Filipinas, Blas Piñar escribió un artículo en la tercera del diario ABC, de Madrid, titulado «Hipócritas», que criticaba con dureza la política exterior de los Estados Unidos. Fue destituido por el ministro de Asuntos Exteriores debido a las buenas relaciones bilaterales que por aquel entonces mantenía España con los EE. UU. —de las cuales dependía en buena medida su reconocimiento internacional—.
En la concentración de Montejurra del 5 de mayo de 1963, organizada por la Comunión Tradicionalista, conoció a Manuel Fal Conde, antiguo jefe carlista. Durante el almuerzo, Blas Piñar tomó la palabra. Según relató él mismo en uno de sus libros, tras su discurso, el jefe delegado de la Comunión en aquel momento, José María Valiente, afirmó:
Durante la década de 1960 fue miembro de honor del Círculo Vázquez de Mella de Madrid.
En 1963 pronunció el pregón de la Semana Santa de Valladolid.
Fue procurador en las Cortes Españolas y consejero nacional del Movimiento por designación libre y directa de Franco.
Fundador de la editorial Fuerza Nueva como una especie de «partido» en un régimen sin partidos, así como caja de resonancia estratégica de sus actos y movilizaciones por todo el territorio español, se opuso decididamente a la desfiguración interna del régimen y a su vaciamiento ideológico, manifestando su rechazo a la Ley Orgánica del Estado de 1967. El 17 de julio de 1969, en un discurso realizado en Barcelona, anunció que, ante la descomposición del Movimiento Nacional, desde Fuerza Nueva iban a propiciar una asociación política donde se integraran también sectores requetés y falangistas, porque si ante un enemigo organizado se permanecía «desagrupados en infinitas asociaciones, podemos considerarnos derrotados». A partir de este momento poco a poco irá adquiriendo más protagonismo. Recorrió España dando conferencias y consolidándose como la principal figura de los inmovilistas frente a los dirigentes franquistas más aperturistas.
Después de la muerte de Franco, como procurador se opuso tanto al Proyecto de Ley de Asociaciones Políticas como a la Ley para la Reforma Política de junio de 1976. Consideraba que aquella operación no era de «reforma», sino de «ruptura», poniendo en grave situación de supervivencia política e institucional aspectos políticos que después soslayaría la Constitución de 1978 y coincidiendo en sus postulados con la corriente denominada El Búnker.
Fuerza Nueva se constituyó y articuló finalmente en partido político en octubre de 1976, defensor de los Principios Fundamentales del Estado del 18 de julio y cuyo lema era «Dios, Patria y Justicia».