Bartolomé Ruiz de Estrada (Moguer, 1482-Cajamarca, 1532) fue un conquistador español y Piloto Mayor de los Mares del Sur que pasó a la historia por formar parte de la expedición de los Trece de la Fama, y por ser el primer español en cruzar la línea Equinoccial, avistar costas del actual Ecuador y desembarcar en ellas. Fundó la ciudad de San Mateo en la provincia de Esmeraldas (en el actual Ecuador) el 21 de septiembre de 1526.
Nació en Moguer en el año 1482. Se casó con Marina Roldán, con la que tuvo a Antonia, Juana e Isabel de Estrada, Martín Yáñez y Nicolás de Ruiz de Estrada (regidor de Lima y marido de Leonor de Esquivel).
Pertenecía a una amplia familia de marinos de reputada experiencia en navegaciones, por lo que fue reconocido como Piloto experto bajo las órdenes del Almirante Cristóbal Colón. Vivió de cerca las primeras exploraciones a “Indias” de sus vecinos, como los Niño, los Roldán, etc., con los que participó en el Tercer viaje de Colón. Poco después de 1510, pasa como marinero a Darién, con su hijo Martín Yáñez de Estrada y su hermano Bartolomé Díaz, acompañando a Lorenzo de Aldana en sus viajes por las costas de Panamá. En enero de 1514 se encuentra en la ciudad de Santo Domingo de la Isla La Española, donde había sido llamado por Diego Colón para testificar sobre los hechos del primer descubrimiento de Paria.
A finales de 1516-1517, figura como uno de los hombres que Núñez de Balbóa, que había sido paje y escudero de Pedro Portocarrero, llevó a La Antigua para poblar la ciudad de Acla, donde consiguieron maderas para la construcción de barcos, con los que continuó las exploraciones del Archipiélago de las Perlas hasta las costas de Darién.
En 1524 Francisco Pizarro y Diego de Almagro se asocian e inician con 160 hombres, entre los cuales se encontraba el piloto moguereño Bartolomé Ruiz, la conquista de los reinos situados al sur. Navegan por espacio de sesenta días por el actual litoral colombiano, soportando duros enfrentamientos con los indios de la costa sur de Panamá. Pizarro llega a recibir hasta siete lanzadas y Almagro pierde un ojo a causa de una flecha.
Bartolomé Ruiz avistó en su nave la Isla del Gallo frente a la actual Tumaco en las costas ecuatorianas, visitó la punta de Manglares, el río Santiago, Puma Lagartos, Punta de Ostiones, islas del Corcovado, el cabo de San Francisco -así llamado en honor a Pizarro-, el morro de Jama, la punta Pedernales o Palmar, el poblado de San Juan de Coaques donde halló a los indios muisnes o cojimíes que fueron tan amigables que pidieron que les dejara al soldado Bocanegra con ellos y al regreso le recogieron enjoyado y cubierto de oro.
De Coaques partió hacia la línea equinoccial que cruzó sin problemas, pasó a la bahía de los indios Caráquez y a la de San Mateo, allí encontró a la población de Jocay, hoy Manta. Entonces enfiló hacia el adoratorio de la diosa Umiña en una isla que por la abundancia de plata la llamó así. Una vez se hizo con abundantes joyas de ese metal, regresó, hallando por el camino una balsa grande de comerciantes indígenas de Salangone, los cuales dieron informaciones de gran valor sobre las costas hasta el norte.
En abril de 1526 arriban a la Isla del Gallo. Es entonces cuando tuvo lugar la famosa escena de los Trece de la Fama. Sobre la escena que se vivió en la Isla del Gallo, luego que Juan Tafur le trasmitiera la orden del gobernador Pedro de los Ríos, nos la novela el historiador José Antonio del Busto:
Bartolomé Ruiz fue el primero de los trece que la atravesó, embarcando (nave de Tafur) posteriormente hacia Panamá a recabar nuevos auxilios de los socios Almagro y Luque para proseguir la empresa. Unidos avanzaron hacia el sur, ruta ya conocida por Bartolomé Ruiz, y en septiembre de 1527 arribaron a la península de Santa Elena y poco después al golfo de Guayaquil y costas de Tumbes, donde construyeron una fortaleza denominada Nueva Valencia.
El 21 de septiembre de 1526, fundó en Ecuador la población de San Mateo en la provincia de Esmeraldas (Ecuador). En 1529 se ausentó a España a fin de contratar con la Corona el derecho de conquista sobre tan amplia región del Nuevo Mundo, Bartolomé Ruiz pasó con Nicolás Rivera y dos buques al puerto de Posesión, a fin de preparar auxilios en Nicaragua y, como Pedrarias se oponía en el fondo al proyecto de Pizarro, hizo instaurar un juicio para averiguar la forma en que se sacaba a los españoles. Pero Bartolomé Ruiz regresó a Panamá con muchísimos de ellos, al punto que la otra nave del capitán Juan Cabezas tuvo que dejar algunos porque se encontraba sobrecargada y corría peligro de hundirse.
El 26 de julio de 1529 firmó Pizarro en Toledo las Capitulaciones con el Emperador Carlos V. En ella se otorgan a Bartolomé Ruiz los honores y derechos de «'Hidalgo, Caballero de la Espuela Dorada, Piloto de la Mar del Sur con 75.000 maravedíes de salario por año y Regidor Perpetuo de Tumbes». Igualmente logró el título de Escribano de Tumbes para uno de sus hijos, pero dichas mercedes no le parecieron suficientes a Bartolomé Ruiz e intervino Almagro para tranquilizarle, sin que llegara a reconciliarse del todo con Pizarro. Por ello quedó en Panamá en 1530 con Almagro, esperando a la gente de Nicaragua, mientras Pizarro seguía la conquista del Perú.
Apresado el inca Atahualpa en Cajamarca en 1532, Bartolomé Ruiz arribó con tres naves a las costas de Tumbes, pasando con su gente a Piura y Cajamarca. En esta última ciudad falleció súbitamente de fiebres. Tenía 50 años y estaba considerado el mayor práctico en navegación de los mares americanos de occidente.
La casa familiar en la que habitó su familia está incluida, con la figura de protección Conjunto histórico artístico, al pertenecer al casco histórico de Moguer que fue declarado bien de interés cultural de los Lugares Colombinos en 1967, y su posterior ampliación en el decreto de 2016, como Sitio Histórico.
Bartolomé Ruiz de Estrada adquiere el mesón preexistete, del año 1351, convirtiéndolo en su vivienda en el siglo XVI.
La vivienda es de estilo mudéjar en arcos, materiales y disposición en tomo al patio, su fachada barroca está compuesta de puerta central con friso y escudo de los “Prieto de Tovar” (con los que se entroncaron generaciones posteriores), balcón central con guardapolvo de pizarra y cuatro ventanas enrejadas, dos en la planta baja y dos en el piso superior..
La puerta da acceso al zaguán con una pintura sobre tabla del “Desembarco de Doña Inés” en el techo. La pintura mural es abundante en la vivienda, además del escudo nobiliario y la obra sobre Doña Inés en la galería lateral, existen unas pinturas murales sobre escenas de caza (ocultas). Después existe espacio abierto que da acceso a las habitaciones y el patio porticado, donde se conservan arcos de medio punto y rebajados en la segunda planta, sobre columnas mudéjares de ladrillo visto. Parte de la vivienda fue vendida, desapareciendo el secadero, la cocina, el aljibe, sala lavadero y una enorme atarazana que daba salida a la antigua calle de los mesones, actual calle Rábida o del Sol.
Levantamiento inca contra los españoles
TORIBIO MEDINA, José (1909). Bartolomé Ruiz de Estrada, primer Piloto de los Mares del Sur. Chile: Imprenta Elzeviriana. p. 72. ISBN 9781145681729.