Atenas (en griego: Αθήνα, ; en griego antiguo: Ἀθῆναι, Athēnai) es la capital de Grecia y actualmente la ciudad más grande, importante y poblada del país. La población del municipio de Atenas era de 643,452 (2021), y su área metropolitana comprende una población de 3,6 millones. Es el centro principal de la vida económica, cultural y política griega.
La historia de Atenas se extiende más de tres mil años, lo que la convierte en una de las ciudades habitadas más antiguas. Durante la época clásica de Grecia, fue una poderosa ciudad-estado que nació junto con el desarrollo de la navegación marítima del puerto de El Pireo y que tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la democracia. También fue un centro cultural donde vivieron muchos de los grandes artistas, escritores y filósofos de la Antigüedad. Estas contribuciones de Atenas al pensamiento de su época tuvieron una gran influencia en el desarrollo de Grecia, de Roma y de la cultura occidental.
Atenas es una ciudad rica en restos arqueológicos de extraordinaria importancia, de los cuales el más famoso es el Partenón en la Acrópolis. Además de construcciones de la época clásica griega, se conservan monumentos romanos y bizantinos, así como varias construcciones modernas notables.
El nombre antiguo de la ciudad es una forma plural, un fenómeno similar al de otras ciudades griegas como Tebas (Θῆβαι, Thêbai) y Micenas (Μυκῆναι Μukênai), si bien en algunos textos antiguos aparece en singular como Ἀθήνη (Athḗnē). El origen es probablemente no indoeuropeo, quizás una supervivencia de la población prehelénica del Ática a juzgar por el tema pregriego *-ān-.
La relación del nombre de la ciudad con Atenea, su diosa protectora, ha sido debatida desde la Antigüedad, actualmente el consenso es que la diosa tomó su nombre de la ciudad, pues el elemento final ḗnē (ήνη) es propio de los topónimos y raro en los nombres propios.
La diosa Atenea (en ático Ἀθηνᾶ, Athēnâ, en jónico Ἀθήνη, Athḗnē y en dórico Ἀθάνα, Athā́nā) era probablemente la diosa protectora del Palacio y del rey, aparece en una inscripción en lineal B de Cnossos como 𐀀𐀲𐀙𐀡𐀴𐀛𐀊 a-ta-na po-ti-ni-ja /Athana potnia/, es decir, "La Señora Atena" o bien "La Señora de Atenas". Una tablilla en lineal A, escrita en el lenguaje minoico, menciona a a-ta-no-dju-wa-ja que puede significar "Atenea de Zeus" o, mejor, "Divina Atenea" (aunque no todos están de acuerdo con esta interpretación). Lo cierto es que, al tratarse de un nombre prehelénico, es difícil de traducir. Se ha intentado relacionarlo con la diosa semítica Anat y con la egipcia Neit.
Autores antiguos propusieron sus propias etimologías, basadas en consideraciones filosóficas, la más célebre es la de Platón, en el Crátilo, donde sostiene que Atenea equivale a Ἀθεονόα, Atheonóa, "la inteligencia divina" de θεός, theós, divino y νοῦς, noũs "la mente". Elio Arístides, por su parte, encuentra en Atenea las raíces etimológicas de éter, (Αἰθήρ, Aithḗr), aire (αέρα, aera) Tierra (Γαῖα, Gaĩa) y Luna (Σελήνη Selếnê).
Finalmente, Alfonso X de Castilla en su General Estoria cita la etimología de Atenas a partir de una glosa de las Metamorfosis de Ovidio como: "quien no tiene muerte", entendiendo a la muerte como un símbolo de la ignorancia.
Durante el período medieval, el nombre de la ciudad se volvió a traducir en singular como Ἀθήνα, pero también con variaciones como Setines, Satine y Astines, todas derivaciones que parten de una división errónea de frases preposicionales referidas a la ciudad. Bajo el dominio turco otomano, se la llamó Ātīnā(آتينا).
Desde el siglo XVII se propusieron las primeras etimologías basadas en estudios filológicos, si bien todas ellas han sido dejadas de lado por el avance de los conocimientos lingüísticos. El estudioso alemán Christian Lobeck propuso a principios de siglo XIX que la raíz de Atenas era la palabra ἄθος (áthos) o ἄνθος (ánthos) que significa "flor", con el sentido de "ciudad floreciente". Por su parte, su compatriota Ludwig von Döderlein sugirió como origen el verbo θάω, raíz θη- (tháō, thē-, "sorber") que indicaría la fertilidad del suelo ático.
Con la Independencia de Grecia, y dado el conservadurismo de la lengua escrita y el prestigio histórico, Ἀθῆναι [aˈθine] volvió a ser el nombre oficial de la ciudad y permaneció así hasta el abandono del katharévousa en los años 1970, momento en el que se oficializó la variante del griego demótico, Αθήνα (Athína).
En la literatura clásica, la ciudad fue apodada "Atenas de la Corona Violeta" (ἰοστέφανοι Ἀθᾶναι, iostéfanoi Athânai), expresión atestiguada por primera vez en Píndaro, o como "La gloriosa ciudad" (τὸ κλεινὸν ἄστυ, tò kleinòn ásty). A los atenienses se les llamaba "porta cigarras" (en griego antiguo, Τεττιγοφόροι Tettigofóroi), porque solían llevar fíbulas de oro que representaban a estos insectos, símbolos de su condición de autóctonos.
El sobrenombre actual es, simplemente, «η πρωτεύουσα» (i protevousa), «la capital».
El área metropolitana de Atenas se extiende sobre una llanura de la periferia del Ática, que a menudo recibe el nombre de la Atenas o Cuenca Ática (en griego: Λεκανοπέδιο Αττικής). Limitada al sur por el golfo Sarónico, al oeste por el monte Egaleo, al noroeste por el monte Parnés, al noreste por el monte Pentélico y al este por el monte Imitós. La ciudad original de Atenas se encontraba en el centro de esta llanura, pero la expansión urbana del siglo XX ha acabado fusionándola con las poblaciones circundantes, actualmente consideradas área metropolitana. A principios del siglo XXI esta área metropolitana comprende 54 municipios, y se ha urbanizado la práctica totalidad del espacio disponible. El municipio de Atenas tiene 38 km², pero con el área metropolitana suma unos 427, convirtiéndola en una de las más grandes de Europa, tanto en extensión como en población.
En el interior de la zona urbana de Atenas abundan las colinas, lo que hace de esta una ciudad especialmente abrupta. Las colinas más importantes son Licabeto (la más elevada dentro de la ciudad), Acrópolis, Filopappos y Tourkovounia. Otras colinas menores incluyen el Arditós, Strefi, Ninfeon o Mouseion.
La morfología de Atenas en ocasiones provoca un fenómeno de inversión térmica, caracterizado por la subida de la temperatura del aire al aumentar la altitud. El problema de contaminación que habitualmente se achaca a Atenas se debe en parte a este fenómeno.
Los ríos Cefiso, Ilisos y Erídano son los ríos históricos de Atenas.
El clima de Atenas es mediterráneo típico (en la clasificación de Köppen: Csa), cerca del límite del clima semiárido cálido (BSh).Los inviernos son poco fríos pero los veranos son muy calurosos y secos, mientras que los inviernos son más lluviosos. Llueve alrededor de 70 días al año, aunque las precipitaciones son muy moderadas y se dan solamente en invierno, primavera y otoño; en verano son muy ocasionales. Las heladas nocturnas ocurren en invierno y las nevadas ocasionales casi todos los inviernos (generalmente una vez, a veces más). El clima de Atenas está muy influido por las condiciones urbanas (véase: isla de calor).