Beerseba (en hebreo: באר שבע , ‘Pozo de los Siete’; en árabe: بئر السبع Bi'r as-Sab; en griego: Βηρσαβεε; en latín: Bersabee) es una ciudad del sur de Israel, ubicada a 108 kilómetros al sur de Tel Aviv. Es una de las ciudades más antiguas del país, existente ya en la época bíblica; actualmente es la mayor población israelí en el desierto del Néguev y capital del Distrito Sur. Cerca se encuentra Tell Be'er Sheva, uno de los tres tells considerados en 2005 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como parte de la denominación «Tells bíblicos – Megido, Jasor y Beerseba».
La zona donde se ubica la ciudad se caracteriza por la presencia de montes bajos de piedra arenisca y llanuras donde abundan quebradas y uadis en los que los aluviones invernales frecuentemente provocan inundaciones.
La ciudad se remonta a los tiempos del patriarca Abraham, teniendo sus inicios en un yacimiento arqueológico llamado Tell Be'er Sheva (colina de Beerseba), a algunos kilómetros al noreste de la moderna Beerseba. Tiene evidencias de haber estado poblado desde el siglo IV a. C. Fue destruida y reconstruida muchas veces en su historia.
Etimología y narrativa bíblica
Bíblicamente, el lugar de asentamiento de la ciudad es mencionado en dos de las tres historias del libro de Génesis como un emplazamiento donde se firmó un pacto de no agresión entre los filisteos, representados por su rey llamado Abimelec, y los israelitas. La Biblia describe el pacto realizado en dos momentos separados por los israelitas, una vez representados por Abraham y en la otra por su hijo Isaac. Beerseba es también mencionada en el libro de Josué (versículo 19:2). Beerseba era la ciudad más meridional de Israel en los tiempos bíblicos, utilizándose la expresión "de Dan a Beerseba”, para describir todo el reino.
Entre las dos historias de Abimelec, existen serias diferencias etimológicas sobre el origen del nombre de Beerseba:
en memoria del pacto de Abraham y Abimelech (lugar del pacto)
en memoria del lugar de las siete excavaciones realizadas por Isaac (lugar de las siete excavaciones), de las cuales 3 o 4 han sido identificadas.
en memoria del pacto entre Isaac y Abimelech (lugar del pacto)
en memoria de las siete ovejas que fueron testigos del pacto entre Abraham y Abimelech (lugar de las siete).
La ciudad de Beerseba fue destruida por el rey Senaquerib de Asiria durante su campaña contra Judea en el año 701 a. C. Durante el siglo VII a. C. existió un pequeño asentamiento en el lugar, de pobre y dispersa construcción. Concluyó cuando los babilonios conquistaron el reino de Judea en 587 a. C.
Los últimos pobladores de Tell Be'er Sheva fueron los bizantinos, que la abandonaron en el siglo VII.
Los turcos otomanos que controlaron Palestina desde el siglo XVI solamente prestaron interés a Beerseba desde finales del siglo XIX. A comienzos de dicho siglo, la ciudad fue de interés para los europeos y los beduinos que vivían cerca.
Al final del siglo XIX, se construyó la actual ciudad para que ejerciese como centro administrativo del Imperio Otomano para beneficio de los beduinos. La ciudad fue bautizada como Bir al-Sabi (pozo de los siete). Hasta la Primera Guerra Mundial, la ciudad tenía cerca de 1000 habitantes, la gran mayoría de los cuales eran musulmanes. Ben-David y Kressel afirman que el mercado tradicional beduino fue la piedra angular en la fundación de Beerseba, que sirvió como capital del Néguev durante este periodo, mientras que el antropólogo y educador beduino Aref Abu-Rabia, que trabajó como ministro de Educación y Cultura de Israel, la ha descrito como "la primera ciudad beduina".
En junio de 1899, el gobierno otomano ordenó la creación del subdistrito (kaza) de Beerseba, dentro del distrito (mutasarrıflık) de Jerusalén, así como el desarrollo de la ciudad de Beerseba como capital del subdistrito homónimo. Un comité especial del Ministerio de Interior recibió la orden de gestionar la implementación de esta orden. Numerosos factores afectaron a esta decisión. Por un lado, la incorporación británica del Sinaí a Egipto hizo necesario consolidar la presencia otomana en el sur de Palestina. Por otro lado, también existía el deseo de animar a los beduinos a la sedentarización, con lo que se calculaba que se reduciría su belicosidad y que aumentaría la recaudación de impuestos. El primer gobernador (kaymakam), Isma'il Kamal Bey, vivió en una tienda prestada por un jeque local hasta que la sede del gobierno (Saraya) terminó de construirse. Kamal fue sucedido por Muhammed Carullah Efendi en 1901, quien a su vez dejó el cargo a Hamdi Bey en 1903. En 1908, el gobernador fue este subdistrito fue promocionado a "adjunto" (mutassarrıf muavin) del gobernador del distrito de Jerusalén, lo que lo colocaba por encima del resto de gobernadores de subdistritos.
Un viajero que visitó Beerseba en mayo de 1900 encontró allí solamente un caravasar de piedra de dos plantas y en ruinas, así como unas cuantas tiendas. A comienzos de 1901 había un cuartel con una pequeña guarnición y otros edificios. Los otomanos también construyeron la estación de tren y un vía férrea hasta las localidades de Ascalón y Gaza. El orientalista austrohúngaro Alois Musil afirmó en agosto de 1902: Bir es-Seba crece día a día; este año, en lugar de tiendas, encontramos casas construidas junto con una hermosa carretera desde el Sarayah hasta el lecho del uadi. En la sede del gobierno se ha plantado un jardín, y todos los tipos de árboles que se han plantado prosperarán seguro, ya que los pocos arbustos plantados hace dos años cerca del molino, en el extremo sureste de la carretera, han crecido considerablemente. La animada actividad del sector de la construcción está causando también una animada explotación de las ruinas. Hacia 1907 había ya un pueblo grande y un puesto militar, con una residencia para el kaymakam y una gran mezquita. La población creció de 300 a 800 habitantes entre 1902 y 1911, y hacia 1914 vivían en la ciudad unas 1000 personas en 200 viviendas.
Cuatro arquitectos (uno de ellos suizo u otro alemán) desarrollaron un plan urbanístico para la ciudad en forma de retícula. Este patrón todavía puede observarse hoy en día en la Ciudad Vieja de Beerseba. Los otomanos planificaron y construyeron una ciudad con calles rectas y edificios pequeños, hechos con materiales locales (muchas de dichas construcciones se encuentran actualmente sin reparación y no en muy buen estado). La mayoría de los habitantes en aquel momento eran árabes de Hebrón y de la zona de Gaza, aunque algunos judíos también comenzaron a asentarse en la ciudad. Muchos beduinos abandonaron sus vidas nómadas y construyeron sus casas en Beerseba.
Mandato británico de Palestina