La batalla de Mogadiscio (también conocida como la batalla del Mar Negro o el Día de los Rangers por los somalíes) fue una de las batallas más sangrientas y feroces a las que se enfrentaron las fuerzas especiales de los Estados Unidos contra guerrilleros somalíes, leales al jefe de clan Mohamed Farrah Aidid, a quien pretendían capturar, el 3 de octubre de 1993 en Mogadiscio, Somalia.
Un grupo de soldados de élite Operaciones Especiales Rangers, Fuerza Delta del ejército de Estados Unidos, tenía como misión viajar desde su base hasta el interior de la ciudad para capturar a líderes de la milicia de Aidid. La fuerza de asalto estuvo formada por 19 helicópteros del 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, doce vehículos y 160 hombres. Las unidades de asalto estaban formadas por cuatro pelotones Rangers llamados Chalk y cinco equipos Delta. Los pelotones de Rangers descendieron en las cuatro esquinas del edificio asegurando un perímetro mientras que los equipos Delta realizaban el asalto por el techo y patios del edificio, apoyados por tiradores de los SEAL.
En enero de 1991, el presidente somalí Mohamed Siad Barre, fue derrocado por una coalición de clanes opositores, precipitando la guerra civil somalí. El ejército nacional somalí se disolvió al mismo tiempo, y algunos exsoldados se reconstituyeron como fuerzas regionales irregulares o se unieron a las milicias de los clanes. El principal grupo rebelde en la capital, Mogadiscio, era el Congreso Unido Somalí (USC), que se dividió después en dos facciones armadas: una liderada por Ali Mahdi Muhammad, que se volvió presidente, y otra por Mohamed Farrah Aidid. En total, había cuatro grupos opositores que competían por el control político: el USC, el Frente Democrático de Salvación Somalí (SSDF), el Movimiento Patriótico Somalí (SPM), y el Movimiento Democrático Somalí (SDM). En junio del mismo año se acordó un alto total al fuego, pero no fue mantenido. Un quinto grupo, el Movimiento Nacional Somalí (SNM), declaró su independencia en la región noroeste de Somalia a finales de junio. El SNM cambió el nombre de este territorio no reconocido como Somalilandia, y Abdiram Ahmed Ali Tuur fue elegido como su presidente.
En septiembre de 1991 estallaron graves enfrentamientos en Mogadiscio, que continuaron los meses siguientes y se expandieron por todo el país, dejando 20 000 personas muertas o heridas antes de fin de año. Estos enfrentamientos ocasionaron la destrucción de la agricultura del país, lo que originó hambruna en grandes partes de Somalia. La comunidad internacional comenzó a enviar suministros de alimentos para detener la hambruna, pero grandes cantidades de comida eran interceptadas y enviadas a los líderes de los clanes locales, que las intercambiaban por armas con otros países de manera rutinaria. Estos factores derivaron en una mayor hambruna, de la que se estima fallecieron 300 000 personas, y otros 1.5 millones de personas padecieron entre 1991 y 1992. En julio de 1992, después de un cese al fuego entre las facciones de los clanes opositores, la ONU envió 50 observadores militares para certificar la distribución de la comida.
La operación Provide Relief comenzó en agosto de 1992, cuando el presidente de Estados Unidos George H. W. Bush anunció que transportes militares respaldarían el esfuerzo multinacional de ayuda de la ONU en Somalia. Fueron desplegados diez C-130 Hercules y 400 personas en Mombasa, Kenia, para ayudar por vía aérea a las áreas remotas de Somalia y reducir la dependencia de los convoyes de camiones. En seis meses, los C-130 entregaron 48 000 toneladas de alimentos y suministros médicos a organizaciones internacionales humanitarias, que trataban de ayudar a más de tres millones de hambrientos en Somalia.
En diciembre de 1992, cuando las operaciones demostraron ser inadecuadas para frenar la muerte masiva y el desplazamiento del pueblo somalí (500 000 muertos y 1.5 millones de refugiados o desplazados), Estados Unidos lanzó una operación de coalición mayor para ayudar y proteger las acciones humanitarias. Esta operación, llamada Restore Hope, vio a Estados Unidos asumir el comando unificado de acuerdo a la Resolución 794 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (resolución aprobada por el Consejo de la ONU para crear un entorno seguro para las operaciones humanitarias en Somalia). El Cuerpo de Marines de los Estados Unidos embarcó a la 15.ª Unidad Expedicionaria de Marines en Mogadiscio y, con elementos del 1.er Batallón, 7.º de Infantería de Marina y el 3.er Batallón, 11.º de Infantería de Marina, aseguraron cerca de un tercio de la ciudad, el puerto, y las instalaciones aeroportuarias en dos semanas, con el objetivo de facilitar el transporte por aire de los suministros humanitarios. Elementos del 2.º batallón; HMLA-369 (Helicópteros de Asalto Ligero-369 del Grupo-39 Aéreo de los Marines, 3.ª Ala, Campo Pendleton); el 9.º Regimiento de Marines; y el 1.er Batallón del 7.º Regimiento de Marines aseguraron rápidamente las rutas a Baidoa, Balidogle y Kismaayo, y fueron reforzados por el 3.er Batallón de Asalto Anfibio y la 10.ª División de Montaña del ejército de Estados Unidos.
En marzo de 1993, el secretario general de la ONU, Butros Butros-Ghali, envió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sus recomendaciones para efectuar la transición del UNITAF (Fuerza Operativa Unificada) al UNOSOM II. Indicó que tras la aprobación de la Resolución 794 en diciembre de 1992, la presencia y operaciones del UNITAF había creado un impacto positivo en la situación de seguridad de Somalia, y en la prestación efectiva de asistencia humanitaria (la UNITAF desplegó 37 000 efectivos en el 40 % de las zonas sur y central de Somalia). Aún no había un gobierno efectivo, policía, o un ejército nacional, lo que resultaba en una seria amenaza para el personal de la ONU. Para tal fin, el Consejo de Seguridad autorizó al UNOSOM II a establecer un entorno seguro en toda Somalia para lograr la reconciliación nacional con el objetivo de crear un estado democrático.
En la conferencia de Reconciliación Nacional de Somalia, llevada a cabo el 15 de marzo de 1993 en Adís Abeba, Etiopía, las quince partes somalíes aceptaron los términos establecidos para restablecer la paz y la democracia. Sin embargo, para el mes de mayo, quedó claro que aunque fue signataria en el acuerdo de marzo, la facción de Mohamed Farrah Aidid no cooperaría con la implementación de los acuerdos.
Aidid comenzó a transmitir propaganda anti ONU en la radio de Mogadiscio después de creer que la ONU lo marginaba a propósito en un intento para «reconstruir a Somalia». El teniente general Çevik Bird ordenó el cierre de la estación, con el objetivo de anular el comienzo de lo que podría convertirse en una rebelión. Espías civiles en la sede del UNOSOM II probablemente condujeron al descubrimiento del plan de la ONU. El 5 de junio de 1993, Aidid ordenó a la milicia del SNA atacar a una fuerza pakistaní a la que se le había encomendado la inspección de un depósito de armas ubicado en la estación de radio, posiblemente por el temor a que se tratara de una fuerza enviada a cesar las transmisiones. El resultado fue de 24 muertos y 56 efectivos pakistaníes, un italiano y 3 soldados estadounidenses heridos. El 6 de junio de 1993, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 837, para el arresto y enjuiciamiento de los responsables de la muerte y lesiones del personal de mantenimiento de paz.
El 12 de junio, tropas estadounidenses comenzaron a atacar blancos en Mogadiscio con la esperanza de encontrar a Aidid, una campaña que duraría hasta el 16 de junio. Un día después, el general Jonathan Howe ofreció una recompensa de US$25 000 por información que llevara al arresto de Aidid, pero nunca fue capturado. Howe solicitó también una fuerza de rescate después de la muerte de los pakistaníes.
El 12 de julio de 1993 fue lanzada una operación liderada por Estados Unidos en lo que se creía era una casa de seguridad en Mogadiscio donde se escondía Aidid. Durante la operación, que duró 17 minutos, helicópteros de ataque Cobra dispararon 16 misiles TOW y miles de proyectiles de cañón de 20 mm hacia el complejo, matando a 60 personas. El número de bajas somalíes fue discutido. El ministro del interior de Aidid, Abdi Qeybdiid, confirmó 73 muertos, incluidos mujeres y niños al interior de la casa de seguridad. Los reportes que el almirante estadounidense Jonathan Howe recibió después del ataque, ubicaban el número de muertos en 20, todos hombres. El Comité Internacional de la Cruz Roja estableció el número de muertos en 54, sin embargo, Aidid no se encontraba ahí.