Asia es el continente más grande y poblado de la Tierra. Con 44,6 millones de km² aproximadamente, representa el 8,7 % de la superficie total de la tierra y el 30 % de las tierras emergidas. En 2026 tiene alrededor de 4 862 000 000 de habitantes, que representan el 59 % de la población mundial. Se extiende sobre la mitad oriental del hemisferio norte, desde el océano Glacial Ártico, al norte, hasta el océano Índico, al sur. Limita, al oeste con los montes Urales (Rusia), y al este con el océano Pacífico. Asia es la cuna de numerosas civilizaciones antiguas, entre ellas la mesopotámica, la civilización del valle del Indo y la china.
En la división convencional de continentes, de origen europeo, Asia y Europa aparecen como dos entidades diferentes por razones culturales e históricas. En términos geográficos, forman en realidad un único continente, llamado Eurasia. Además, África está unida a Eurasia por el istmo de Suez por lo que también se puede considerar toda la extensión conjunta de Europa, Asia y África como un único supercontinente, ocasionalmente denominado Eurafrasia, o Afro-Eurasia.
El antónimo «Asia», como topónimo, corresponde a la civilización griega, para la cual Asia eran las tierras al este del mar Egeo, sometidas al Imperio persa, sin otro límite que la India y el mar Eritreo (mar Rojo y océano Índico).
El nombre se origina en 𐀀𐀯𐀹𐀊, (a-si-wi-ja) Aswia, atestiguado como gentilicio en griego micénico, una entidad política de Anatolia conocida en los documentos hititas como 𒀸𒋗𒉿 Assuwa, derrotada en el siglo XV a. C., pero cuyo nombre subsistió para la región más occidental de Anatolia (por ejemplo Assos).
Se ha sugerido que Assuwa contiene la raíz egea asis «barroso» o bien sea un derivado del acadio 𒀀𒍮 aṣû, «salir fuera», bien en el sentido de rebelarse, dado que se la menciona como una alianza «contra» el Imperio hitita, o bien en el sentido de «amanecer», si bien este último es problemático al encontrarse al oeste respecto de Hattusas. El mismo vocablo acadio Asu, por otra parte, podría ser el origen del nombre, sin hacer referencia a Assuwa con el sentido de Oriente, así como Europa significaría Occidente.Se necesita mejor fuente.
En la mitología griega la eponimia de Asía (Ἀσία) tienen dos versiones. Unos dicen que se trata de una hija de Océano, Asia, pero los propios licios cuentan el nombre del continente no proviene de esta, sino de Asies, nieto de Manes.
El concepto europeo de tres continentes (Asia, Europa y África) se remonta a la Antigüedad clásica, y se difundió durante la Edad Media debido a los estudios del erudito del siglo VII Isidoro de Sevilla (véase Mapa de T en O).
La delimitación entre Asia y África forma el istmo de Suez y el mar Rojo. Los límites entre Asia y Europa, convencionalmente, se considera que discurren entre el mar Egeo, los Dardanelos, el Bósforo, el mar Negro, el Cáucaso, el mar Caspio, el río Ural y los montes Urales.
En el lejano noreste de Asia, Siberia está separada de Norteamérica por el estrecho de Bering. Asia está rodeada por el sur por el océano Índico (específicamente, de oeste a este, el golfo de Adén, el mar Arábigo y la bahía de Bengala), al este por las aguas del océano Pacífico (incluyendo, en contra las manecillas del reloj, el mar de la China Meridional, el mar de la China Oriental, el mar Amarillo, el mar del Japón, el mar de Ojotsk y el mar de Bering) y por el norte por el océano Ártico. Australia (u Oceanía) permanece en el sudeste. El límite geológico y ecológico entre Asia y Oceanía en el sector que separa a la Austronesia de la Australasia es la Línea de Wallace aunque histórica y culturalmente el límite con Oceanía está dado más frecuentemente por la Línea de Weber. (Tras ser una colonia neerlandesa, a mediados del recién pasado siglo XX, el Estado de núcleo asiático llamado Indonesia heredó territorios de Oceanía como las islas Aru y el oeste de la isla de Nueva Guinea por lo que actualmente los neófitos suelen confundirse con los límites del sudeste asiático y la Oceanía.)
Algunos geógrafos no consideran que Asia y Europa sean continentes separados, ya que no existe una separación física lógica entre ambas. Por ejemplo, Barry Cunliffe, el profesor emérito de arqueología europea de Oxford, sostiene que Europa ha sido geográficamente y culturalmente la «excrecencia occidental del continente asiático».
Geográficamente, Asia es la mayor parte oriental del continente denominado Eurasia con Europa constituyendo una península noroccidental de la masa continental denominada Eurafrasia: geológicamente, Asia, Europa y África constituyen un territorio único y continuo (salvo el artificial canal de Suez) y comparten una plataforma continental común. La mayor parte de Europa y Asia se asientan en la placa tectónica euroasiática, que bordea a la placa arábiga y la placa India por el sur; la parte más nororiental de Siberia (al este de los Montes Cherski) forma parte de la placa Norteamericana.
En geografía, existen dos escuelas de pensamiento principales. Una escuela obedece a las convenciones históricas y trata Europa y Asia como continentes diferentes, categorizando subregiones dentro de ellos para un análisis más detallado. La otra escuela compara la palabra «continente» con una región geográfica cuando se refiere a Europa, y utiliza el término «región» para describir a Asia en términos de la fisiografía. Dado que, en términos lingüísticos, «continente» implica una masa distinta, cada vez es más común sustituir el término «región» por el de «continente» para evitar el problema de la desambiguación.
Dado el alcance y diversidad de la masa de tierra, a veces no está siquiera claro en qué consiste «Asia» exactamente. Algunas definiciones excluyen Turquía, Oriente Medio, Asia Central y Rusia, y solo consideran que componen Asia el Lejano Oriente, el Sureste Asiático y el subcontinente indio, especialmente en Estados Unidos después de la II Guerra Mundial.
El término a veces se reduce de forma más estrecha para referirse a la región Asia-Pacífico, que no incluye Oriente Medio, el Sureste Asiático ni Rusia, pero sí incluye las islas del océano Pacífico y puede incluir partes de Australasia u Oceanía, a pesar de que los isleños del Pacífico no son considerados asiáticos.
El relieve de Asia está constituido por una dilatada meseta, en cuyos bordes se levanten fuertes cordilleras y a cuyo pie septentrional se extienden las llanuras que alcanzan el océano Ártico, en tanto que la vertiente sur se disponen, como en Europa, tres dilatadas penínsulas. En el núcleo central de todo el sistema orográfico es la meseta de Pamir o apodada junto a la del Tíbet como «El Techo del Mundo» (3600 m s. n. m. de altura media), de la que en direcciones a amplias cordilleras. Al sureste del «nudo orográfico» del Pamir se extiende otra meseta excelsa, que es la del Tíbet (la meseta más extensa y elevada actual del planeta Tierra), de mayor extensión y altura (5000 m) que el propio Pamir.
Entre las cadenas del sudoeste del Pamir y del Tíbet destacan las siguientes: del este de la meseta nace la cadena de los Kunlun que, con los Tian Shan, encierra la depresión del Tarim; más al sur, las formaciones de Hedin (7000 m) y del Karakorum (8611 m); en los bordes del suroeste y sur del Tíbet se levantan las alturas más importantes de la Tierra en el Himalaya (Everest, 8848 m; Kanchenjunga, 8585 m). La zona montañosa central es, pues, una extensa región de mesetas de gran altura en cuyos bordes se eleva la crestería montañosa. De este modo las mesetas quedan confinadas, a manera de depresiones, en el cerco de sus montañas limitantes, por lo que son desérticas o subdesérticas (faja de desiertos: desierto de Arabia, desierto de Persia, Turquestán o Turán, desierto de Gobi, etc).
Por la vertiente septentrional corren hacia el océano Glacial, entre otros, los ríos Obi (4100 km) Yenisei (4750 km) y Lena (4270 km). Es muy interesante el régimen peculiar de estos ríos siberianos: como sus fuentes están a millares de kilómetros, más al sur que su desembocadura, al sobrevenir a flujos de agua en el curso alto, todavía permanece helado el tramo inferior, lo que es causa de grandes inundaciones.