Barcelona (en catalán, /bərs̺ə'lʲonə/) es una ciudad de España, capital de Cataluña, de la provincia de Barcelona y de la comarca del Barcelonés. Con una población de 1 731 649 habitantes (INE 2025), es la segunda ciudad más poblada de España y de la península ibérica después de Madrid, y la décima de la Unión Europea. Su ámbito metropolitano cuenta con una población de 5 797 356 habitantes según Eurostat, siendo así la tercera aglomeración urbana de mayor población y la más densamente poblada de la Unión Europea.
Cuenta con un PIB nominal de 95 000 millones € y un PIB per cápita nominal de 56 875 € (2024), siendo la segunda área metropolitana española en actividad económica, después de Madrid, y la decimoséptima europea. Es, con diferencia, la ciudad más turística de España y una de las más turísticas del mundo, con más de 16 millones de turistas y 37 millones de pernoctaciones en 2025.
Se ubica a la orilla del mar Mediterráneo, a unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la región francesa de Occitania, en un pequeño llano litoral —el denominado llano de Barcelona— limitado por el mar al este, la sierra de Collserola al oeste, el río Llobregat al sur y el río Besós al norte. Se suele aludir a ella con la denominación antonomástica de «ciudad condal», por haber sido capital del condado de Barcelona.
La historia de Barcelona se extiende a lo largo de cuatro mil años, desde finales del Neolítico, con los primeros restos hallados en el territorio de la ciudad, hasta la actualidad. El sustrato de sus habitantes aúna a los pueblos íberos, romanos, judíos, visigodos, musulmanes y cristianos. Ha forjado su relevancia con el tiempo, desde ser una pequeña colonia romana (Barcino) hasta convertirse, como capital de Cataluña y segunda ciudad de España en importancia, en una ciudad valorada internacionalmente por aspectos como su economía, patrimonio artístico, cultura, deporte y vida social.
Barcelona ha sido escenario de diversos acontecimientos internacionales que han contribuido a consolidarla, desarrollarla y darle proyección mundial. Los más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888, la Exposición Internacional de 1929 y los Juegos Olímpicos de 1992. Es también sede del secretariado de la Unión para el Mediterráneo.
En la actualidad, Barcelona está reconocida como una ciudad global por su importancia cultural, financiera, comercial y turística.[cita requerida] Tiene uno de los puertos más importantes del Mediterráneo y es también un importante punto de comunicaciones entre España y Francia, debido a las conexiones por autopista y alta velocidad ferroviaria. El aeropuerto de El Prat, situado a 13 km del centro de la ciudad, es el segundo aeropuerto con mayor tráfico de España y el de mayor importancia en el Mediterráneo: fue utilizado por más de 57,4 millones de pasajeros en 2025.
El origen del nombre de Barcelona es desconocido y existen diversas teorías y leyendas que intentan explicarlo. Se sabe que había una ciudad ibérica original, de la tribu de los layetanos. Posteriormente, fue conquistada por Cneo Cornelio Escipión Calvo, y más adelante fue convertida en una colonia romana, puesta bajo la protección de Cayo Julio César y de Octavio Augusto, que recibió el nombre de Colonia Iulia Augusta Paterna Faventia Barcino. El nombre evolucionó durante la Edad Media, cuando se conoció la ciudad con los nombres de Barchinona, Barcalona, Barchelona y Barchenona.
Evidencia arqueológica en forma de monedas encontradas al pie del Montjuïc y acuñadas en el siglo III a. C. muestra el nombre Bárkeno escrito en una antigua lengua ibérica hablada por los Layetani. Podemos concluir que los layetani o laietani - un antiguo pueblo íbero prerromano que habitó la zona que ocupa hoy en día la ciudad de Barcelona- llamaban el lugar Bàrkeno.
Una de las leyendas sobre el origen de Barcelona alude a una hipotética fundación por el general cartaginés Amílcar Barca tras conquistar el enclave ibérico después de su desembarco en Iberia, mientras que otra versión se le atribuye a su hijo Aníbal, que ocupó el territorio durante la segunda guerra púnica en su avance a los Pirineos.
Sin embargo, no existen pruebas documentales de esta vinculación entre los nombres de la familia cartaginesa Barca y la ciudad conocida como Barcelona. Hay otras explicaciones para el nombre de la ciudad, como la que sostiene que proviene del período fenicio, teoría sostenida por la inscripción en escritura ibérica (Barkeno) encontrada en una moneda.
También existe una leyenda que da una explicación mitológica al nombre de la ciudad. Según esta leyenda, Hércules se unió a los argonautas tras acabar con su cuarto trabajo para ayudarles a buscar el Vellocino de Oro, pero al pasar cerca de la actual costa catalana, una tormenta dispersó las embarcaciones que formaban la expedición, y al terminar faltaba la novena. Hércules la buscó y finalmente encontró los restos del naufragio de la Barca Nona (la novena embarcación) al lado del actual Montjuic. Los tripulantes habían encontrado tan acogedor el paraje que, ayudados por Hermes (dios del comercio y las artes), decidieron fundar una ciudad a la que dieron el nombre de Barcanona.
El escudo de Barcelona aparece por primera vez, en la misma disposición que la actual, en 1329. El escudo se divide en cuatro cuarteles donde aparecen, en el primero y el cuarto, la cruz de San Jorge en gules sobre plata, y en el segundo y tercer cuartel con los cuatro palos de gules sobre oro (escudo de la familia real de Aragón o de la Casa de Barcelona).
También se han encontrado numerosas variantes con una, dos, tres, o incluso cinco barras verticales en cada cuartel. El escudo va encabezado por una corona, símbolo de la soberanía de los monarcas de la Corona de Aragón, siendo el Palacio Real Mayor de Barcelona la residencia de los reyes de la Corona de Aragón. La bandera de Barcelona deriva directamente del escudo, así que tiene la misma composición, aunque sin la corona.
Durante la dictadura franquista, se cargó dos palos de gules en cada cuartel, siguiendo representaciones anteriores de algunas versiones medievales e incluso de los siglos XIX e inicios del XX, y que fueron criticados por algunos sectores de la población[¿quién?] por simplificar el señal real y lo atribuyeron a una intención asimiladora hacia la bandera de España. En 1996 se inició un proceso que perduró varios años para oficializar convenientemente los símbolos, pero sin restituir el original, sino que se oficializó un logotipo inspirado en ese escudo. La Sociedad Catalana de Genealogía, Heráldica, Sigilografía, Vexilología y Nobiliaria inició un contencioso denunciando que el proceso no había seguido el procedimiento acorde a la ley para oficializar símbolos, que ganó, y obligó al ayuntamiento a oficializar los símbolos acordes a la heráldica y vexilología.[cita requerida] También utiliza un isotipo derivado directamente del escudo histórico.
La ciudad de Barcelona se encuentra en la costa mediterránea de la península ibérica, justo en el centro de los deltas fluviales de los ríos Llobregat al suroeste y Besós al noreste. Su término municipal limita, de sur a noreste y en sentido horario, con los municipios de: El Prat de Llobregat, Hospitalet de Llobregat, Esplugas de Llobregat, San Justo Desvern, San Feliú de Llobregat, Molins de Rey, San Cugat del Vallés, Sardañola del Vallés, Moncada y Reixach, Santa Coloma de Gramanet y San Adrián de Besós. Los dos primeros y los dos últimos son los municipios con los que la ciudad mantiene un contacto más estrecho, con una densa malla urbana continua que los une, por el contrario San Cugat del Vallés y Sardañola del Vallés quedan muy separados de Barcelona, ya que la cordillera Litoral y el parque natural de la sierra de Collserola actúan como barreras naturales.
Barcelona tiene una pequeña parte de su término municipal en la vertiente del Llobregat de la sierra de Collserola. Se trata de Vallvidrera y de Les Planes, que se encuentran algo internadas dentro del parque natural de Collserola. También forma parte de su término municipal Santa Cruz de Olorde, cabalgando entre el Vallés Occidental y el Bajo Llobregat.