Barbara Stanwyck (Nueva York, 16 de julio de 1907-Santa Mónica, California, 20 de enero de 1990) fue una actriz estadounidense, candidata cuatro veces a los Premios Óscar de Hollywood y ganadora finalmente de uno honorífico en 1982. Es «uno de los mitos del Séptimo Arte» e interpretó a algunas de las mujeres fatales más emblemáticas de la historia del cine.
Recibió un Oscar Honorífico de la Academia en 1982, el Premio Cecil B. DeMille en 1986 y otros premios honoríficos. El American Film Institute la consideró la 11.ª mayor estrella femenina del cine clásico estadounidense.
Barbara Stanwyck nació en Brooklyn, Nueva York, EE. UU. en 1907. Era la menor de los cinco hijos de una familia de clase obrera. Su madre, Catherine Ann McPhee (1870-1911), murió cuando ella era muy niña y su padre, Byron E. Stevens (1872-1954), la abandonó poco después, y creció acogida en varias familias.
Comenzó trabajando de telefonista, y también como corista en distintos espectáculos de vodevil. Posteriormente conseguiría trabajar en Broadway, donde conoció a su primer marido, el polémico actor Frank Fay, y con el que se fue a Los Ángeles para intentar comenzar una carrera en el cine. Se dice que el guion para la película A Star Is Born, de William A. Wellman está basado en su conflictivo matrimonio y la obsesión de su marido por convertirla en una estrella.
Su primera película en el cine fue Broadway Nights, en el año 1927. Colaboró en cinco películas con Frank Capra: Ladies of Leisure (1930), The Miracle Woman (1931), Forbidden (1932) –donde llama la atención por su versatilidad–, La amargura del general Yen (1932) y Meet John Doe (1941).
Después de algunas otras películas, con directores como John Ford, su primer gran papel llega con la película Stella Dallas, de King Vidor, en el año 1937, con la que lograría su primera nominación a los Óscar, aunque en esta ocasión se lo llevó Luise Rainer por La buena tierra.
Barbara se empezó a especializar en papeles exigentes de mujeres enérgicas, duras y fuertes, no obstante en el plató era muy querida por sus parejas actorales. Su belleza no era tan ortodoxa como la de las grandes estrellas de Hollywood, pero eso no le impidió interpretar a algunas de las mujeres fatales más importantes de la historia del cine. Sus compañeros actorales opinaron que Stanwyck poseía una fuerza interpretativa natural que trascendía en sus personajes y proyectaba una característica sensualidad que instrumentalizaba para realzar sus caracterizaciones.
Hizo otras tres películas estupendas: Bola de fuego (Ball of fire), de Howard Hawks (su segunda nominación al Óscar, que tampoco logró); ¿Conoces a John Doe? / Juan Nadie (Meet John Doe), de Frank Capra y Las tres noches de Eva (The Lady Eve) de Preston Sturges, todas realizadas en 1941; así demostró que además de cine negro, era capaz de hacer comedias y melodramas.
El mayor éxito de su carrera le llegó en el año 1944, con la película Double Indemnity (1944), dirigida por Billy Wilder y protagonizada también por Fred MacMurray y Edward G. Robinson. Con un guion de Raymond Chandler, basado en la novela homónima de James M. Cain, la película es una de las grandes obras maestras del cine negro, Stanwyck interpretó el papel de una mujer manipuladora, insensible y malvada. Su papel como Phyllis Dietrichson es, probablemente, el modelo en el que se basa el estereotipo cinematográfico moderno de mujer fatal. Su magnífica interpretación le valió su tercera nominación al Óscar, pero tampoco se lo llevó ya que era el año en que Ingrid Bergman lo ganó por Luz de gas.
Posteriormente a este personaje, hizo otras películas también memorables, como The Strange Love of Martha Ivers (1946) de Lewis Milestone, o Voces de muerte (Sorry, Wrong Number, 1948) de Anatole Litvak, lo que le supuso su cuarta nominación a los Óscar, que en esta ocasión le arrebató Jane Wyman.
Continuó haciendo papeles poco convencionales en películas como Clash by Night (1952), de Fritz Lang, junto a Marilyn Monroe o en Walk on the Wild Side (1962), de Edward Dmytryk, mientras también trabajó en filmes más comerciales, como Roustabout (1964) con Elvis Presley.
Durante los años 1950 y los años 1960 hizo bastante televisión, tuvo su propio programa, que le valió un premio Emmy, aparte de colaborar en diversas series, como Valle de pasiones.
Por sus contribuciones al mundo del cine, se le puso una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en el 1751 de Vine Street, y como reconocimiento a toda su carrera, en el año 1982 consiguió un Óscar honorífico.
Tras rechazar el papel de Angela Channing en la serie estadounidense Falcon Crest, Bárbara intervino en tres series emblemáticas de los ochenta que fueron sus últimos trabajos: El pájaro espino (junto a Richard Chamberlain), Dinastía y Los Colby, en ambas en el papel de Constance Colby.
Su primer matrimonio fue el 26 de agosto de 1928 con el actor Frank Fay. Adoptó un niño que se llamó Anthony Dion Fay, y se divorció dramáticamente en el año 1936 entablando una larga batalla legal por la custodia de Dion. Ya ganada la batalla legal, Stanwyck abandonó a Dion a su suerte colocándolo en internados.
Barbara Stanwyck se casó en 1939 con el actor Robert Taylor, matrimonio que duró doce años, hasta su divorcio en 1951.
Fue amiga personal de Burt Lancaster de por vida y a quien había conocido en 1948 en el desarrollo del film Voces de muerte.
Algunas publicaciones tendenciosas de la prensa amarilla de la época difamaron que Stanwyck era una lesbiana de closet debido a su estrecha amistad con su representante Helen Ferguson, no obstante esta información nunca fue reconocida públicamente o evidenciada.