Belisario Antonio Betancur Cuartas (Amagá, 4 de febrero de 1923-Bogotá, 7 de diciembre de 2018) fue un abogado, literato, diplomático y político hispanocolombiano. Fue presidente de Colombia entre el 7 de agosto de 1982 y el 7 de agosto de 1986. Fue Miembro del Partido Conservador Colombiano.
Dentro del Partido Conservador, su pensamiento evolucionó desde el laureanismo hacia un conservadurismo progresista. Fue una de las figuras más influyentes de su partido en la segunda mitad del siglo XX tras postularse a la presidencia en tres ocasiones, y es recordado bajo el apelativo de "El hombre fuerte de Amagá".
Su administración se caracterizó por la voluntad de alcanzar una salida negociada al conflicto armado interno, liderando los primeros acercamientos de paz con las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP), el Movimiento 19 de abril (M-19), y el Ejército Popular de Liberación (EPL), procesos que finalmente no prosperaron. Su gobierno enfrentó crisis como la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19 y la posterior retoma por la Fuerza Pública, así como la catástrofe natural conocida como la tragedia de Armero, ambas en 1985. Asimismo, bajo su mandato se intensificó el accionar del narcoterrorismo -marcado por el asesinato de su ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla-, el surgimiento del narcoparamilitarismo y el inicio de la violencia contra la Unión Patriótica. En el ámbito internacional y cultural, Colombia renunció a la organización de la Copa Mundial de Fútbol de 1986 y recibió la primera visita del papa Juan Pablo II al país.
Al concluir su mandato, Betancur se retiró de la política activa para dedicarse a la academia, la literatura y el humanismo. Autor de diversas obras sobre la realidad nacional y la poesía, fue reconocido por su compromiso con la promoción de la cultura y sus convicciones éticas y cristianas.Obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza en sus últimos años. Al momento de su fallecimiento a los 95 años, era uno de los expresidentes más longevos en la historia de Colombia.
Primeros años y formación académica
Betancur nació en la vereda El Morro de la Paila, en Amagá (Antioquia), el 4 de febrero de 1923, en el seno de una familia campesina numerosa y de recursos limitados.
A pesar de lo anterior, realizó sus estudios primarios en su municipio natal, donde, según sus propias anécdotas, cursó el grado quinto en tres ocasiones debido a su carácter inquieto y rebelde durante la infancia. Gracias a la gestión de un tío sacerdote, obtuvo una beca para continuar su formación en el Seminario de Misiones de Yarumal.
Continuó, becado gracias a una recomendación de su tío, en el Seminario de Misiones de Yarumal. Posteriormente, se trasladó a Medellín, donde se graduó como bachiller en el Colegio de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) -entonces Universidad Católica Bolivariana- en 1941. Tras su graduación, se radicó brevemente en Bogotá para trabajar en el Ministerio de Educación durante el tramo final del gobierno de Eduardo Santos.
Regresó a Medellín para cursar estudios superiores en la Universidad Pontificia Bolivariana, donde se graduó como doctor en Derecho y Economía con la tesis titulada El orden público económico. En años posteriores, su trayectoria intelectual le hizo acreedor a doctorados honoris causa en Humanidades por las universidades de Colorado y Georgetown.
Influido por las corrientes nacionalistas de la Europa de la posguerra, Betancur se convirtió en discípulo ideológico de los líderes del Partido Conservador, Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez Castro, este último con quien desarrolló un vínculo cercano.
En 1945 inició su carrera política como diputado a la Asamblea de Antioquia. Seis años después, en septiembre de 1951, llegó a la Cámara de Representantes por su departamento y, posteriormente, ejerció como representante por Bogotá hasta el 20 de julio de 1953. Pese a su formación en la derecha tradicional, Betancur destacó como un congresista de perfil progresista al proponer reformas agrarias.
Durante este periodo, fue el único parlamentario que respaldó a Laureano Gómez como presidente constitucional en un momento en que su legitimidad era cuestionada, debido a que Gómez fue candidato único en las elecciones, tras la renuncia de Darío Echandía el viernes anterior a las elecciones, porque la mayoría parlamentaria era liberal y el sector conservador era ospinista y alzatista, y porque el país enfrentaba la crisis social derivada de El Bogotazo.
Tras los sucesos del 9 de abril de 1948, el Partido Conservador lo comisionó para radicarse en Medellín. Allí continuó sus labores legislativas y periodísticas en el diario La Defensa, de tendencia antiliberal, cuyas instalaciones en Bogotá habían sido incendiadas por la multitud durante las revueltas.
Alternó su actividad política con el periodismo, donde fue reconocido por su erudición y su defensa de la doctrina conservadora. Tras regresar a Bogotá, colaboró en la revista Semana (fundada por Alberto Lleras en 1946) y en los periódicos Diario del Pacífico y El Siglo, este último propiedad de su mentor, Laureano Gómez.
Dictadura de Rojas y Frente Nacional
Entre 1953 y 1957, Betancur integró la Asamblea Nacional Constituyente convocada por el general Gustavo Rojas Pinilla, quien había depuesto a Gómez con el respaldo del expresidente Mariano Ospina Pérez. Durante este régimen, Betancur asumió una postura de férrea oposición en defensa de la legitimidad de Gómez, lo que resultó en su encarcelamiento por parte de las autoridades militares debido a su activismo político. Su oposición se manifestó principalmente a través del semanario La Unidad (surgido tras la censura de El Siglo) y la revista Prometeo.
Tras la renuncia de Rojas Pinilla y la consolidación del Frente Nacional -pacto de alternancia de poder entre liberales y conservadores-, Betancur fue elegido senador en 1958 y asumió la subdirección del Partido Conservador, bajo el liderazgo de Laureano Gómez, quien alineó al partido en torno a la presidencia de Alberto Lleras.
Tras la muerte de Gilberto Alzate Avendaño, el conservadurismo enfrentó una nueva crisis de liderazgo para definir la candidatura presidencial de 1962. Betancur comenzó a perfilarse como el candidato de la facción laureanista, mientras que el ospinismo postuló a Misael Pastrana Borrero.