Tal Día como Hoy

Basílica y convento de Santo Domingo

Sitio de patrimonio cultural en Perú

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La Basílica Menor y Convento Máximo de Nuestra Señora del Rosario, conocido popularmente como Santo Domingo, de la ciudad de Lima, capital del Perú, es un conjunto arquitectónico de edificios religiosos bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario y se encuentra en el cruce de la primera cuadra del jirón Camaná (calle Pescante) con la segunda cuadra del jirón Conde de Superunda (calle Veracruz), en el centro histórico de Lima. La Basílica y Convento de Santo Domingo es célebre porque en su histórica sala capitular comenzó a funcionar en el siglo XVI la Universidad de San Marcos, oficialmente la primera universidad peruana y la más antigua de América. Además, también por albergar los restos de los dos santos peruanos más conocidos: Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres.

El exterior de la iglesia se encontraba cubierto originalmente por almohadillado, tal como se puede apreciar aún en la base del campanario. Una portada primitiva, de dos iglesia.

El aspecto actual de la iglesia se debe en buena medida a los trabajos de reconstrucción tras el terremoto de 1940, que supusieron la aplicación de cemento en las paredes y la restauración de la portada, que como la fachada de la iglesia, había sido modificada en la segunda mitad del siglo XIX cuando las paredes del templo fueron recubiertas con un acabado de ladrillo.

El primer campanario de la iglesia, de estilo barroco y de tres cuerpos, fue diseñado junto con la iglesia por el alarife Diego Maroto en la segunda mitad del siglo XVII, y se destruyó durante el terremoto del 28 de octubre de 1746.

La actual torre fue concebida y diseñada por el Virrey Manuel Amat y Juniet en 1766 en el estilo rococó, siendo en la parte baja de forma octogonal. Está dividida en un cuerpo inferior y dos cuerpos altos con pequeños balcones sobre ménsulas. En la cúspide se sitúa la escultura de una figura sosteniendo una trompeta, representando al ángel que anuncia el Juicio Final. La altura total es de 46 metros, y se considera uno de los elementos más característicos del conjunto religioso. La base de la torre aún conserva el almohadillado que una vez recubrió la fachada de la iglesia.

La iglesia está dividida en una nave principal cubierta por falsa bóveda de crucería y dos naves laterales de capillas interconectadas y cupulines, en las cuales también está la portada lateral de la iglesia, el acceso a la torre y, al lado de la epístola, una entrada al claustro principal del convento.

La nave principal posee una entrada adicional a los pies antecedida por el nártex (espacio donde se daba instrucción religiosa a los indígenas o a los que no estaban bautizados), sobre el cual se encuentra el coro alto de la iglesia.

En el coro de la iglesia se encuentra la que es considerada la sillería más antigua del país. Trabajada totalmente en madera de cedro traída de Nicaragua, es de estilo Renacentista, con elementos manieristas.

Tiene dos juegos de sillería: el del primer nivel fue esculpido contemporáneamente, con el diseño basado en el antiguo. Los originales están en la parte posterior, teniendo en el respaldo tallas de santos y otros personajes bíblicos. En la parte central de la sillería se encuentra el asiento principal del Prior del convento, con tallas de Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asis fundadores de Los Dominicos y Los Franciscanos, respectivamente. La sillería del coro fue tallada por varios artistas entre los que cabría destacar a Juan Martínez de Arrona.

Como se mencionó anteriormente, el recinto está formado por tres naves, de las cuales las laterales se encuentran compuestas por capillas en las que se ubican varios retablos. Por la portada lateral de izquierda a derecha encontramos los siguientes retablos o altares: Al lado del Evangelio, los retablos de San Jacinto de Polonia, San José, Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario; y en el lado de la Epístola aquellos de los Santos Peruanos, las Áminas, Santo Tomás de Aquino, el Sagrado Corazón de Jesús, Capilla del Señor de la Justicia y la Capilla de la Cofradía del Rosario.

El más importante es el Altar de los Santos Peruanos, de estilo neoclásico, ubicado en el transepto derecho de la iglesia. En el centro se halla la imagen de Santa Rosa de Lima, al lado izquierdo esta San Martín de Porres y a la derecha San Juan Macías, que a pesar de haber nacido en la península ibérica, es considerado peruano porque desarrollo su vida religiosa en Lima. En la parte inferior de estas imágenes se encuentran relicarios en donde reposan los restos de cada santo mencionado anteriormente. En la zona inferior del altar se encuentra una escultura de Santa Rosa de Lima, realizada por el artista maltés Melchor Caffá en 1665, por encargo del Papa Clemente IX para obsequiarla a los padres Domínicos por su beatificación.

En el transepto izquierdo se encuentra el retablo dedicado a la Patrona de Lima y titular del Templo, Nuestra Señora del Rosario. De estilo neoclásico, conserva en su hornacina principal la efigie de esta advocación "que fue la primera de este Reyno". Según la tradición fue obsequiada a Lima por el Rey Carlos I de España y V de Alemania. Fue objeto de especial veneración por Rosa de Lima y Martín de Porres, entre otros, y fue coronada solemnemente el año 1927.

El altar es de estilo neoclásico con decoración en turquesa y oro.

Se le llama Capitular porque se reunían todos los frayles por capítulos con la finalidad de elegir a sus autoridades y resolver sus problemas. Fue en la primitiva sala capitular en donde, en el año 1551, se inauguró la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El espacio existente en la actualidad fue realizado en el siglo XVIII. Su tribuna existente o cátedra fue usada en el siglo XVII para dictar clases o para sustentar tesis, hecha al estilo barroco, tiene columnas salomónicas, presenta un cuadro de Santo Tomás de Aquino, al frente se encuentra un pequeño altar donde se venera el Cristo de la agonía, ante la cual se extasiaba San Martín y abrazado al cual se le vio.

Aquí los padres reciben a sus autoridades y familiares. Lo hermoso de esta sala es su artesonado en estilo mudéjar de 1580, con tres mil piezas a presión sin clavos. En este lugar se compuso las notas musicales del Himno Nacional del Perú por José Bernardo Alcedo.

Compuesto por cuatro galerías, decoradas con azulejos sevillanos que datan de los años 1604 y 1606, obra del taller Hernando de Valladares; las pinturas que presentan pasajes de la vida de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden dominica, fueron contratadas en 1608 por el provincial de la Orden de Santo Domingo en Perú con los sevillanos Miguel Güelles, discípulo de Juan de Uceda y su colaborador, Domingo Carro.​ En cada esquina de este claustro se observa un retablo con representaciones bíblicas.

Los techos de estas galerías son de cedro de Nicaragua, tallados al estilo mudéjar; también destaca en este claustro la presencia de una pileta de bronce, mandada a construir por los domínicos, muy famosa por ser donde San Martín de Porres, según el escritor Ricardo Palma, lavó el pan de azúcar rubia convirtiéndola en blanca.

Uno de los recintos más dignos de visitar es la biblioteca, no solo por el valor de las obras, sino por el artesonado de su techo. En su poder se hallan los libros más antiguos que usaron los domínicos, encontrándose entre estos, incunables.La Biblioteca del Convento tiene alrededor de 25 mil libros, entre ellos varias colecciones bibliográficas de gran valor.

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