El asalto al consulado estadounidense en Bengasi se produjo el 11 de septiembre de 2012 en esa ciudad del este de Libia. Los combates provocaron la muerte de cuatro estadounidenses, entre ellos la del embajador estadounidense en el país magrebí, Christopher Stevens, así como la de varios soldados y funcionarios.
Durante la noche del 11 de septiembre, varios manifestantes, entre los que había algunos criminales, se congregaron frente al consulado estadounidense en Bengasi para protestar contra La inocencia de los musulmanes, una película considerada antiislámica y producida en EE. UU. que ridiculizaba al profeta Mahoma. Paralelamente, otras concentraciones similares tuvieron lugar en El Cairo, Egipto.
Los agentes de seguridad del consulado creyeron que se trataba de un ataque y dispararon sobre los manifestantes,[cita requerida] lo que agravó la situación.[cita requerida] Después de esto, varios milicianos armados atacaron el complejo y le prendieron fuego.[cita requerida]
El viceministro de Interior para el oriente de Libia, Wanis al Sharf, recibió la orden de no intervenir militarmente para evitar el agravamiento de la situación.
En ese preciso momento, había 3 personas en el interior del edificio: el embajador Stevens, el técnico Sean Smith y un guardia de seguridad estadounidense. El guardia consiguió escapar y volvió alrededor de una hora después para socorrer al embajador, pero ya no estaba allí. En algún momento indeterminado, el embajador Christopher Stevens salió del edificio y se desplazó en un coche, posiblemente junto con dos guardaespaldas, y pudo haber sido atacado durante su desplazamiento en el vehículo. De algún modo, llegó al hospital, quizás escoltado por varios libios, se desconoce si vivo o ya muerto. El médico que lo examinó en el hospital verificó ─después de casi 90 minutos intentando reanimarle─ su muerte a causa de una asfixia por inhalación de humo.
A las 05:00 del 12 de septiembre, un comando de fuerzas estadounidenses se desplazó desde Trípoli a Bengasi para rescatar a los 32 diplomáticos (que se encontraban refugiados en un edificio cercano protegido por fuerzas de seguridad libias) y evacuar a los muertos, pero probablemente fueron emboscados y quizás muriesen 2 soldados y entre 12 y 14 resultasen heridos.
Los cuerpos de los muertos fueron transportados al aeropuerto de Bengasi, para después ser trasladados en avión a Trípoli y luego hacia una base aérea estadounidense en Alemania para finalmente ser repatriados a los Estados Unidos.
En la mañana del miércoles, el consulado estaba completamente vacío. Las paredes estaban carbonizadas y un pequeño fuego ardía en el interior de uno de los edificios. Un pequeño grupo de hombres trabajó para extinguir las llamas y tres hombres de seguridad examinaron brevemente la escena.
Los fallecidos a causa del ataque fueron:
El embajador estadounidense Christopher Stevens.
Sean Smith (especialista en tecnologías estadounidense).
Glen Doherty, un SEAL estadounidense.
Tyrone Woods (41 años) SEAL estadounidense.
El presidente de EE. UU., Barack Obama, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, encabezaron una solemne ceremonia en la base aérea de Andrews, donde llegaron en avión los cuerpos de los fallecidos.
10 miembros del Ejército Libio.
4 de los asaltantes salafistas.
La inocencia de los musulmanes
La primera versión de los hechos, es que el ataque fue provocado por radicales islámicos en protesta por la película La inocencia de los musulmanes, una sátira de Mahoma en el que le retratan como a un inepto que mantiene relaciones sexuales y que duda incluso de que fuese portador de la palabra de Alá.