La bandera de Venezuela es uno de los símbolos más importantes de este país. Está dividida en tres franjas horizontales de igual tamaño: amarilla la superior, azul la central y roja la inferior. En el centro de la franja azul se incluyen ocho estrellas de cinco puntas blancas colocadas en forma de arco con la convexidad hacia arriba.
Las ocho estrellas representan a las 7 provincias que firmaron el Acta de Independencia de Venezuela (Caracas, Barinas, Cumaná, Barcelona, Mérida, Trujillo y Margarita), y luego agregada la octava por decreto de Simón Bolívar en 1817 como reconocimiento del papel desempeñado por la provincia de Guayana.en la independencia de Venezuela.
Fue adoptada por primera vez como la bandera nacional de Venezuela el 3 de agosto de 1806, durante la Confederación Americana de Venezuela, siendo modificada por los gobiernos posteriores hasta llegar a la versión actual, definida en 2006 por la Asamblea Nacional.
Venezuela bajo dominación hispánica no tuvo bandera oficial, ya fuera para la capitanía general o para las provincias, sino que se usaban las enseñas del Imperio español, del cual formaba parte. La última bandera española que usó Venezuela fue la rojigualda adoptada en 1785, aún en uso por el Reino de España, y completamente sustituida por el pabellón tricolor de Miranda el 24 de julio de 1823 tras la victoria patriota ante los realistas en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y la expulsión definitiva de las fuerzas españolas en el país
Es referida por el historiador venezolano Vinicio Romero Martínez bajo la presunción de la existencia de un documento en el cual un funcionario la designó como una «tela morada del resto» planteada en esa revuelta.
Fue usada durante la insurrección de los negros libres y esclavos; mulatos libres e indios, estos últimos respecto a los tributos, unos exentos (los caquetíos) y otros demorados (los jiraharas y «ajaguas»), encabezado por el zambo labriego José Leonardo Chirino y los negros «Cristóbal Acosta» y Juan Bernardo Chiquito.
Conspiración de Picornell, Gual y España
La noche del 13 de julio de 1797 fue descubierta la conspiración del pedagogo Juan Picornell, el capitán Manuel Gual y el teniente justicia mayor José María España, quienes fueron hechos prisioneros, y en cuyo poder fue hallado el diseño de su bandera. Contaba esta bandera de seis franjas, dos horizontales y cuatro verticales, las horizontales blanca y azul; la blanca triple ancho de la azul y en su centro un sol; en la azul las cuatro estrellas blancas; y las verticales en el siguiente orden: amarillo, rojo, blanco y azul.
En el informe remitido al rey Carlos IV de España por el gobernador y capitán general de la Capitanía General de Venezuela, Pedro Carbonell Pinto Vigo y Correa, el 28 de agosto de 1797, le dice:
En el manuscrito referido a Juan Picornell, dice el artículo 44:
En una carta de Manuel Gual enviada a un amigo que figuraba en el proceso de aquella intentona, entre otras cosas le dice:
Actualmente esta bandera es usada como símbolo regional del Estado Vargas.
El 24 de mayo de 1801, en la ciudad de Londres, el general Francisco de Miranda Rodríguez presentó un proyecto de materiales y equipos que necesitaba para su ejército, denominado «columbiano», e incluía la relación de su bandera con el arcoíris y definió los tres colores de la divisa que eran el rojo, amarillo y azul, y los ordena en tres franjas.
Para mediados de 1805, Miranda ya tenía suficientes recursos económicos y apoyo político para financiar su proyecto. Fue entonces cuando el 3 de febrero de 1806, la expedición heterogénea, integrada por alemanes, ingleses, rusos, portugueses, italianos, polacos, franceses, americanos y austriacos, entre otros, que en su mayoría eran vagos y criminales de los muelles de Nueva York y Brooklyn, enrolados por el carnicero «John Fink» con promesas de fortuna, partieron desde Staten Island, Nueva York, hacia Jacmel, Imperio de Haití (actualmente República de Haití), a bordo de un bergantín de unas 200 toneladas y 16 cañones, comprado por Miranda en los Estados Unidos de América, con los 20 000 dólares que donó el comerciante Samuel Ogden y otras contribuciones, al cual bautizó con el nombre de su pequeño hijo, «Leander», comandado por el capitán hondureño Thomas Lewis. Iban 200 personas a bordo, entre los cuales se encontraba el coronel «Kirkland». El buque iba abarrotado de materiales de guerra e inclusive llevaba una imprenta con sus operarios. El efectivo que integraba la fuerza de desembarco era de 183 hombres.
El 17 de febrero de 1806, en una orden general a su ejército, Miranda fijó el color para cada uno de los cuerpos:
Banderas de Ocumare de la Costa
A las ocho y cuarto de la mañana del 28 de abril de 1806, la expedición ya se encontraba en Ocumare de la Costa, Capitanía General de Venezuela, donde por sorpresa el bergantín y las goletas «Argos» y «Celoso» al mando del teniente de navío Agustín Blanco Maldonado, atacaron ferozmente a la goleta «Bacchus», al poco tiempo la goleta bajó sus velas y echó ancla, rindiéndose a los guardacostas. A las once de la mañana, el «Leandro» entró a enfrentar a los guardacostas. Se intercambiaron disparos pero los tres buques estaban muy distantes para que alcanzaran sus balas. Thomas Lewis intentó una maniobra de alejamiento para separar a los guardacostas con el fin de enfrentarlos unitariamente, pero estos no la siguieron sino que se dirigieron contra las dos goletas de la expedición ahora indefensas al alejarse de ellas el «Leandro». La maniobra fracasó y concluyó en la captura de las dos goletas y 57 tripulantes a manos de los guardacostas. Pero aun así, Miranda no se daría por vencido y emprendió una replegada táctica hacia la isla de Bonaire, donde se abastecieron de agua. El 1 de mayo se dirigieron hacia la isla de Granada.
Entre los materiales capturados se encontraban; retratos de Miranda, proclamas, uniformes, algunas banderas y artículos, las cuales fueron llevadas a Caracas y mandadas a quemar en la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar) por el capitán general Guevara Vasconcelos el 4 de agosto, mientras que los 57 prisioneros fueron trasladados hacia los calabozos del Castillo de San Felipe, en Puerto Cabello. Diez oficiales serían ahorcados y descuartizados el 21 de julio en presencia de los habitantes de la ciudad, y sus cabezas enviadas a varias ciudades de Venezuela para ser exhibidas como advertencia para el escarnio público, los condenados a muerte fueron: el primer teniente Miles Hall; el oficial «Jhon Ferris»; el mayor Thomas Donahue; el capitán de la Bacchus, James Gardner; el teniente Francis Ferguson; el capitán Thomas Billops; el teniente «Paul George»; el capitán de caballería Gustavo Bergood; el teniente Daniel Kemper y el teniente «Charles Jhonson»; los otros 47 prisioneros desfilando en silencio en presencia de los cadáveres de sus compañeros fueron trasladados hacia Cartagena de Indias y otras ciudades de Hispanoamérica, donde sufrirían prisión por más de diez años en los oscuros calabozos, algunos lograron escapar. El primer teniente e impresor americano Miles Hall ha sido considerado como el primer mártir de la imprenta en Venezuela.