James Byrd Jr. (2 de mayo de 1949 - 7 de junio de 1998) fue un hombre afroestadounidense que fue brutalmente asesinado por tres supremacistas blancos en la ciudad de Jasper (estado de Texas), el 7 de junio de 1998.
Los jóvenes Shawn Berry (23), Lawrence Brewer (31) y John William King (23) arrastraron a Byrd durante 4.8 km detrás de una camioneta pickup a lo largo de una carretera asfaltada.
Según el testimonio de los asesinos, James Byrd permaneció consciente durante la mayor parte de su terrible experiencia, y murió a mitad de camino cuando golpeó el borde de una obra de drenaje, que le cortó la cabeza y el brazo derecho. Los asesinos condujeron otra milla y media (2,4 km) antes de arrojar su torso frente a la iglesia evangélica para negros del pueblo.
El linchamiento por arrastre de Byrd dio ímpetu a la aprobación de una ley de crímenes de odio en el estado de Texas. Más tarde condujo a la Ley de Prevención de Crímenes de Odio de Matthew Shepard y James Byrd Jr., conocida comúnmente como la Ley de Matthew Shepard (un estudiante homosexual de 21 años asesinado el 7 de octubre de 1998, cuatro meses después que Byrd), que en 2009 se convirtió en ley federal.
El 21 de septiembre de 2011, el estado de Texas ejecutó a Lawrence Brewer mediante inyección letal por su participación en este delito.
John King fue ejecutado mediante inyección letal en la penitenciaría estatal de Huntsville (estado de Texas) el 24 de abril de 2019.
Shawn Berry fue condenado a cadena perpetua y será elegible para libertad condicional en el año 2038.
James Byrd Jr. nació el 2 de mayo de 1949 en el condado de Jasper, Texas, como uno de los nueve hijos de Stella Mae (21 de marzo de 1925 - 6 de octubre de 2010) y James Byrd Sr. (25 de enero de 1925 - 1 de septiembre de 2020).
Su madre era maestra de la escuela dominical y su padre diácono en la iglesia local. Byrd se graduó del instituto en 1967, en el último curso que hubo con segregación racial. Luego se casó y tuvo tres hijos: Renee, Ross y Jamie. Trabajaba como vendedor de aspiradoras.
Tras el crimen, Ross Byrd (el único hijo varón de James Byrd Jr.) se involucró con la asociación Murder Victims’ Families for Reconciliation (‘familias de las víctimas de asesinato para la reconciliación’), una organización que se opone a la pena capital. Hizo campaña para salvar las vidas de los que asesinaron a su padre y aparece brevemente en el documental Deadline.
El 7 de junio de 1998, James Byrd, de 49 años de edad, aceptó subir al coche de Shawn Berry (de 23 años), Lawrence Brewer (de 31 años) y John King (de 23 años).
Berry, quien conducía, conocía a Byrd de la ciudad. En lugar de llevar a Byrd a su casa, los tres hombres le condujeron a un remoto camino del condado fuera de la ciudad, lo golpearon severamente, le pintaron la cara con spray, orinaron y defecaron sobre él, y luego lo encadenaron por los tobillos a su camioneta antes de arrastrarlo por unas 3 millas (4,8 km). Más tarde Brewer afirmó que, antes de empezar a arrastrarlo, Shawn Berry le había hecho a Byrd un profundo corte en la garganta. Sin embargo, la evidencia forense sugiere que Byrd había estado tratando de mantener la cabeza levantada mientras era arrastrado, y la autopsia sugirió que Byrd estuvo vivo durante gran parte del arrastre. Byrd murió a la mitad de la ruta de su arrastre, cuando golpeó una tajea que le cercenó la cabeza y el brazo derecho.
Mientras casi todas las costillas de Byrd estaban fracturadas, su cráneo y su cerebro fueron encontrados intactos, sugiriendo que además se mantuvo consciente mientras estaba siendo arrastrado y despedazado por la fricción.
Berry, Brewer y King arrojaron los restos mutilados del cuerpo de Byrd frente a una iglesia para negros en Huff Creek Road, y luego se dirigieron a una parrillada para festejar.
A la mañana siguiente, un automovilista encontró el cadáver decapitado de Byrd. A lo largo de la zona donde Byrd fue arrastrado, la policía encontró una llave inglesa con la palabra «Berry» escrita en ella. También encontraron un encendedor con la inscripción «Possum», que era el apodo de la prisión donde había estado King. La policía encontró 81 puntos con restos de Byrd que fueron quedando atrás.
Como Brewer y King eran conocidos supremacistas blancos, las autoridades estatales determinaron que el asesinato habría sido un crimen de odio. Llamaron a la FBI (Oficina Federal de Investigación) menos de 24 horas después del descubrimiento de los restos de Byrd. El agente especial a cargo de la oficina del FBI en Houston dijo que estaban asistiendo debido a las «circunstancias extremas» del caso.
John William King tenía varios tatuajes racistas: un hombre negro colgado de un árbol, símbolos nazis, las palabras «aryan pride» (en inglés, ‘orgullo ario’), y el parche para una pandilla de prisioneros de la supremacía blanca conocidos como los Caballeros Confederados de América. En una carta de la cárcel a Brewer que fue interceptada por los oficiales de la cárcel, King expresó su orgullo por el crimen y dijo que se dio cuenta, mientras cometía el asesinato, de que podría tener que morir.
Un oficial que investigaba el caso también testificó que los testigos dijeron que King había hecho referencia a Los diarios de Turner después de golpear a Byrd.