Tal Día como Hoy

Bernardo de Lippe-Biesterfeld

Príncipe consorte de los Países Bajos (1948-1990)

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Bernardo de Lippe-Biesterfeld (en alemán: Bernhard Leopold Friedrich Eberhard Julius Kurt Karl Gottfried Peter Prinz zur Lippe-Biesterfeld) (Jena, 29 de junio de 1911-Utrecht, 1 de diciembre de 2004) fue príncipe consorte de los Países Bajos tras su matrimonio con la reina Juliana. Padre de la luego soberana, Beatriz de los Países Bajos, nació con el título y nombre de conde Bernhard Leopold Friedrich Eberhard Julius Kurt Karl Gottfried Peter de Lippe-Biesterfeld (elevado posteriormente al rango de príncipe con tratamiento de Alteza Serenísima).

El príncipe colaboró en la creación del World Wildlife Fund (posteriormente rebautizado como World Wide Fund for Nature), convirtiéndose en el primer presidente de este organismo en 1961. También fundó el 1001 Club en 1970, un fondo de ayuda a la naturaleza. Asimismo ayudó a crear el Rotary International y fue uno de los dos fundadores del Grupo Bilderberg, una organización internacional con diversos miembros, que se reúne anualmente para debatir sobre el futuro del mundo y asuntos de interés europeo.

Bernardo fue bautizado como el conde Bernhard Leopold Friedrich Eberhard Julius Kurt Karl Gottfried Peter de Lippe-Biesterfeld en Jena, Alemania. Era el hijo mayor del príncipe Bernardo de Lippe-Biesterfeld (hermano menor del príncipe reinante de Lippe) y de su esposa, la baronesa Armgard von Sierstorpff-Cramm. Por no haberse celebrado el matrimonio de sus padres conforme a las leyes matrimoniales de la Casa de Lippe, Bernardo solamente recibió el título de conde (Graf, en alemán). Por este motivo, llegado el año 1916 su tío, el príncipe Leopoldo IV de Lippe, otorgó a Bernardo el título de príncipe de Lippe-Biesterfeld.

Después de la Primera Guerra Mundial, la familia de Bernardo perdió su principado alemán y con él los ingresos asociados al mismo. Sin embargo, la familia todavía disfrutaba de gran riqueza, por lo que Bernardo pasó sus primeros años en Reckenwalde, la nueva propiedad de la familia al este de Brandeburgo. Estaba a unos pocos kilómetros al este del río Oder (actualmente Woynovo en Polonia), cerca de la ciudad de Züllicau (Sulechów), y no en el este de Prusia, lo que deriva en un error que aparece en la página web de la familia real holandesa.

Recibió su educación elemental en su nuevo hogar. Cuando tenía doce años fue enviado a un internado y a un instituto de segunda enseñanza (gymnasium) en Züllicau y varios años después a otro internado y gymnasium en Berlín, donde se graduó en 1929.

Bernardo fue un niño muy enfermizo y de salud delicada. Los médicos predijeron que no viviría mucho tiempo. Puede que fuera esta negativa predicción lo que llevó a Bernardo a esforzarse y a asumir numerosos riesgos durante la Segunda Guerra Mundial y en otras ocasiones. A lo largo de su vida el príncipe destrozó varios coches y aviones. En una ocasión Winston Churchill dijo que solamente una persona se lo había pasado en grande durante la Segunda Guerra Mundial, y que esa persona era el príncipe Bernardo.​

Bernardo estudió Derecho en la Universidad de Lausana, en Suiza, y en Berlín, donde adquirió afición por los coches rápidos, la equitación y la caza. Era un hombre audaz y temerario y casi murió en un accidente náutico y en otro de aviación, y se rompió el cuello y varias costillas en un accidente de coche a 160 km/h en 1938.

Durante su juventud Bernardo se afilió a varias organizaciones nacionalsocialistas, como el NSDAP, las SA y una rama especial de las SS, llamada la “Reiter SS”. Sin embargo, el príncipe no era un nazi convencido; estas afiliaciones le permitían adquirir nuevos contactos y fomentar sus intereses personales. Los partidarios del príncipe afirman que la pertenencia a estas organizaciones eran necesarias para acceder a distintas posiciones sociales en la Alemania de la época. No obstante, el príncipe negó posteriormente haber pertenecido a estas asociaciones, aunque su membresía se encuentra bien documentada y acreditada. En cualquier caso, nunca se mostró políticamente activo en el partido nazi y, si bien tampoco fue un fervoroso campeón de la democracia, jamás realizó ninguna declaración de corte totalitario o antisemita.

En la década de 1930, con el ascenso de Adolf Hitler al poder en Alemania, el hermano menor de Bernardo, Aschwin de Lippe-Biesterfeld, declaró públicamente su apoyo al partido nazi. Durante esta época el príncipe Bernardo era miembro del honorario Cuerpo de Caballería de las SS. Posteriormente, el príncipe comenzaría a trabajar para la empresa química alemana IG Farben. Después de un período de prueba y estudio, fue ascendido a secretario del Consejo de Directores en la sucursal de París en 1935.

Debido a que era un aristócrata protestante, Bernardo resultó aceptable para la reina Guillermina de los Países Bajos como marido para su hija, la princesa Juliana. Sin embargo, la posición de Bernardo como consorte de la futura reina holandesa se convertiría en una cuestión de debate público a causa de las tensas relaciones entre Alemania y los Países Bajos.

Las afiliaciones políticas del príncipe Bernardo con el régimen nazi recibirían una gran atención. Varios miembros de su familia y amigos se encontraban aliados con los nazis –y varios de ellos se adhirieron al partido después de la boda real de Bernardo. El protocolo demandaba que el príncipe Consorte de los Países Bajos fuese invitado a una audiencia con el jefe del Estado de Alemania, el dictador Adolf Hitler. La atmósfera del encuentro fue bastante tensa. Al parecer el Führer hizo algunos comentarios sobre el turismo en el Rin y que la unión entre el príncipe Bernardo y la princesa Juliana constituiría una gran alianza de las naciones germánicas. Esa misma noche, en la cena, Hitler declaró que Bernardo era “un completo idiota”. Nunca volverían a reunirse.

El príncipe Aschwin de Lippe-Biesterfeld terminó sirviendo como oficial en el ejército alemán. Aunque los servicios secretos alemanes y holandeses estaban interesados en ambos hermanos, no descubrieron ninguna información ni contacto comprometedores. Desde su boda el príncipe Bernardo demostró ser un leal ciudadano y oficial neerlandés y cortó las relaciones con los miembros de su familia partidarios de los nazis. Como señal de su nueva ciudadanía habló solamente en neerlandés durante las negociaciones para la rendición de las fuerzas alemanas en los Países Bajos. Desde que comenzó su carrera militar, Bernardo adquirió una gran afición por los uniformes elegantes y las medallas. Introdujo el “estilo inglés” en el modo de llevar medallas en el ejército neerlandés, que hasta entonces exhibía sus medallas siguiendo un estilo prusiano.

Armgard von Sierstorpff-Cramm, madre de Bernardo, no admiraba a los nazis y tuvo problemas al rechazar públicamente que fuera colocada una bandera alemana con esvástica en su residencia en Reckenwalde. El gobierno nazi no la trató amablemente, pues además se trataba de la madre de uno de los generales aliados.

Aunque al principio sus orígenes alemanes habían despertado suspicacias entre la población holandesa, el príncipe Bernardo comenzó a adquirir gran popularidad durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Cuando Alemania invadió los Países Bajos, el príncipe, portando una metralleta organizó a los guardias del palacio real neerlandés para que dispararan contra los aviones alemanes. Poco después la familia real huía de los Países Bajos y se refugiaba en Inglaterra. Una vez allí, la princesa Juliana y sus hijas fueron enviadas a Canadá, donde permanecieron hasta el final de la guerra.

En Inglaterra, el príncipe Bernardo solicitó la admisión en los servicios de inteligencia británicos, pero el Almirantazgo británico y posteriormente el general Dwight Eisenhower de los mandos Aliados no confiaban en él lo suficiente como para permitirle acceso a los mismos. Sin embargo, gracias a la recomendación de su amigo y admirador el rey Jorge VI, más tarde se le autorizó a cooperar con los mandos militares en la marcha de la guerra.

En 1940 el teniente Murray Payne instruyó al príncipe Bernardo y le enseñó a pilotar un Supermarine Spitfire. El príncipe realizó más de 1000 horas de vuelo en un Spitfire con el 322.º escuadrón “Holandés” de la RAF (Royal Air Force), derribando dos aviones enemigos. Como “Wing Commander Gibbs (RAF)" el príncipe también voló sobre el territorio ocupado por los nazis en un bombardero B-24 atacando plataformas de lanzamiento V-1. Se encontraba asimismo en un bombardero Mitchell B-25 que atacó la ciudad de Pisa, bombardeó un submarino en el Atlántico y en un avión de reconocimiento L-5 sobre el territorio europeo ocupado. Como reconocimiento a sus méritos, el príncipe Bernardo obtuvo la Cruz de Vuelo Holandesa por su “habilidad y perseverancia” (en neerlandés: "bekwaamheid en volharding").​

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