Tal Día como Hoy

Benito Juárez

Abogado y político mexicano; 26.º presidente de México

Anúncio

Benito Pablo Juárez García (San Pablo Guelatao, Intendencia de Oaxaca; 21 de marzo de 1806 - Ciudad de México, 18 de julio de 1872), conocido como El Benemérito de las Américas,​ fue un abogado, jurista y político mexicano de origen indígena de la etnia zapoteca que se desempeñó como presidente de México desde el 21 de enero de 1858 hasta su fallecimiento el 18 de julio de 1872.​ Juárez es considerado un símbolo de soberanía nacional, resistencia, libertad y legalidad al liderar a su país durante la Guerra de Reforma y la Segunda Intervención Francesa.​ Además de ser promotor de las Leyes de Reforma y la Constitución de 1857 que consolidaron a México como un estado laico. Es célebre su frase: «Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz».​

Benito Juárez vivió una época crucial en la formación del Estado mexicano, considerada por muchos historiadores como la consolidación de la nación como república. Juárez marcó un parteaguas en la historia nacional y fue protagonista de primer nivel de esta época. A pesar de tratarse de un presidente sin antecedentes militares, fue una figura clave tanto en la Guerra de Reforma como en la segunda intervención francesa. Su biografía durante los años que ocupó la presidencia es una parte sobresaliente de la historia de México.​

Benito Pablo Juárez García nació el 21 de marzo de 1806 en el poblado de San Pablo Guelatao (palabra esta última que en zapoteco quiere decir "noche honda"),​ población ubicada en la cadena montañosa ahora conocida como Sierra Juárez y entonces perteneciente a la jurisdicción de Santo Tomás de Ixtláncotoyol, en la entonces intendencia de Oaxaca (en el presente el municipio de Guelatao de Juárez). Fue bautizado al día siguiente de su nacimiento en la parroquia de Santo Tomás Ixtlán.​

El nombre de sus padres era Marcelino Juárez y Brígida García, de acuerdo al acta de bautismo levantada al día siguiente de su nacimiento​ y quien según sus propias palabras, eran «indígenas de la raza primitiva del país»​ y ambos fueron agricultores. Los dos padres murieron cuando él tenía tres años; su madre durante el alumbramiento de su hermana María Alberta Longinos. Benito, junto con sus hermanas María Josefa y Rosa quedaron bajo el amparo de sus abuelos paternos Pedro Juárez y Justa López igualmente indios de la «nación zapoteca» y su muy pequeña hermana María Longinos con su tía materna Cecilia.​ A los pocos años murieron también sus abuelos y las dos hermanas mayores de Juárez se casaron, quedando él finalmente bajo la custodia de su tío Bernardino Juárez. A partir de entonces, trabajó como peón del campo y como pastor de ovejas hasta la edad de doce años. Su tío Bernardino conocía el español y se lo enseñaba a Juárez, que mostraba entusiasmo en aprenderlo. Sin embargo, las labores del campo y el hecho de que en el pueblo no se hablara el español, no permitieron que Juárez avanzase mucho en su aprendizaje. En su pueblo, como sucedía en las poblaciones pequeñas, no existía ni la más elemental escuela. Juárez se daba cuenta que, quienes aprendían a leer, lo hacían viajando a la ciudad, ya sea costeándose una pensión o trabajando como sirvientes en las casas ricas, lo que alimentó su deseo de ir a la ciudad, cosa que solicitaba a su tío con mucha frecuencia, sin concederle éste jamás su deseo. Finalmente, el 17 de diciembre de 1818 Juárez decidió marcharse de su pueblo natal después de haber elegido entre los sentimientos y su deseo de educarse. Dirigió sus pasos a la ciudad de Oaxaca.​ Se ha especulado que el motivo de su fuga pudo ser evadir el castigo que le esperaba por haber perdido una oveja.​​ Hasta este momento la lengua única de Juárez era el zapoteco, siendo muy básicos sus conocimientos del idioma español.

El mismo día que llegó a la ciudad, Juárez le pidió alojamiento a su hermana Josefa, quien trabajaba como cocinera para una rica familia de un comerciante extranjero de nombre Antonio Maza. Con el visto bueno del señor Maza, Juárez se inició cuidando la granja, con un salario asignado de dos reales.​ La hija adoptiva del señor Maza, Margarita Maza, años más tarde se convertiría en la esposa de Juárez.

En días posteriores, el joven Juárez conoció al sacerdote franciscano de la tercera orden Antonio Salanueva quien le admitió como aprendiz de encuadernador. En palabras de Juárez: «aunque muy dedicado a la devoción y a las prácticas religiosas, era bastante despreocupado y amigo de la educación de la juventud».​ El 7 de enero de 1819, a tan solo 21 días de haber llegado a la ciudad, Salanueva recibió a Juárez en su hogar y taller, además de ofrecerle enviarlo a la escuela. Luego de cambiarse una vez de escuela, debido a que no sentía avance en su aprendizaje, inició nuevos cursos en La Escuela Real bajo el preceptorado de José Domingo González, quien le dio un fuerte regaño por considerar su escritura deficiente, cuestión que lo ofendió profundamente.​ Juárez sufría además, junto con los demás niños de su condición indígena y pobre, de discriminación, ya que mientras que el preceptor impartía a los niños llamados "decentes", a los de su condición les instruía el ayudante. Por lo anterior, Juárez abandonó la escuela por considerar que tenía un pésimo método de enseñanza y decidió aprender por su cuenta.

Habiéndose percatado de que los jóvenes seminaristas de ese entonces gozaban de buena educación y reconocimiento social, y apoyado también por los consejos que le daba su tío Bernardino, aún a pesar de que sentía «instintiva repugnancia» por los asuntos clericales, tomó la decisión de pedirle al clérigo Salanueva que lo apoyara a entrar al seminario de la ciudad. Gracias al apoyo de su preceptor, Juárez logró salvar el requisito de tener bienes para sostenerse durante sus estudios y de poseer la lengua española como lengua materna, según lo estipulado por las leyes eclesiásticas de América en ese tiempo. Salanueva fue por tanto pieza clave en la formación intelectual de Juárez, por lo que en el futuro lo llegó a considerar como su padrino.​

El 18 de octubre de 1821, apenas finalizada la guerra de Independencia, Juárez inició estudios de gramática latina en el Seminario de Santa Cruz, como capense. En agosto de 1823, concluyó estos estudios después de haber obtenido en los dos exámenes realizados nota de excelencia.​ Se le presentó entonces a Juárez una dificultad grave: su mentor Salanueva deseaba que él estudiase teología moral para recibir así las órdenes sagradas, idea que repugnaba a Juárez, no solo por su desdén hacia lo clerical sino también por la fama que tenían los que a ese camino aspiraban en el seminario, a los cuales se les llamaba "padres de misa y olla" o "lárragos".​​ Juárez convenció a Salanueva, con el argumento de que su edad no era suficiente aún para ordenarse así que, mientras tanto, podía estudiar el curso de artes. Inició en el año de 1824 los cursos de latín, filosofía y teología. El seminario no era su vocación y en especial le aburría la teología, clase en donde se dormía[cita requerida]. Concluyó este curso de artes en 1827 después de haber sostenido dos actos en público y haber sido aprobado con calificación de Excelente nemine discrepante los exámenes reglamentarios y con notas honrosas de sus sinodales.​ No obstante la oposición de su protector Salanueva, abandonó el seminario y se inclinó por el derecho.

Ingresó en la carrera de Jurisprudencia en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, donde obtuvo en 1834 el primer título de abogado expedido por la Corte de Justicia del estado.​ Varios de sus profesores eran masones.[cita requerida] En una ocasión le pidieron representar un papel de una obra de Virgilio en una escenificación donde se incluía recitar algunos versos en latín, para parecer romano siendo él muy moreno, siguiendo un consejo de un compañero, se blanqueó la cara, lo hizo tan grotescamente que daba risa verlo. Sin embargo cuando inició el recital habló en perfecto latín por ello le admiraron y le aplaudieron.[cita requerida]

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Benito Juárez | World in Stories