La batalla de Guaymas fue un acto de guerra en el cual el conde francés Gaston de Raousset-Boulbon, a la cabeza de un grupo armado compuesto principalmente por ciudadanos de nacionalidad francesa, atacó la ciudad mexicana de Guaymas, Sonora. Fue librada el 13 de julio de 1854.
El objetivo de los invasores era lograr la independencia de Sonora del resto de México y formar una república independiente (República de Sonora), sin embargo no contó con el apoyo que requería y fueron derrotados por las escasas fuerzas armadas mexicanas presentes en la zona y la población civil.
El puerto de Guaymas, en ese tiempo contaba con una población no superior a los 2,000 habitantes, formada principalmente por emigrantes europeos y sudamericanos, además de las tribus locales, los guaimas y los yaquis.
En esa época México sufría de grandes vicisitudes, de 1846 a 1848 México sufrió la primera Intervención estadounidense en México, lo que llevó a la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo.
Bajo la presidencia de Mariano Arista en 1852, México sufría una crisis económica y política muy grande. La milicia, a través del Plan de Hospicio (1852), provocó la renuncia de Mariano Arista en 1853 y el consecuente regreso de Santa Anna.
Después de la Renuncia de Arista en enero de 1853, Juan Bautista Ceballos toma la presidencia de la República por un período de un mes y un día, renunciando a su cargo como presidente provisional y dejando en manos de Manuel María Lombardini la silla presidencial, quien para abril de 1853 deja el cargo de presidente y se lo entrega a Santa Anna.
El 24 de junio de 1853 Franklin Pierce firma la Venta de La Mesilla, venta aceptada por Santa Anna y ratificada en diciembre de 1853.
Una vez hallada la paz, el general Santa Anna encontró propicio el momento para devolver a México parte de su antiguo anhelo imperial, por lo que reinstauró la órdenes imperiales (asumiendo él mismo el supremo maestrazgo de éstas), con lo que el Consejo de Estado le concedió el tratamiento de “Alteza Serenísima”, a la vez que decretaba una ley para nombrarle dictador vitalicio.
Durante ese período 1853-1854, Santa Anna abolió el sistema federal, y restauró las Siete Leyes centralistas, provocando que las legislaturas locales y federal entraran en receso.
Para 1854 la situación se volvió insoportable por lo que el 1 de marzo de 1854 se proclamó el Plan de Ayutla, donde se desconoce a Santa Anna y da pie a la Revolución de Ayutla.
Como podemos ver, en 1853 México tuvo 4 presidentes de la República, perdió parte del territorio de Sonora y ya para 1854 México estaba casi acéfalo, inmerso en una revolución. Todo esto propició que se diera el panorama perfecto para la entrada de los filibusteros.
En 1851 Charles de Pindray organizó y creó una colonia de franceses en Cocospera, aunque sin éxito, muchos de esos franceses, decepcionados, se unirían al conde Gaston de Raousset-Boulbon en su expedición de 1854.
En 1852 ya se encontraba en camino a Sonora un tercer grupo de franceses que capitaneaba Lepine de Segondis, que se instaló en Santa Cruz, al igual que Pindray con permiso para establecerse si combatía a los apaches, sin tener éxito, muchos de esos franceses se cree que también se unieron a las filas de Gaston de Raousset-Boulbon en 1854.
El conde francés Gaston de Raousset-Boulbon es invitado el 7 de abril de 1852 por el presidente mexicano Mariano Arista y la Casa bancaria de Jecker, quien le concede los derechos de explotación de una mina en la región de Arizona, Arista le promete fondos para formar una expedición de 250 colonos franceses a quienes les concede la mitad de los terrenos de la mina, así como la mitad del producto explotado (oro y plata).
Esta empresa se conoce como Compañía Restauradora, y tiene al conde Gaston de Raousset-Boulbon como líder.
El conde De Raousset-Bulbon desembarca en Guaymas el 1 de junio de 1852 y espera allí instrucciones de los mandos militares para avanzar a la mina en Arizona.
Convencido de ser parte de un complot para otorgarle los derechos de explotación a una compañía rival, el conde Gaston de Raousset-Boulbon marcha a la ciudad de Hermosillo y la toma por la fuerza, se dispone a encender una revolución en la región, en la batalla hubo siete u ocho muertos de cada lado y Raousset resultó herido en una pierna pero su compañía prevaleció y entraron a la ciudad, permaneciendo ahí por cuatro o cinco días.
Pero un ataque de disentería pone a sus hombres y a él mismo en peligro de muerte, por lo que el conde es evacuado a Guaymas pero en San José estaba el general Miguel Blanco con 800 hombres y seis piezas de artillería, con el propósito de interceptar a Raousset y sus fuerzas.