Bernardo Aranda Valdez (Arroyos y Esteros, 12 de marzo de 1932-Asunción, 1 de septiembre de 1959) fue un locutor, programador radial y bailarín paraguayo. Su asesinato el 1 de septiembre de 1959 dio origen a uno de los episodios de represión más conocidos de la dictadura de Alfredo Stroessner, el denominado caso 108.
Nació en la ciudad de Arroyos y Esteros, Departamento de Cordillera, el 12 de marzo de 1932 hijo de Catalina Valdez y Ramón Aranda.
Queda en la memoria como «el primer referente del rock nacional [que] no es un músico, sino un locutor y bailarín de nombre Bernardo Aranda: era él quien pasaba rock and roll en Radio Comuneros».
Aranda fue hallado muerto en su habitación en Asunción el 1 de septiembre de 1959 tras un incendio, presuntamente provocado. Las autoridades de la dictadura de Alfredo Stroessner calificaron el hecho como un crimen pasional y, al sospecharse que la víctima era homosexual, se dedujo que los autores del supuesto crimen también lo eran y que por lo tanto cualquier homosexual tenía la posibilidad de estar involucrado, lo cual análisis posteriores consideraron fue pretexto para una persecución política y social. Como consecuencia de este hecho, 108 hombres homosexuales fueron detenidos como parte de las investigaciones del supuesto asesinato y los nombres de los detenidos fue difundida en una lista que se conoció como la «lista de los 108». A pesar de haber realizado lo que calificaron como «la más completa investigación judicial, médica, y policial» conocida hasta esa época, el régimen stronista nunca esclareció el crimen.