Basil Henry Liddell Hart (París, el 31 de octubre de 1895 - Marlow (Gran Bretaña) - el 29 de enero de 1970) fue un historiador militar, escritor y periodista británico.
Destacó igualmente por sus aportaciones en el campo teórico del uso militar en la guerra del carro de combate (Guerra acorazada) en los años 20 y 30, cuando el Arma Blindada era todavía una novedad en los campos de batalla. Sus estudios estuvieron en la base de las elaboraciones por parte de la Reichswehr y la Wehrmacht de la doctrina de la blitzkrieg que permitió al Tercer Reich alcanzar la superioridad durante las primeras fases de la Segunda Guerra Mundial en Europa.
El futuro sir Basil Henry Liddell Hart nació con el nombre de Basil Henry Hart el 31 de octubre de 1895 en la ciudad francesa de París, siendo hijo de padres británicos, según algunas fuentes al parecer de origen judío (aunque su padre era ministro metodista). No utilizó su apellido Liddell, el apellido de soltera de su madre, hasta 1921.
Efectuó sus primeros estudios en la Saint-Paul's School de Londres, para pasar posteriormente a realizar estudios universitarios en el Corpus Christi College de la Universidad de Oxford.
En tiempos de paz previos al estallido de la Primera Guerra Mundial, el joven Basil Henry Hart había ingresado como oficial en un Regimiento británico de Infantería, el King's Own Yorkshire Light Infantry.
En 1914, a inicios de la guerra, fue enviado con la Fuerza Expedicionaria Británica a los campos de batalla de Francia, en el Frente Occidental. Pudo así presenciar desde el primer momento la guerra de trincheras, resultando herido en combate. Durante la batalla del Somme su unidad fue atacada con gases por los alemanes, siendo posteriormente condecorado por su valentía en el combate.
En 1916 se le destinó al Royal Tank Corps, que agrupaba a los carros de combate británicos, el incipiente Arma Blindada del Ejército británico, decisión que tuvo notable influencia en su carrera posterior ya que, habiendo sido testigo directo de los primeros balbuceos de la Guerra acorazada acabaría por convertirse en un experto.
Acabada la guerra, Basil Henry Hart decidió seguir en el Ejército, llegando a alcanzar el grado de capitán.
Durante este período, colaboró en 1920 en la redacción de un Manual de mando para oficiales de Infantería, que fue adoptado oficialmente por el Ejército británico.
Durante 1921 y 1922 padeció de sendos infartos cardíacos, que se atribuyeron a consecuencias del ataque de gas que había sufrido años atrás durante la guerra. Debido a dichos ataques, en 1923 fue rebajado de servicio y sueldo, pasando a trabajar en el Ejército tan sólo a media jornada.
En 1927, Basil Henry Liddell Hart (pues desde 1921 había añadido a su nombre el apellido materno, Liddell), optó por retirarse del Ejército, pasando a la vida civil. Contaba con dedicarse a la carrera de escritor y periodista, dedicándose a elaborar crónicas sobre asuntos militares y sobre el deporte del tenis, otro de sus campos de interés.
Trabajó así como corresponsal en estas materias entre 1925 y 1935 para el diario Daily Telegraph, pasando en esa fecha y hasta 1939 a prestar sus servicios en el diario Times.
Tuvo algunas fricciones en este período con los militares, debido a que en la vida civil seguía haciendo uso de su rango militar de capitán. Recibió de algunos de sus antiguos compañeros de armas el apodo de bolchevique militar porque sus teorías iban en contra del uso del caballo como arma de guerra y también de alguna de las teorías de Carl von Clausewitz.
Por estas fechas inició una serie de estudios biográficos de diversos militares a los que consideraba como grandes estrategas, aprovechando dichas biografías para poner de manifiesto lo que él pensaba eran los principios esenciales de un buen estratega. Así, biografió a personalidades tan diferentes y de épocas tan diversas como Escipión el Africano, William Tecumseh Sherman, Thomas Edward Lawrence, Sun Tzu, Napoleón I o Belisario.
También inició estudios tendentes a superar las estrategias que se habían desplegado en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial, que habían dado lugar a tremendas carnicerías, de las que él mismo había sido testigo directo en calidad de protagonista. En especial, comenzó a desarrollar teorías sobre la Guerra acorazada, mediante el uso del carro de combate para lograr la ruptura del frente enemigo, envolviendo sus posiciones si era necesario, lo que pensaba que era preferible a un mortífero asalto frontal de las líneas enemigas. Exponía además el hecho de que dicho envolvimiento podría permitir también romper las líneas de aprovisionamiento enemigas, contribuyendo así a debilitar su resistencia.
Suya fue asimismo la construcción teórica de la idea de la defensa elástica, según la cual era preferible el establecimiento de posiciones defensivas en profundidad, precisamente para contrarrestar la posible penetración en la retaguardia propia de los carros de combate enemigos o de columnas motorizadas. La existencia de puntos fuertes de apoyo, que permitiesen absorber el impacto del asalto enemigo, canalizarlo hacia lugares concretos y finalmente bloquearlo, era el desarrollo último de esta idea. Quienes mejor demostraron el uso práctico en combate de estas teorías fue el general Erwin Rommel durante su Campaña en África del Norte con el Afrika Korps y el alto mando de la STAVKA durante la batalla de Kursk.
Sus teorías suponían en realidad una modernización y puesta al día, mediante el uso de las modernas máquinas de guerra que había traído consigo la Revolución industrial de los siglos XIX y XX, de las ideas expuestas por el teórico prusiano Carl von Clausewitz en su obra De la Guerra ya a principios del siglo XIX, y que se hallaban en la base de toda la ciencia militar posterior.
Estas teorías de Basil Henry Liddell Hart no fueron apreciadas en su momento por el Ejército británico, de naturaleza estratégica muy conservadora y que no había sido renovado en su cúpula dirigente desde la Primera Guerra Mundial, pero fueron atentamente analizadas por la Reichswehr, el ejército de la República de Weimar alemana, que sí había renovado totalmente sus mandos dirigentes desde finales de la guerra anterior. Tomando como base las ideas de Liddell Hart, en Alemania se elaboró la doctrina de la blitzkrieg que tan bien iba a servir a la Wehrmacht y a la Alemania nazi en los primeros compases de la Segunda Guerra Mundial, que ya estaba a punto de desencadenarse.