San Augusto Andrés (Santander, Cantabria, 6 de mayo de 1910 - Turón, Asturias, 9 de octubre de 1934), fue un religioso español, asesinado durante la Revolución de Asturias de 1934. Considerado mártir por la Iglesia católica, fue canonizado en 1999. Su nombre de nacimiento, con el que también se le conoce popularmente, fue Román Martínez Fernández.
Sus restos descansan en el Monasterio de Santa María de Bujedo (Burgos).
Nació en la calle Cisneros de Santander el 6 de mayo de 1910. Su padre era de profesión militar, y su madre era ama de casa, algo común en esa época. Fue bautizado en la parroquia de San Francisco de la ciudad.
Estudió en la Escuela San José del Círculo Católico, dirigida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas. En ella Augusto decidió ser maestro. Pero su madre no quería que se alejase su hijo, ya que su marido había fallecido recientemente. La actitud de la madre fue fortalecida por una enfermedad del hijo. A pesar de todo, autorizó el ingreso del niño en Bujedo, a donde llegó el 8 de agosto de 1922. Entró en el noviciado el 3 de febrero de 1926 e hizo su primera profesión el 15 de agosto de 1927.
Su primer destino fue el Colegio Nuestra Señora de Lourdes, de Valladolid, al cual llegó el 24 de agosto de 1929. Ahí trabajó de maestro, y fue muy querido por la comunidad.
En 1931 se dirigió a Palencia, para cumplir el servicio militar obligatorio. Terminado el servicio, sirvió en la comunidad que los Hermanos tenían en Palencia hasta que la dispersión de 1933, a causa de las leyes españolas, fue dirigido a Turón. Allí sería asesinado el 9 de octubre de 1934, en medio de la Revolución de Asturias.
San Augusto Andrés fue beatificado el 29 de abril de 1990 por Juan Pablo II. La causa de beatificación narra la ejecución del siguiente modo:
Él, junto con los otros Hermanos, fue canonizado el 21 de noviembre de 1999, por Juan Pablo II. Su festividad se celebra el día 9 de octubre.
Es el primer santo nacido en Santander. En la casa donde vino al mundo, en el número 52 de la calle Cisneros, una placa lo recuerda.
La Asociación de Antiguos Alumnos de la Salle de Santander promovió una imagen de san Román Martínez, obra de la escultora madrileña Diana García, que se venera en la iglesia de San Francisco de su ciudad natal. También en Santander, en la catedral de la diócesis cántabra, se ha destinado un espacio a divulgar su biografía y la de Manuel Seco Gutiérrez, compañero mártir procedente de la misma región española.
Anexo: Santos canonizados por Juan Pablo II