Tal Día como Hoy

Béla Bartók

Compositor, pianista y etnomusicólogo húngaro

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Béla Viktor János Bartók (Nagyszentmiklós, Imperio austrohúngaro, 25 de marzo de 1881-Nueva York, 26 de septiembre de 1945), conocido como Béla Bartók (en húngaro, Bartók Béla), fue un músico húngaro que destacó como compositor, pianista e investigador de música folclórica de la Europa oriental. Se le considera uno de los mayores compositores del siglo XX.​ Fue uno de los fundadores de la etnomusicología, basada en las relaciones que unen la etnología y la musicología.

Infancia y primeros años (1881-98)

Béla Bartók nació el 25 de marzo de 1881​ en Nagyszentmiklós, en el Banato austrohúngaro, una región situada en la confluencia de las culturas húngara, rumana y serbia, foco tradicional de oposición al dominio de la Casa de Habsburgo y más tarde al régimen de Miklós Horthy. Por el lado de su padre, la familia Bartók era una familia de la baja nobleza húngara, originaria de Borsodszirák.​ Su abuela paterna era católica de origen bunjevci, pero se consideraba húngara.​ El padre de Bartók (1855–1888) también se llamaba Béla. La madre de Bartók, Paula (de soltera Voit) (1857–1939), hablaba​ húngaro con fluidez.​ Originaria de Turócszentmárton (actual Martin, Eslovaquia), tenía ascendencia alemana, húngara y eslovaca​ o polaca.

Béla demostró un notable talento musical desde muy joven. Según su madre, podía distinguir los diferentes ritmos de baile que ella tocaba al piano antes de aprender a hablar con oraciones completas.​ A los cuatro años ya era capaz de tocar 40 piezas al piano, y su madre comenzó a enseñarle formalmente al año siguiente.​

En 1888, cuando tenía siete años, su padre, director de una escuela agrícola, falleció repentinamente. Su madre se llevó a Béla y a su hermana, Erzsébet, a vivir a Nagyszőlős (actual Vynohradiv, Ucrania) y luego a Presburgo (actual Bratislava, Eslovaquia).

Béla ofreció su primer recital público a los 11 años en Nagyszőlős, con una excelente recepción de la crítica.​ Entre las piezas que interpretó se encontraba su primera composición, escrita dos años antes: una pieza corta titulada "El curso del Danubio".​ La familia se trasladó a Pozsony (Presburgo en alemán y la actual Bratislava, capital de Eslovaquia), donde László Erkel le acogió como pupilo y le enseñó armonía y piano.​

Inicios de la carrera musical (1899-1908)

Con diecisiete años, siguió al compositor y pianista Ernő Dohnányi a Budapest para ingresar en la Academia de Música. Allí, de 1899 a 1903, estudió piano con István Thoman y composición con János Koessler​ y conoció a Zoltán Kodály con el que emprendió una recopilación de la música folclórica húngara.​ En 1903 ya había compuesto un extenso poema sinfónico, Kossuth, en honor al héroe de la revolución húngara de 1848, Lajos Kossuth.​

La música de Richard Strauss, a quien conoció en 1902 en el estreno de Also sprach Zarathustra en Budapest, fue una gran influencia en sus primeros trabajos.​ Cuando visitó un complejo de vacaciones en el verano de 1904, Bartók oyó a una joven niñera, Lidi Dósa de Kibéd (Transilvania), cantar canciones folclóricas a los niños que cuidaba. Este fue el origen de su dedicación a la música folclore.​

Desde 1907, el compositor francés Claude Debussy, cuyas composiciones le enseñó Kodály a su regreso de París, comenzó también a ser una gran influencia para él. Los trabajos orquestales de Bartók seguían siendo del estilo de Johannes Brahms y Richard Strauss, pero escribió varias pequeñas piezas para piano que ya mostraban su creciente interés por la música folclórica. La primera pieza que mostró claramente elementos del folclore es el Cuarteto de Cuerda No. 1 en La menor (1908).​ En este mismo año, comenzó a dar clases de piano en la Academia de Música de Budapest, lo que le permitió trabajar en Hungría y dejar su gira por Europa como pianista. Entre sus estudiantes más notables se encuentran Fritz Reiner, Sir Georg Solti, György Sándor, Ernő Balogh y Lili Kraus. Después de que se mudara a Estados Unidos, dio clases a Jack Beeson y a Violet Archer.

En 1908, en sintonía con el auge de los movimientos nacionalistas, él y Kodály viajaron a las zonas rurales de Hungría y Rumanía para recoger e investigar la música tradicional y las canciones folclóricas magiares. Estas investigaciones les llevaron a sorprendentes descubrimientos como que la música magiar se había catalogado anteriormente como música zíngara, un ejemplo de ello son las famosas Rapsodias Húngaras para piano de Franz Liszt, que se había basado para componerlas en canciones populares tocadas por bandas romaníes de la época. Sin embargo, ellos descubrieron que estas antiguas melodías húngaras se basaban escalas pentatónicas similares a las de la tradición asiática, como las de Asia Central, Anatolia o Siberia.​

Bartók y Kodály incorporaron rápidamente los elementos de la música popular magiar a sus composiciones, citando frecuentemente melodías y componiendo piezas que provenían directamente de canciones originales. Un ejemplo son los dos volúmenes titulados Para Niños para piano sólo, que contienen ochenta canciones a las que se añadió un acompañamiento. Su estilo de composición es una síntesis de la música folclórica, clásica y moderna. Su sentido melódico y armónico estaba profundamente influenciado por la música tradicional húngara, rumana y de otros países. Le gustaba especialmente la asimetría rítmica de las danzas, así como de las armonías punzantes de la música búlgara. La mayoría de sus primeras composiciones son una mezcla de elementos nacionalistas y románticos tardíos.

En esta época Bartók se alejó de la religión para adoptar un ateísmo profundo y sereno, según sus propias palabras expresadas en una carta de 1907 a Stefi Geyer, uno de sus primeros amores. Su ateísmo se mantuvo hasta 1916, año en el que anunció públicamente su conversión al unitarismo.

De 1907 a 1934, Bartók enseñó piano en la Real Academia de Budapest. En 1907, escribió Tres canciones populares húngaras y el año siguiente, su Cuarteto para cuerdas nº 1. En 1909, se casó con Márta Ziegler, su alumna de 16 años. Su hijo Béla nació en 1910.​

En 1911, escribió la que fue su única ópera, El castillo de Barba Azul, , dedicada a Márta. Al crear El castillo de Barbazul, Bartók usa el simbolismo para mostrar paralelismos entre la motivación inconsciente y el destino. La ópera, al mostrar el destino, tiene una fuerte interacción entre los personajes y da la idea de que las personas no pueden controlar el resultado.​ La presentó a un premio de la Comisión para las Bellas Artes Húngaras, pero le dijeron que no era adecuada para la escena.​ Tras la revolución de 1919 , en la que participó activamente, el régimen de Horthy lo presionó para que eliminara el nombre del libretista Béla Balázs de la ópera, ya que Balázs era de origen judío, estaba en la lista negra y había abandonado el país para irse a Viena. El Castillo de Barbazul solo tuvo una reposición, en 1936, antes de que Bartók emigrara. Durante el resto de su vida, aunque dedicado a Hungría, su gente y su cultura, nunca sintió mucha lealtad hacia el gobierno ni hacia sus instituciones oficiales.

Continuó recogiendo música folclórica en la Europa Central, los Balcanes y Turquía para estudiarla y clasificarla. Bartók emprendió esta tarea con gran habilidad y persistencia; más tarde, el erudito en música folclórica Charles Seeger lo describiría como «uno de los mayores coleccionistas de campo de la primera mitad del siglo XX».​ Bartók encontró en el fonógrafo una herramienta esencial para coleccionar música folclórica por su precisión, objetividad y manipulabilidad.​ Coleccionó primero en la Cuenca de los Cárpatos (entonces el Reino de Hungría), donde anotó música folclórica húngara, eslovaca, rumana y búlgara. El avance en el desarrollo de Bartók llegó cuando recopiló música folclórica en colaboración con Zoltán Kodály a través de un fonomotor, en el que estudiaron las posibilidades de clasificación (para canciones folclóricas individuales) y grabaron cientos de cilindros. El dominio compositivo de Bartók de los elementos folclóricos se expresa de una manera tan auténtica y pura debido a las escalas, sonidos y ritmos que eran tan parte de su Hungría natal que automáticamente vio la música en estos términos.​ También coleccionó en Moldavia, Valaquia y (en 1913) Argelia. El estallido de la Primera Guerra Mundial lo obligó a detener las expediciones, pero volvió a componer con un ballet llamado El príncipe de madera (1914-1916) y el Cuarteto de cuerdas n.º 2 (1915-1917), ambos influenciados por Debussy.

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