Arturo Frondizi (Paso de los Libres, 28 de octubre de 1908-Buenos Aires, 18 de abril de 1995) fue un abogado, periodista, docente, estadista y político argentino, que fue elegido presidente de Argentina y gobernó entre el 1 de mayo de 1958 y el 29 de marzo de 1962, cuando fue derrocado por un golpe de Estado militar.
Afiliado a la Unión Cívica Radical en los años 1930, Frondizi fue uno de los líderes que renovaron esa fuerza en la década de 1940 al dar origen al Movimiento de Intransigencia y Renovación. En 1946 fue elegido diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires. En las elecciones de 1951 integró la fórmula presidencial de la UCR como candidato a vicepresidente, junto a Ricardo Balbín, que fue derrotada por la fórmula peronista.
En 1954, editó Petróleo y política, un libro-denuncia sobre la actividad de las empresas petroleras en Argentina, y propuso el monopolio de YPF sobre el sector petrolero. El libro se transformaría en un superventas al año siguiente, durante los acalorados debates sobre los contratos petroleros firmados por Juan D. Perón y la Standard Oil de California; gracias a esto —y a la reapertura de la revista Qué!—, Frondizi se posicionaría en un primer plano de la escena política, dándole más refuerzo a su fama de intelectual y a su perfil izquierdista.
Durante la Revolución Libertadora Frondizi lideró el sector del radicalismo que criticaba la dictadura, contra el sector liderado por Balbín, más cercano a la misma, hecho que llevó a la división del partido y a la formación de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI). Frondizi y Balbín se enfrentaron en las elecciones presidenciales de 1958 con el peronismo proscripto, y Frondizi ganó ampliamente, gracias a un acuerdo que él o su entorno realizaron con Juan Domingo Perón, en unas circunstancias que no quedaron aclaradas.
Su gobierno estuvo caracterizado por un viraje ideológico, inspirado por Rogelio Frigerio, hacia un tipo de desarrollismo menos impulsado desde el Estado y más orientado al desarrollo de la industria pesada como consecuencia de la instalación de empresas multinacionales. Su política sociolaboral, petrolera y educativa tuvo picos de alta conflictividad, con grandes manifestaciones y huelgas del movimiento obrero y del movimiento estudiantil, así como numerosos atentados contra el gobierno con fines políticos en los que resultaron asesinados 17 civiles y militares. Aprobó y ejecutó el Plan CONINTES, que ponía a los manifestantes bajo jurisdicción de los tribunales militares y prohibía las huelgas. La política exterior buscó acercarse a la administración demócrata de John F. Kennedy en Estados Unidos, pero mantuvo una línea independiente: apoyó la revolución cubana, recibió a Fidel Castro en Buenos Aires e incluso llegó a reunirse en secreto con Ernesto Guevara para intentar mediar los conflictos entre Estados Unidos y Cuba sin éxito alguno. Profundizó las relaciones internacionales con países asiáticos al realizar por primera vez una visita presidencial a Indonesia, India e Israel, y cerró acuerdos económicos con la Unión Soviética.
El gobierno de Frondizi sufrió grandes presiones del poder militar, que le llegó a imponer los ministros de Economía liberales Álvaro Alsogaray y Roberto Alemann, y el retiro de Frigerio como asesor de gobierno. Pese a ello, Frondizi pudo continuar con su línea desarrollista. No logró terminar su mandato presidencial, ya que fue derrocado por un golpe de Estado el 29 de marzo de 1962. Ese día fue detenido por los militares y un decreto del Poder Ejecutivo de José María Guido convalidó su detención sin juicio durante dieciocho meses, impidiéndole participar a él de las elecciones de 1963. Frondizi criticó la asunción y gobierno de Arturo Illia, quien de hecho aceptó como legal el derrocamiento de Frondizi y anuló algunos de sus contratos petroleros. En 1966 apoyó el golpe militar que derrocó a Illia, pensando que la «Revolución Argentina» era una oportunidad de hacer la revolución económica. Abandonaría, sin embargo, esa idea al asumir Adalbert Krieger Vasena el Ministerio de Economía y Trabajo.
Desde su derrocamiento Frondizi fue partidario de formar un frente nacional que incluyera al peronismo. Esta postura lo enfrentó con el ala de la UCRI liderada por Oscar Alende y lo llevó a separarse del partido para crear el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que se mantendría desde entonces cercano al peronismo, integrando los mismos frentes electorales. En las elecciones presidenciales de marzo de 1973 y septiembre de 1973, el MID liderado por Frondizi integró el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) junto al peronismo y otras fuerzas políticas, resultando victorioso con las candidaturas presidenciales de Héctor Cámpora y Perón.
Durante la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional mantuvo una postura expectante al régimen militar, al mismo tiempo que crítica ante algunas de las medidas económicas que había adoptado el gobierno de facto, en la que el MID aportó al ministro de Relaciones Exteriores Oscar Camilión y varios intendentes. Durante la guerra de las Malvinas acontecida en 1982, Frondizi y Raúl Alfonsín fueron la excepción en el panorama político argentino al oponerse a dicho conflicto bélico.
Arturo Frondizi nació el 28 de octubre de 1908 en Paso de los Libres, provincia de Corrientes, Argentina.
Fue el decimotercer hijo de Isabella Ércoli de Frondizi y de Giulio Frondizi. Este había aprendido el arte de la albañilería de su padre. La pareja, poco después de casarse, había llegado al país a comienzos de la década de 1890 provenientes de la ciudad italiana de Gubbio. Giulio logró una posición holgada para su hogar como contratista de obras.
El matrimonio tuvo en total catorce hijos, ocho varones y seis mujeres: Luidina (n. 1887), Ubaldo (n. 1888 y fallecido a corta edad) y Tersilia (n. 1889), todos ellos nacidos en Italia; y Américo (n. 1896, futuro graduado en farmacéutica), María (n. 1897 y fallecida a corta edad), Virginia (n. 1899, futura profesora de educación primaria), Ricardo Amadeo (n. 1900, futuro famoso profesor de inglés), Giulio (n. 1901, futuro funcionario público), Isabella (n. 1903), Oreste (n. 1905, futuro funcionario público), Silvio (n. 1907, futuro político y abogado, además de teórico del trotskismo y que sería asesinado en 1974), Liduvina (n.?), Arturo (n. 1908) y Risieri (n. 1910, futuro filósofo y rector de la Universidad de Buenos Aires).
Tres de sus hijos se destacaron en la historia de Argentina: Silvio, como intelectual sociólogo; Arturo, como político, y Risieri, como filósofo. Arturo fue un alumno poco rendidor hasta los últimos años de su adolescencia, más interesado en deportes como el fútbol y el boxeo que en los estudios. Este camino que iba tomando siendo joven contradecía con lo que había dicho su madre: «Mis hijos no trabajarán con las manos, serán intelectuales».
A mediados de los años 1920, Frondizi jugó al fútbol como defensor en las categorías inferiores del Club Almagro. En alguna ocasión afirmó ser fanático de dicho club. En 1926, sufrió una grave lesión en un brazo, consecuencia de una mala caída. El periodista Ariel Scher dijo: «Cuando se quebró, preocupó a todos sus compañeros, y en particular a Raúl Colombo, con quien compartiría el afecto, tanto en la política como en el deporte, a lo largo de su existencia».
Arturo y Silvio viajaron en 1923 a la provincia de Buenos Aires acompañados por su padre. Concurrieron al Colegio Nacional Mariano Moreno, donde después estudiaría también Risieri. En 1925, antes de cursar el último año del bachillerato, Arturo intentó ingresar en el Colegio Militar de la Nación, pero fue aplazado. Durante esos últimos años de bachillerato, dio un vuelco a su vida, empezando a preocuparse más por los estudios, dejó de lado los juegos y deportes. De esta forma, durante el quinto año, sus notas comenzaron a mejorar. Ya como un estudiante distinguido, empezó a colaborar en el diario estudiantil Estimulen.
Frondizi se identificó con el yrigoyenismo cuando era un adolescente y estudiaba en el colegio secundario. Hipólito Yrigoyen había sido elegido presidente cuando él tenía 8 años y cumplió su mandato cuando tenía 14. Por primera vez en la historia argentina se había elegido a un presidente por el voto secreto y obligatorio, en elecciones de concurrencia masiva. Pese a ello y durante toda su carrera universitaria, Frondizi tuvo una visión negativa de la actividad política y se juró no pisar jamás un local partidario.