Bernhard Carl «Bert» Trautmann (Bremen; 22 de octubre de 1923-La Llosa, Castellón, España; 19 de julio de 2013) fue un jugador de fútbol alemán que se desempeñaba en la posición de portero. Jugó en el Manchester City entre 1949 y 1964.
Trautmann se crio en Alemania en el período de entreguerras y se unió a la Luftwaffe tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, durante la que ejerció como paracaidista. Luchó en el frente oriental durante 3 años, en los que se hizo con 5 medallas conmemorativas, incluyendo una Cruz de Hierro. Más tarde, fue trasladado al frente occidental, donde fue capturado por los británicos cuando la guerra se acercaba a su final. Fue uno de los 90 hombres de su regimiento, conformado inicialmente por 1000 soldados, que sobrevivió a la guerra. Tras su captura, fue trasladado al campo de prisioneros de Ashton-in-Marketfield, situado en Lancashire. Trautmann rechazó una oferta de repatriación a Alemania y, tras su liberación en 1948, se estableció en Lancashire. Allí, complementó su trabajo en una granja con el fútbol, ya que jugaba en el equipo local, el St Helens Town, como portero.
En este equipo se hizo con una buena reputación como guardameta, la cual suscitó el interés de varios clubes de la Football League. Firmó un contrato con el Manchester City, equipo de la máxima categoría, en octubre de 1949. La decisión del equipo de contratar a un antiguo paracaidista leal a las fuerzas del Eje propició las protestas de los aficionados e incluso una manifestación en la que participaron 20 000 personas. Con el tiempo, se ganó la aceptación general gracias a sus actuaciones en la portería del City. El jugador disputó un total de 508 partidos con el conjunto mancuniano.
Fue nombrado futbolista del año por la Asociación de Escritores de Fútbol en 1956, año en el que se hizo famoso por su participación en la final de la FA Cup. Con 17 minutos de juego restantes, Trautmann sufrió una grave lesión tras chocar con el tobillo de Peter Murphy, jugador del Birmingham City. A pesar de su estado, continuó jugando y realizó paradas cruciales para mantener la ventaja de 3 goles a 1 de su equipo. Su cuello tenía una curvatura apreciable durante la entrega de medallas y, tres días más tarde, los rayos X revelaron que una de las vértebras del jugador se había partido en dos.
Trautmann permaneció en el Manchester City hasta 1964 y disputó un total de 545 partidos oficiales. Tras su carrera como jugador, entrenó a diversos conjuntos de las categorías inferiores de Inglaterra y Alemania. Así mismo, gracias a un programa de desarrollo de la Federación Alemana de Fútbol, dirigió a las selecciones de Birmania, Tanzania y Pakistán. En 2003, fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio británico por su contribución al entendimiento entre Reino Unido.
Trautmann nació el 22 de octubre de 1923 en Walle, una zona de Bremen mayoritariamente habitada por gente perteneciente a la clase media. Su padre trabajaba en una fábrica de fertilizantes cercana a los muelles, mientras que su madre, Frieda, era una ama de casa. Además, tenía un hermano tres años menor que él llamado Karl-Heinz, con el que mantenía una relación cercana. La desoladora situación económica de la década de 1930 en Alemania obligó a los Trautmann a vender su casa y trasladarse a un bloque de apartamentos del barrio obrero de Gröpelingen, en el que vivió hasta 1941.
A lo largo de su infancia, mostró interés por el deporte, especialmente por el fútbol, el balonmano y el völkerball —una variante del balón prisionero–. Al final de esta, se unió al club de fútbol Dlau und Weiss, que era también una Asociación Cristiana de Jóvenes —YMCA—. A pesar de que disfrutaba jugando al fútbol, las actividades de la YMCA no le interesaban tanto.
En agosto de 1933, se unió a una nueva organización, la Jungvolk —juventud alemana—, predecesora de las Juventudes Hitlerianas. El año siguiente, ganó varias pruebas de atletismo locales y recibió un certificado firmado por Paul von Hindenburg, presidente de Alemania, por su excelencia atlética. Cuando se dio el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Trautmann se encontraba trabajando como aprendiz de mecánico de automóviles.
Trautmann se unió a la Luftwaffe como operador de radio en 1941. Durante la preparación para desempeñar dicho cargo, demostró poco talento para realizar dicha función, por lo que fue trasladado a Spandau para comenzar a ejercer como Fallschirmjäger —paracaidista militar—. En primer lugar, sirvió en la Polonia ocupada. No obstante, su regimiento estaba apostado muy lejos del frente, por lo que los miembros del mismo se aburrían y practicaban deporte y realizaban bromas con el fin de pasar el tiempo. Trautmann trató de realizar una broma con un coche, pero esta fracasó y le causó quemaduras a un sargento en los brazos. En consecuencia, fue sometido a una corte marcial y recibió una condena de tres meses de prisión. Sin embargo, comenzó a sufrir de apendicitis al inicio de su confinamiento y pasó el resto de la condena en un hospital militar.
En octubre de 1941, volvió a unirse a la 35.ª División de Infantería en Dnipropetrovsk, Ucrania, donde el avance de los alemanes se había detenido a causa de la temprana caída del invierno. Durante el invierno, la actividad de la unidad a la que Bernhard pertenecía se basó en ataques relámpago a las rutas de suministro del Ejército Rojo y, con la llegada de la primavera, Trautmann fue ascendido al puesto de Unteroffizier —cabo—. En 1942, los alemanes consiguieron ciertos avances, pero la contraofensiva soviética afectó seriamente a la unidad de Trautmann; tras la retirada del frente oriental, tan solo quedaban trescientos de los mil hombres que conformaban dicha unidad originalmente. Trautmann recibió cinco medallas por sus actuaciones en el frente oriental, incluyendo una Cruz de Hierro de Primera Clase.
Tras ser ascendido al puesto de Feldwebel —sargento—, Trautmann pasó a formar parte de una unidad conformada por los vestigios de otras que habían resultado diezmadas en el frente oriental. Bernhard fue destinado a Francia para anticipar la invasión aliada de Normandía. En 1944, fue uno de los pocos supervivientes al bombardeo aliado de Cléveris y, tras este, decidió regresar a Bremen. En esos momentos, los soldados alemanes que no tuvieran permisos válidos para emigrar eran considerados desertores y ejecutados en consecuencia, por lo que Trautmann trató de evitar a las tropas de ambos bandos. Sin embargo, unos días después, dos soldados estadounidenses lo capturaron cuando se encontraba escondido en un cobertizo. Al decidir que Trautmann no tenía información válida que ofrecerles, los soldados le obligaron a salir del cobertizo con las manos en alto. Temiendo ser ejecutado, Trautmann escapó. Tras evadir a sus captores, saltó por encima de una valla, pero cayó a los pies de un soldado británico, quien le saludó con las siguientes palabras: «Hola, Fritz. ¿Te apetece tomar una taza de té?». Trautmann había sido capturado previamente por los soviéticos y por la Resistencia francesa y había escapado en ambas ocasiones. Con la guerra acercándose a su final, Trautmann decidió no intentar una tercera huida.
Fue encarcelado cerca de Ostend, Bélgica, y más tarde trasladado a un campo de tránsito situado en Essex, en el que fue interrogado. Al ser un soldado voluntario que había sido sujeto de adoctrinamiento desde una edad temprana, Trautmann fue clasificado en la categoría «C», por lo que era considerado como un nazi. Fue uno de los noventa hombres de su regimiento original que habían sobrevido a la guerra, fue trasladado a un campo de prisioneros de guerra de Marbury Hall, cerca de Northwich, Cheshire, e internado con otros presos de su misma categoría. Transcurrido un breve período de tiempo, fue rebajado a la categoría «B». Consecuentemente, fue llevado al campo de prisioneros de Ashton-in-Makerfield, Lancashire, cercano a Saint Helens y Wigan, donde permaneció hasta 1948.
En este campo se llevaban a cabo partidos de fútbol regularmente, en los que participó. En un partido contra un combinado de Haydock, sufrió una lesión mientras jugaba de central. Para poder seguir jugando, cambió la posición con el portero Gunther Luhr y, desde entonces, continuó jugando como guardameta. Durante este período, sus compañeros pasaron a conocerle con el sobrenombre de «Bert», ya que los ingleses tenían problemas para pronunciar «Bernd», la versión abreviada de su nombre original.