Badalona es un municipio y ciudad de España perteneciente a la provincia de Barcelona, en la comunidad autónoma de Cataluña. Ubicada en la comarca del Barcelonés. Alcanzó la condición de ciudad en 1897. Cuenta con una población de 231 542 habitantes (INE 2025), por lo que es la cuarta ciudad más poblada de Cataluña, así como [[Lista de municipios de España por población#Municipios con más de 200 000 y menos de 500 000 habitantes|la vigesimosegunda de España]].
Los restos arqueológicos encontrados en los barrios de Llefià y de Sistrells remontan su historia al Neolítico, pero la fundación de la población se produjo alrededor del año 100 a. C.
Está a 10 km de distancia del centro de Barcelona. Situada en la costa del mar Mediterráneo, ocupa parcialmente el delta del Besós y los contrafuertes de la sierra de la Marina. El término municipal está situado en el extremo norte de la comarca del Barcelonés y, junto con otras poblaciones, forma parte del área metropolitana de Barcelona. Es, además, la ciudad más importante de la región conocida como Barcelonés Norte.
La ciudad está rodeada por los municipios de San Adrián de Besós al suroccidente, cuya parte limítrofe y hasta el eje del río Besós le fue agregada entre 1929 y 1955; Santa Coloma de Gramanet al occidente; Tiana y Montgat de la comarca del Maresme al noreste, y de San Fausto de Campcentellas (Vallés Oriental) y Moncada y Reixach (Vallés Occidental) al norte.
El término municipal está atravesado por la autovía C-31 (Barcelona-Montgat), por la antigua carretera N-II entre los pK 625 y 629, por la autovía B-20 (Ronda de Dalt), por la carretera B-500, que conecta con San Fausto de Campcentellas y por la carretera local que se dirige a Moncada.
Badalona es una ciudad tanto de mar como de montaña. La sierra de Marina atraviesa el norte y oeste del término municipal, donde destaca la colina de la Coscollada, de 466 m de altitud. También hay que destacar las rieras, abundantes en el municipio. La altitud oscila por tanto entre los 466 m (colina de la Coscollada) y el nivel del mar. El centro histórico se alza a 23 m sobre el nivel del mar.
Badalona disfruta de un clima mediterráneo subhúmedo, es decir, suave, con veranos húmedos y cálidos, además de un periodo más fresco, con un invierno moderadamente suave. Las lluvias tienen una máxima al iniciarse el otoño y más raramente durante la primavera. Los meses más húmedos del año son abril, septiembre y octubre. Los meses secos son julio y agosto. La media de horas de sol al año es de 1847.
La sierra de Marina rodea toda la ciudad por la parte noroeste y es el auténtico pulmón de la ciudad. Desde ella hay unas vistas variadas y magníficas. La vegetación es diversa; en las zonas de poca humedad encontramos encinares, pinares, maquias, brozas y henares. En las áreas más húmedas se establecen otras más exigentes, en cuanto al agua, como son robledales y bosques de ribera, especialmente. En la riera de Canyet, la existencia de plátanos atestigua el carácter de camino de entrada hacia la montaña, una función que también desempeñan otras rieras como la de los Frares, la de San Juan, la de Matamoros y la de Canyadó.
Badalona tiene un patrimonio forestal formado por los cerros del Hombre, de Fra Rafel y del Pino Candeler y por la sierra de la Malesa. Todos forman el eje básico de la sierra de Matas. Las colinas de Montgat y de las Baterías limitan Badalona por el noroeste, mientras que la sierra de Collserola representa la unión por la zona del río Besós.
Badalona cuenta con 96 ha de verde urbano repartidas en jardines pequeños y grandes parques. Hay que destacar el de Can Solei/Ca l'Arnús —jardín histórico— con 110 000 m² y el de Montigalà, con 102 600 m².
Los jardines históricos de Can Solei y Ca l’Arnús situados ambos en el barrio de Casagemes, hoy en día no se pueden entender como dos unidades separadas.
El origen de las fincas se remonta a 1565, cuando Dalmau Ros compró el mas Solei, una antigua finca agrícola. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX, en 1851, cuando Evaristo Arnús y de Ferrer, hombre rico en influyente de Barcelona, siguiendo la tradición de las familias bien estantes del siglo XIX, adquirió una parte del antiguo mas Solei. Desde aquel momento y hasta 1936 las fincas quedaron separadas. Hasta que un día de aquel año la familia Arnús abrió la finca para organizar un concierto con la finalidad de recaudar dinero para las milicias que combatían en la guerra civil española en el bando de la República.
Durante la guerra civil (1936-1939), Can Solei fue confiscada y abierta a la ciudadanía. Una vez finalizada la guerra, la finca se devolvió a sus antiguos propietarios. En 1977, Can Solei pasó definitivamente a ser patrimonio de la ciudad. El parque de Can Solei tiene una superficie de 3,5 ha.
El parque tiene una superficie de 8 hectáreas y se puede dividir en dos zonas. Una de estilo neoclásico con más de cincuenta años de antigüedad y otra con unos 130 años de historia. El conjunto histórico-paisajístico de Ca l’Arnús es único en la ciudad de Badalona, tanto por sus edificaciones singulares, como por la extraordinaria riqueza vegetal y faunística.
El parque contiene una piscina, zonas de césped, árboles ornamentales, en la zona de estilo neoclásico. En cambio, el resto del parque está formado por elementos clásicos del jardín romántico: grutas, islas, puentes y lagos. También abundan palmeras, pinos, arbustos, eucaliptos, plataneros, cipreses y bambúes. Al lado de la casa de invitados, Evarist Arnús hizo construir una central meteorológica. Su hijo, Emilio Arnús, añadió al parque un castillo de torre cuadrada.
Evarist Arnús hospedó a la familia real durante dos días con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Se alojaron tanto la reina regente como su hijo el rey Alfonso XIII (de dos años y medio de edad). De esta visita queda como testimonio la cadena que bordea la casa, signo externo que allí pernoctó un miembro de la familia real.
En la primera década del siglo XXI se rehabilitó el castillo y los jardines históricos, lo que ha provocado recuperar la belleza y el esplendor de antaño. La unión definitiva de ambos espacios no se ha hecho realidad hasta 2003, cuando el Ayuntamiento de Badalona hizo efectiva la conexión simbólica a través de una puerta que une los dos espacios, aunque está pendiente un proyecto que permeabilice el paso definitivamente por los dos espacios.
Este parque cuenta con 6,1 hectáreas de superficie, la primera fase se inauguró en 1990 y la tercera y última en 1999. Está dentro de los límites del barrio de Sistrells muy cercano al Grupo Virgen de la Salud. Es un parque de estilo forestal que reúne a un gran número de especies mediterráneas. Tiene la particularidad de estar en una colina que está totalmente dentro del núcleo urbano. En el parque se encuentran pinos, encinas, olmos, fresnos, palos rosas, branquiquitonos, palmeras y arbustos como romeros, durillos (viburnum tinus), lentiscos, retamas, cotoneaster, hiedras y las estepas. En la última fase se implantó el mismo tipo de plantas y se ha construido un anfiteatro, con taludes de césped, un paseo pavimentado y una fuente tipo géiser. Todo ello a los pies de la colina de Caritg, en lo que se llama la plaza del Centenario. Este parque es conocido popularmente desde hace muchos años como Los Cañones pues antiguamente alojaba en su parte de mayor altitud piezas de artillería para repeler los asedios que recibía la ciudad desde el mar.