Benín (en francés: Bénin), hasta 1975 Dahomey, oficialmente la República de Benín (en francés: République du Bénin), es un país ubicado en el oeste de África. Está limitado por Togo al oeste, por Nigeria al este y por Burkina Faso y Níger al norte. La mayoría de la población vive en el golfo de Benín. La capital de Benín es Porto Novo, pero la sede del gobierno está en Cotonú, la ciudad más poblada del país. Benín cubre aproximadamente un área de 112.622 km², con una población de 13,4 millones de personas. Benín es una nación tropical y subsahariana. La agricultura es la principal fuente de empleo (para aproximadamente 70 % de la población trabajadora).
La lengua oficial de Benín es el francés. Sin embargo, algunas lenguas indígenas como el fon o el yoruba son habladas comúnmente. La religión más extendida es el catolicismo, seguido de cerca por el islam, el vudú y el protestantismo. Benín es miembro de las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Organización para la Cooperación Islámica, la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, la Organización Internacional de la Francofonía, la Comunidad de Estados Sahel-Saharianos, la Asociación de Productores de Petróleo Africanos, y la Autoridad de la Cuenca del río Níger.
Es una antigua colonia francesa, conocida con el nombre de Dahomey debido a un antiguo reino local, que alcanzó la independencia el 1 de agosto de 1960 como República de Dahomey. En 1975 se adoptó el nombre actual de República de Benín, tomando el nombre de la Bahía de Benín, en cuya costa está situado el país. A su vez el nombre de la Bahía procede del antiguo reino yoruba de Benín, que se encontraba más al este, en torno de la actual ciudad nigeriana de Benin City, lo que puede llevar a confusión. La razón de haber elegido el nombre de Benín para rebautizar a Dahomey, es que se trataba de un nombre neutral: antes de la colonización francesa, "Dahomey" era solamente el nombre de un reino costero sureño, y por lo tanto su nombre no representaba a la región de Atakora en el noroeste, ni al antiguo reino (hoy departamento) de Borgou en el noreste.
La República de Benín es el resultado artificial de la expansión colonial francesa, que unió los antiguos reinos del pueblo fon (Dahomey y Porto Novo) con numerosos pueblos del interior, formando la colonia de Dahomey.
En torno al 1575, los fon fundaron el reino de Allada, que ocupaba el centro del moderno Benín. Hacia el 1625, uno de los príncipes de este reino fundó a su vez los reinos de Dahomey y Ajase.
El Reino de Dahomey lo creó en el interior del país en el XVII una etnia llamada Adja, como un movimiento de autodefensa por parte de la población, diezmada por las frecuentes cacerías de esclavos.
Las disputas entre tres herederos al trono del reino de Allada o Gran Ardra concluyeron en 1625, cuando Meji asumió como rey de Allada, mientras otro hermano, Gangnihessou, fundó la ciudad-estado de Abomey (núcleo del reino de Dahomey), y Té Agbanlin fundó la ciudad de Ajatche o Pequeño Ardra (llamado Porto Novo por los comerciantes portugueses). Los Adja de Abomey organizaron un reino fuertemente centralizado y apoyado por un ejército profesional. A lo largo de los años, los Adja fueron mezclándose con la población autóctona y dieron origen al grupo étnico hoy conocido como fon o Dahomey.
A finales del siglo XVII Ouidah era la principal plaza del comercio de esclavos de África occidental. La actividad de los tratantes suscitó desavenencias entre los distintos reinos de la región. En el siglo siguiente, Dahomey firmó acuerdos con los tratantes, facilitando su comercio pero controlándolo a la vez. La dependencia económica del reino de la trata, sin embargo, lo mantuvo en constante estado de guerra. En 1755 los portugueses fundaron Porto Novo, una nueva colonia dedicada al comercio de esclavos, en el reino de Ajase. A principios del siglo XIX Dahomey se sumió en un periodo de decadencia e inestabilidad interna.
En el XIX la trata fue sustituida progresivamente por el comercio del aceite de palma y la región costera inició una época de desarrollo agrícola y de apertura exterior bajo el gobierno del rey Ghezo (1818-1858). Este introdujo la producción del aceite, que importaba Europa, así como la de otros productos como el maíz, el tomate y el tabaco. Los inmigrantes afrobrasileños, antiguos esclavos, comenzaron a dominar el comercio exterior del territorio. Este grupo, surgido de la prohibición progresiva de la trata, se situó como grupo intermedio entre Europa y la población aborigen. En 1851 Ghezo firmó un tratado con Francia en el que reconocía los intereses de esta en Ouidah, aunque no cedía su posesión.
En 1863, los franceses se instalaron en Porto Novo. En 1868 lo hicieron en Agué y Cotonú; el dominio francés de la costa privó a Dahomey de los ingresos aduaneros, lo que suscitó una sublevación.
El reino de Porto Novo fue transformado sin resistencia en protectorado de Francia en 1883; su rey, Toffa, pretendía protegerse así del vecino Dahomey. En 1889 franceses y británicos pactaron el trazado de la frontera entre las colonias del futuro Benín y de la futura Nigeria, hasta cien kilómetros tierra adentro. Por entonces los franceses poseían los puertos de Ouidah y Cotonú y mantenían desde 1863 al pequeño reino de Porto Novo sometido a un protectorado oficioso. Este a su vez era parcialmente dependiente del belicoso reino de Abomey (o Dahomey) situado en el interior, que realizaba incursiones periódicas en la zona costera para demostrar su primacía y al que los franceses tenían por bárbaro. Este reino bloqueaba el acceso francés al interior, en especial, al río Níger.
En noviembre de 1889, los franceses enviaron una embajada al rey Gegle de Dahomey, con el fin de trazar una frontera clara entre su reino y los territorios de influencia francesa, acabar con los sacrificios humanos que se practicaban en su reino y hacer que cesasen las incursiones contra Porto Novo. La misión resultó un fracaso. Aprovechando los sacrificios humanos que el nuevo soberano de Dahomey, Behanzin, hizo durante los funerales de su padre Gegle, fallecido poco después de fallida embajada francesa, Francia decidió invadir el territorio. El mando de las dos campañas que fueron necesarias para someter el reino (una realizada en 1892 y otra en 1893-94) se encomendó al general Alfred Dodds, que ya había combatido en Senegal. Pese a la encarnizada resistencia de Dahomey, el hábil uso de la artillería que sorprendió a los franceses y el sacrificio de casi todo el famoso cuerpo de amazonas, la guerra acabó con el sometimiento del reino a Francia en enero de 1894 y el exilio del rey. Ese mismo año se creó la colonia de Dahomey, que englobaba todas las posesiones francesas en el golfo de Benín.
A continuación, británicos y franceses se disputaron la conquista del reino de Borgu, cuyo dominio podía permitir a los segundos el acceso al Níger. El objetivo de cada una de las dos potencias era aislar por el interior a las colonias costeras de la otra. La carrera hacia la supuesta capital del codiciado reino, Nikki, acabó con la firma de sendos tratados con franceses y británicos, cuya legitimidad quedó en entredicho. Dada la rivalidad por el territorio, las dos potencias tuvieron que negociar; las conversaciones bilaterales comenzaron en 1896. Ante el estancamiento de estas, los franceses ocuparon Bussa en marzo de 1897, territorio en el que los británicos tenían derechos merced a un tratado, si bien no ocupaban. Tras un periodo de gran tensión en la zona por el avance de fuerzas francesas y británicas que se disputaban el dominio de tierras colindantes, la Comisión del Níger franco-británica alcanzó un acuerdo para delimitar las colonias de las dos potencias el 14 de junio de 1898. El acuerdo, favorable al Reino Unido, puso fin a veinte años de competencia por el dominio del bajo Níger. Los franceses, sin embargo, consiguieron el ansiado acceso al gran río en Nikki, que quedó integrado en la colonia francesa.