Arturo, conde de Richemont, III duque de Bretaña, (24 de agosto de 1393-26 de diciembre de 1458). Militar y noble francés bajo Carlos VI y Carlos VII de Francia.
Su destacada carrera militar comenzó en Agincourt donde, a pesar de luchar con bravura, fue capturado por las tropas inglesas. La derrota lo devolvió a su patria luego de ocho años de confinamiento, con una espantosa desfiguración por las heridas recibidas en el rostro.
En su madurez combatió bajo los estandartes de Juana de Arco.
Richemont es la forma francesa del topónimo inglés Richmond y proviene de la baronía británica de ese nombre. Apenas concluida la batalla de Hastings y la consiguiente caída de toda Inglaterra en manos francesas, los ingleses tomaron el nombre de un ducado francés de la Bretaña, Richemont, anglicanizándolo a Richmond y estableciendo en Inglaterra una baronía con ese título.
Al comienzo de la Guerra de Sucesión inglesa (1341), el rey Eduardo III entregó la baronía de Richmond al francés Juan de Monfort, uno de los postulantes al título de duque de Bretaña. No fue Monfort sino su hijo quien recibió el importante ducado (bajo el nombre de Juan IV), pero siguió ostentando también el de barón de Richmond mediante el pago de un "homenaje" o "alquiler" al rey francés Carlos V.
Sin embargo, al morir Juan IV sin hijos legítimos para la ley inglesa, el título de Richmond revirtió a la corona londinense, que lo conserva hasta el momento actual pero ya no lo utiliza. Por el contrario, en Francia los duques de Bretaña continuaron utilizando el título de barón de Richemont durante muchos años.
Desde muy poco antes de la batalla de Agincourt y hasta 1435, el nombre fue utilizado por Juan Plantagenet (Juan V), duque de Bedford y duque de Bretaña, que era hermano del rey Enrique V de Inglaterra y había sido designado regidor de las zonas de Francia ocupadas en ese entonces por los ingleses (uno de los principales motivos de la sangrienta guerra de los Cien Años).
El duque de Bedford y Bretaña era hermano de Arturo de Richemont, y el rey inglés Enrique V su hermanastro. Si bien en Francia se siguió utilizando, por la parte inglesa el título cayó en desuso tras la muerte de duque de Bedford.
Nacido el 24 de agosto de 1393, sus padres fueron Juan IV, duque de Bretaña, y Juana de Navarra. Juan falleció cuando el niño tenía apenas 3 años, y su madre casó con Enrique IV Plantagenet, rey de Inglaterra. Los dos hijos de Juana, Arturo y Juan (ahora duque de Bretaña bajo el nombre ducal de Juan V) se quedaron en Francia cuando su madre viajó a Londres para casarse en 1403.
Los dos muchachos fueron nombrados caballeros por el condestable de Francia Oliverio de Clisson (actuando en nombre del rey) y puestos bajo la custodia y protección del duque de Borgoña hasta que Juan alcanzó la mayoría de edad y asumió su propio ducado.
Su primera intervención importante se produjo en la celebérrima batalla de Agincourt. La importancia del linaje de Arturo (a pesar de su corta edad y su escasa experiencia) impulsó al comandante francés Carlos de Albret a ubicar una nutrida fuerza de infantes a la derecha de su propia tropa y a entregar el mando de la misma a Richemont.
El joven soldado (que tenía 22 años) quedó a cargo del ala derecha de la vanguardia francesa. Luego de dos fallidos ataques de la caballería contra los arqueros ingleses, Arturo avanzó con sus hombres hasta llegar frente a la vanguardia inglesa y entabló allí combate cuerpo a cuerpo hasta que recibió una herida de hacha en la cara y, gravemente herido, fue capturado.
Esta batalla culminó en el remate de todos los heridos y asesinato de los prisioneros, pero Arturo de Richemont, como otros nobles, salvó su vida en razón de su alta cuna y del cuantioso rescate que los nobles ingleses podían pedir a los parientes.
Ocho años permaneció Arturo, gravemente desfigurado, en una prisión inglesa. Liberado en 1423, decidió colaborar con sus vencedores y se alistó en el ejército aliado angloborgoñón, que seguía luchando contra el rey de Francia. Estos cambios de bando de los jefes militares no eran raros en la Edad Media y siguieron siendo comunes hasta mediados del siglo XIX.
Arturo se casó ese mismo año con Margarita de Borgoña, hermana del duque Felipe el Bueno. La joven acababa de enviudar del delfín (hijo del rey de Francia) Luis, a quien Arturo había profesado una profunda amistad.
El hermano de Arturo de Richemont (duque de Bedford, que ostentaba también el título de barón de Richmond) discutió en una ocasión con él acerca de asuntos militares, y la amarga disputa culminó con el alejamiento de Arturo del ejército de ingleses y borgoñones.
Condestable envuelto en intrigas palaciegas
En 1425, por consejo de Yolanda de Aragón, el rey francés Carlos VII mandó llamar a Richemont y lo nombró condestable de Francia. De este modo el militar comenzó a frecuentar la corte parisina, donde detectó que el consejero real en jefe, llamado La Trémoïlle, desconfiaba de él por su pasado en el ejército enemigo y murmuraba contra Arturo al oído del monarca.