Tal Día como Hoy

Billy Taylor

Pianista y compositor estadounidense de jazz

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William Edward Taylor Jr. (Greenville, 24 de julio de 1921 - Nueva York, 28 de diciembre de 2010​), conocido como Billy Taylor, fue un pianista y compositor estadounidense de jazz, popular también por su labor divulgadora de esta música a través de sus intervenciones en distintos medios de comunicación, entre ellos el programa televisivo Sunday Morning de la CBS, en el que participó habitualmente desde 1981. Taylor es reconocido por haber definido y defendido al jazz como «la música clásica de Estados Unidos».​

Como músico, se mantuvo en los límites estilísticos del swing y el bop. Escribió más de 300 composiciones, de muy diferentes formas y estilos, entre ellas «I Wish I Knew How It Would Feel to Be Free», una sencilla tonada gospel escrita en colaboración con Dick Dallas y que se convertiría en un himno no oficial del movimiento por los derechos civiles durante los años sesenta.

Billy Taylor nació en el seno de una familia con una gran inclinación musical en la que todos sus miembros cantaban o tocaban el piano.​ Su padre, William, era dentista y su madre, Antoinette, era profesora de escuela.​ A los cinco años se trasladó con su familia a Washington D. C., ciudad donde su abuelo había cofundado la Iglesia Bautista de Florida Avenue, un entorno que, junto a las actuaciones de artistas negros en el Howard Theatre, fue fundamental para su formación musical temprana.​

Durante su infancia y adolescencia, Taylor experimentó con diversos instrumentos como la guitarra, la batería y el saxofón antes de centrarse definitivamente en el piano.​ Recibió lecciones de piano clásico de Henry Grant, quien también había sido profesor de Duke Ellington.​ Entre sus primeras influencias destacan su tío Robert, quien le introdujo a la música de Fats Waller y Art Tatum, así como compositores clásicos como Bach, Chopin y Debussy.​

Aunque inicialmente se matriculó en sociología en el Virginia State College, la pianista Undine Smith Moore reconoció su talento y lo alentó a cambiar su especialidad a música, graduándose en 1942.​

Taylor se trasladó a Nueva York en 1944 y comenzó su carrera profesional tocando con el cuarteto de Ben Webster en el club Three Deuces de la calle 52​ y con otros músicos como Eddie South, Stuff Smith y Slam Stewart. Allí conoció a Art Tatum, quien se convertiría en su mentor.​ En 1946, realizó una gira por Europa con la orquesta de Don Redman, siendo la primera banda de jazz estadounidense en visitar el continente tras la Segunda Guerra Mundial.​

A su regreso, trabajó con figuras como Billie Holiday y, en 1951, se convirtió en el pianista residente del mítico club Birdland, donde tocó con leyendas como Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Miles Davis.​ A continuación formó el primero de sus varios tríos, con Earl May en el bajo y Charlie Smith o Percy Brice en la batería,​ actuando en locales como el Copacabana de Nueva York y el London House de Chicago.

En 1952, Taylor compuso su tema más significativo, «I Wish I Knew How It Would Feel to Be Free». Esta pieza de gospel-jazz de 16 compases fue escrita inicialmente para mostrarle a su hija, Kim, cómo era la estructura y el sentimiento de un espiritual.​ Aunque fue concebida en la década de los cincuenta, su primera grabación oficial no llegó hasta 1963, incluida en el álbum Right Here, Right Now. Esta versión original rompió con el formato habitual de su trío al contar con una big band de 19 músicos, destacando la sección rítmica de Ben Tucker al contrabajo y Grady Tate en la batería.​

El tema alcanzó una nueva dimensión de relevancia cultural en 1967, cuando Nina Simone realizó una versión para su álbum Silk and Soul.​ La interpretación de Simone, consolidó la pieza como uno de los grandes himnos del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Gracias a esta versión, la obra de Taylor trascendió el ámbito musical para vincularse directamente con las luchas por la identidad racial y la libertad individual, que ha sido versionado por numerosos artistas desde entonces.​

Durante las décadas de 1950 y 1960, Taylor compaginó su faceta de intérprete con una intensa labor en la difusión del jazz:

• Televisión y radio: En 1958 fue director musical de The Subject Is Jazz (NBC), la primera serie televisiva dedicada al género, presentada por el escritor y crítico cultural Gilbert Seldes.​ En 1961 comenzó a trabajar como disc jockey en la emisora de radio de Harlem WLIB; aunque pasó brevemente a la WNEW en 1962, regresó a la WLIB en 1964 como director musical, cargo que mantuvo hasta 1969. Posteriormente, en 1971, fue cofundador de Inner City Broadcasting para adquirir dicha emisora.

En 1969 hizo historia al convertirse en el primer director de orquesta negro de un programa de televisión en The David Frost Show (1969-1972).​

• Activismo cultural: En 1965 fundó Jazzmobile en Nueva York, una asociación que organizaba conciertos gratuitos en la calle para comunidades desfavorecidas.​ En 1968 fue nombrado miembro del Consejo Cultural de Nueva York, junto a figuras como Leonard Bernstein y Richard Rodgers. La organización ha continuado en el siglo XXI.​

En 1975, obtuvo su doctorado en educación musical por la Universidad de Massachusetts Amherst.​ A finales de esa década, inició una prolífica etapa en la National Public Radio (NPR), donde fundó y dirigió el programa Jazz Alive. Más tarde, entre 1994 y 2002, produjo la serie Billy Taylor’s Jazz at the Kennedy Center, centrada en entrevistas y actuaciones en directo.

Su labor institucional continuó en 1980 como miembro del National Endowment for the Arts, organismo que en 1988 le otorgó el premio «Jazz Masters».​

En 1992, recibió la Medalla Nacional de las Artes.​ Además de su carrera artística, Taylor mantuvo una constante actividad académica impartiendo cursos en la Universidad de Long Island y la Manhattan School of Music, y colaborando como columnista en revistas como Down Beat y Saturday Review.

En la etapa final de su vida, Billy Taylor mantuvo una actividad profesional incesante, consolidándose como una de las figuras más respetadas de la cultura estadounidense. Durante la década de 2000, continuó al frente de su trío, realizando giras internacionales, grabando nuevos trabajos y participando activamente en programas de radio y televisión. En 2005, a pesar de su avanzada edad, seguía ofreciendo conferencias y conciertos, demostrando una vitalidad que le permitió seguir siendo el principal portavoz del jazz ante las nuevas generaciones.​

Su labor institucional también fue clave en estos años. Como director artístico de jazz en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, cargo que ocupaba desde 1994, Taylor desarrolló programas fundamentales como la serie Louis Armstrong Legacy y el festival anual Mary Lou Williams Women in Jazz.​ Asimismo, continuó su labor humanitaria a través de la Jazz Foundation of America, organización que cofundó en 1989 para asistir a músicos de jazz y blues en situaciones de precariedad, incluyendo a los supervivientes del huracán Katrina en sus últimos años de vida.​

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