Augusto Nicolás Calderón Sandino (Niquinohomo, 18 de mayo de 1895-Managua, 21 de febrero de 1934), más conocido como Augusto C. Sandino, fue un guerrillero, patriota y revolucionario nicaragüense.
Augusto Sandino fue líder de la resistencia nicaragüense contra el ejército de ocupación estadounidense en Nicaragua. Su lucha guerrillera logró que las tropas de los Estados Unidos salieran del país, no sin antes crear la Guardia Nacional y poner a su frente al general Anastasio Somoza García.
Sandino fue ejecutado en 1934 por la Guardia Nacional del general Anastasio Somoza García, quien tomó el poder mediante un golpe de Estado dos años después. Tras ser elegido presidente por un margen abrumador en 1936, Somoza García retomó el control de la Guardia Nacional e instauró una dictadura, con la dinastía familiar Somoza gobernando Nicaragua durante más de 40 años. El legado político de Sandino fue reivindicado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que derrocó al gobierno de Somoza en 1979 y se afianzó en el poder durante más de 40 años.
Se le considera Héroe Nacional de Nicaragua y se le llama «General de Hombres Libres». Sus ideales Liberales y enseñanzas fueron retomados años más tarde en la fundación del grupo marxista-leninista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) por Carlos Fonseca Amador, junto a otros compañeros.
Augusto Nicolás Calderón de Sandino nació en Niquinohomo, departamento de Masaya en la República de Nicaragua, el 18 de mayo de 1895, hijo ilegítimo de Gregorio Sandino, un adinerado cultivador de café, y Margarita Calderón, sirvienta de la plantación de su padre de origen indio. En 1904, a la edad de 9 años, su madre le envía a vivir con su abuela materna. Más tarde va a vivir con la familia de su padre, donde trabaja como peón de la plantación para ganar su hospedaje.
En julio de 1912, a los 17 años, presenció la primera intervención de las tropas estadounidenses en Nicaragua, frente a una sublevación liberal-conservadora en contra del presidente Adolfo Díaz Recinos, que contaba con el apoyo de Estados Unidos. El general liberal Benjamín Zeledón (originario de La Concordia) murió en combate el 4 de octubre al ser desalojadas sus fuerzas de la fortaleza de El Coyotepe luego de feroces combates en La Barranca, ambos sitios estratégicamente ubicados en la entrada de la ciudad de Masaya. El general Zeledón fue fusilado por las tropas norteamericanas y conservadoras. El joven Sandino quedó impresionado con la imagen del patriota, cuyo cadáver era llevado en una carreta de bueyes por los Infantes de Marina de Estados Unidos para ser sepultado en el pueblo de Catarina.
Árbol genealógico de Augusto Sandino
En 1921 en una reyerta, hirió de bala a Dagoberto Rivas, hijo de un destacado conservador del pueblo, a causa de unos comentarios que había hecho sobre su madre. Huyendo de la ley y de una posible venganza de la familia de Rivas, Sandino viajó a la costa Caribeña de Nicaragua y después a Honduras, donde trabajó como empleado en un ingenio de azúcar. En 1923 se traslada a Guatemala, donde trabajó en las plantaciones de la United Fruit Company, y finalmente a México a la localidad de Cerro Azul en Veracruz, donde fue empleado por empresas petroleras establecidas en esa región.
Durante su estadía en México comenzó a tomar parte en diversos grupos: francmasones, antiimperialistas, anarquistas y comunistas revolucionarios. Aunque recibió una fuerte influencia del anarcosindicalismo mexicano, Sandino se convirtió en un ferviente defensor del nacionalismo y sobre todo del antiimperialismo, en particular en la resistencia contra la ocupación estadounidense de Nicaragua.
Después del retiro de las tropas estadounidenses en agosto de 1925 y tras el vencimiento de su pena en 1926, Sandino regresó a Nicaragua el 10 de junio. Se dirigió primero hacia su pueblo natal, Niquinohomo, con la intención de iniciar un negocio, pero su proyecto fue frustrado por Dagoberto Rivas, entonces alcalde del pueblo. Sandino se vio forzado a abandonar nuevamente su pueblo natal, dirigiéndose hacia el Norte, a los departamentos de Nueva Segovia, Madriz, Jinotega y Estelí, llamados comúnmente «Las Segovias», consiguiendo empleo en el almacén de la mina de San Albino, en municipio de El Jícaro.
En ese contexto, el 17 de enero de 1926, el caudillo conservador Emiliano Chamorro había dado un golpe de Estado al presidente Carlos José Solórzano (del Partido Conservador), quien entrega el poder a su vicepresidente constitucional, Juan Bautista Sacasa (del Partido Liberal). Chamorro obliga a renunciar a Sacasa y asume el poder. Los liberales reclaman que de acuerdo con la constitución, la presidencia corresponde al vicepresidente Sacasa y para amparar esta demanda provocan en Puerto Cabezas un primer levantamiento en la Costa Atlántica, que rápidamente es copado por barcos de guerra norteamericanos en mayo de 1926, pero no consiguen detener la gradual organización de un Ejército Liberal Constitucionalista.
En medio de esta situación, Sandino procuró incorporarse al Ejército Liberal Constitucionalista. En un primer momento, Sandino con un pequeño grupo de hombres se dirigió hacia Puerto Cabezas, donde ayudados por unas prostitutas, recogieron del agua un buen lote de armas y municiones que habían sido quitadas a Juan Bautista Sacasa (los marines no las habían destruido, sino que se habían limitado a arrojarlas al mar). Luego Sandino acude a Prinzapolka donde José María Moncada, general en jefe del Ejército Liberal del Atlántico, pero este, receloso de Sandino, le negó el uso de esas armas aunque luego se las devolvió. Hecho esto, Sandino y sus hombres emprenden el viaje a Las Segovias (su zona de operaciones) viajando en pipante por las aguas del río Coco. Sandino se alzó en armas el 26 de octubre de 1926 liderando a un grupo de mineros de la mina de San Albino, organizando a su grupo de hombres que llegaron a ser conocidos como "Los Montañeses", quienes atacaron el cuartel conservador en El Jícaro el 2 de noviembre de 1926.
A su vez Estados Unidos no reconocen a Emiliano Chamorro y lo obligan a renunciar, siendo sustituido el 11 de noviembre de 1926 por Sebastián Uriza y este a su vez, por Adolfo Díaz, el 14 de noviembre de 1926. Los liberales no aceptan la violación flagrante de la Constitución, por parte de los conservadores y los estadounidenses, y emprenden una nueva guerra civil, conocida como Guerra Constitucionalista (1926-1927), reclamando el regreso de Juan Bautista Sacasa al poder, usando como base de operaciones la ciudad de Puerto Cabezas en el departamento de Zelaya.
A mediados de enero de 1927, el Ejército Liberal de Occidente, bajo el mando de su general en jefe Francisco Parajón, entabla combate con las tropas del general Alfredo Noguera Gómez en la zona de León y Chinandega, en un claro intento de desgastarlas y desarticular la mayor concentración de tropas gubernamentales en el Occidente del país, lo cual logran tras encarnizadas batallas. Poco después, en un exitoso operativo de despliegue, los liberales toman el poblado de El Maniadero, y comprometen las posiciones gubernamentales en la ciudad de Chinandega.
Finalmente, el 6 de febrero, los liberales tienden un cerco alrededor de Chinandega con el objetivo de sitiarla. Durante la maniobra, las tropas gubernamentales son puestas en fuga luego de cruentos combates. Poco después, los liberales estrechan el cerco sobre Chinandega hasta romper sus defensas y tomarla, no sin antes librar una encarnizada batalla cuadra por cuadra, que deja innumerables muertos y heridos en ambos bandos. Ese mismo día, el presidente Nicaragüense autoriza al Mayor James J. Meade para que sus marines releven a las tropas Constabularias en la defensa de Managua, ya que con la caída de Chinandega, la capital quedaba seriamente amenazada.
Chinandega fue recuperada por los Constabularios luego de varios días de cruentos combates, y la destrucción casi total de la ciudad. El 19 de febrero, una compañía de marines ocupó la ciudad, trayendo con ellos gran cantidad de alimentos y medicinas.