Arnold Edward Trevor Bax (8 de noviembre de 1883-3 de octubre de 1953) fue un compositor y poeta inglés. Su estilo musical mezcla elementos del romanticismo y el impresionismo, con una marcada influencia celta. Sus partituras orquestales sobresalen por su complejidad y su colorida instrumentación. Las historias y poemas de Bax, que escribió bajo el seudónimo de Dermot O’Byrne, reflejan su profunda afinidad hacia el poeta irlandés William Butler Yeats, y están escritas en la tradición literaria del “resurgimiento irlandés”.
Arnold Bax nació en Pendennis Road, Streatham, Londres, en una familia victoriana de clase media-alta de origen holandés. En la época de las infames barriadas de Londres, en la que muchos británicos sufrían una pobreza abyecta, Bax y su hermano Clifford Bax disfrutó de una educación privilegiada —Lewis Foreman, escribiendo para Chandos Records, habla sobre la formación de Bax, explicando que no necesitaba un trabajo remunerado, ya que su familia le proveía del suficiente dinero como para hacer lo que quisiese). Bax no tardó mucho en mostrar que poseía un poderoso intelecto y un gran talento musical, especialmente con el teclado. Entre las aficiones de Bax se encontraba el tocar las óperas de Wagner al piano –uno de sus primeros encuentros íntimos con el arte de la música fue Tristan und Isolde, y su influencia se ve en muchos de sus trabajos posteriores. Bax aprendió en casa, y recibió su primera formación formal a los 16 años por parte de Cecil Sharp y otros en el Hampstead Conservatory. Le aceptaron en la Royal Academy of Music en 1900, donde permaneció hasta 1905. En la Academia aprendió composición con Frederick Corder, piano con Tobias Matthay, y clarinete con Egerton. En sus clases de composición, Corder enfatizó los ejemplos de Franz Liszt y Richard Wagner, y mostró su enfoque liberal en las formas clásicas, que llevaron a Bax a desarrollar una postura similar. Bax tenía una habilidad excepcional para ejecutar a primera vista complejas partituras orquestales al piano, lo que le permitió ganar diversos premios en la Academia. También obtuvo premios a la mejor composición musical, incluyendo el Battison-Haynes y la competitiva medalla Charles Lucas.
Bax tenía un espíritu sensible y perspicaz, y se inspiró en una amplia gama de fuentes. Era un lector empedernido de literatura, y por ello tropezó en 1902 con The Wanderings of Oisin y Otros Poemas de William Butler Yeats. Bax se mostró altamente receptivo al suave y melancólico estilo literario del “resurgimiento irlandés” («Irish Revival»), y encontró en Yeats una musa poderosa, del cual obtuvo inspiración de por vida. Se encaprichó con Irlanda, y comenzó a viajar extensamente por allí. Visitó los lugares más aislados y solitarios, descubriendo finalmente el pequeño pueblo de Donegal, Glencolumbkille, al cual regresó anualmente durante casi 30 años. Aquí, Bax se inspiró en el paisaje y en el mar, en la cultura y en la vida de los campesinos irlandeses locales –a muchos de los cuales Bax consideró como amigos cercanos—. El encuentro de Bax con la poesía de Yeats y los paisajes de Irlanda, fructificó en muchos trabajos nuevos tanto musicales como literarios. El Cuarteto de cuerda en Mi (1903), que más tarde fue adaptado al poema sinfónico Cathaleen-Ni-Houlihan (1905) son buenos ejemplos de cómo Bax comenzó a reflejar Irlanda en su música. Bax no solo resultó un compositor sorprendentemente maduro en estos trabajos, sino que desarrolló en ellos una textura musical impresionística flotante y ondulante, usando técnicas orquestales no conocidas hasta el momento –ni siquiera en Claude Debussy. Muchos de los trabajos que escribió Bax entre 1903 y 1916 pueden ser vistos como los homólogos del resurgimiento literario irlandés. Los poemas sinfónicos Into The Twilight (1908), In The Faery Hills (1909) y Rosc-catha [Battle hymn] (1910), repiten los temas del resurgimiento y especialmente el suave y maravilloso estilo de muchos poemas e historias.
La influencia irlandesa es solo una de las muchas que se encuentran en la música de Bax. Una temprana afinidad hacia Noruega y la literatura de Bjørnstjerne Bjørnson, plasmaron en su música los temas y estilos de los países nórdicos. De 1905 a 1911, alternó constantemente en sus composiciones temas celtas y nórdicos. Incluso intentó aprender algo de noruego, y la canción The Flute (1907), para voz y piano, es una adaptación musical de un poema original de Bjørnson. Buenos ejemplos de la afinidad de Bax hacia lo nórdico, aunque más tardíos, son Hardanger para dos pianos (1927) y el poema sinfónico orquestal The Tale the Pine-Trees Knew (1931).
En 1910, una aventura amorosa con la joven ucraniana Natalia Skarginska, le lleva a San Petersburgo, Moscú y Lubny (en las cercanías de Kiev), quedando fascinado por los temas rusos y eslovenos. La relación con Skarginska acabó en una agonía emocional de la que nunca se recuperaría por completo. Sus sentimientos se reflejaron en la Sonata para piano nº 1 en Fa sostenido (1910, revisada entre 1917-20). La influencia de Rusia y Ucrania también se descubre en dos trabajos para piano solo de 1912: Nocturne–May Night in the Ukraine. y Gopak (Russian dance). En 1915 aparece In a Vodka Shop, también para piano solo. En ese mismo año, Bax fue uno de los cuatro compositores británicos a los que se les encargó escribir música orquestal, que serviría como interludios a los Ballet Rusos de Sergei Diaghilev, que actuarían en Londres en esa temporada. Para el encargo, incorporó las tres piezas para piano antes citadas en la Russian Suit para orquesta. En 1920 escribió su última partitura con una clara alusión a un tema ruso. Se trataba de la música incidental para el capricho teatral de J. M. Barrie The Truth About the Russian Dancers. La influencia rusa se encuentra en muchas de las obras posteriores de Bax, y es especialmente predominante en las Sinfonías nº 1 a 3
Poco después del regreso al Reino Unido, Bax se casó con Elsita Sobrino –una amiga de la infancia– en enero de 1911. Se establecieron en Bushy Park Road, Rathgar, Dublín. Aquí, el hermano de Bax, Clifford, les introdujo en el círculo intelectual que se reunía en la casa del poeta, pintor y místico George William Russell. Por aquel entonces Bax ya había publicado alguno de sus poemas e historias cortas en Dublín, y en el círculo era conocido simplemente por el pseudónimo Dermot O’Byrne (posiblemente se inspiró en una renombrada familia de músicos tradicionales de Donegal). Como Dermot O’Byrne, Bax era conocido especialmente por Seafoam and Firelight, publicado en Londres por “The Orpheus Press” en 1909, y numerosas historias cortas y poemas publicados en diferentes medios de comunicación de Dublín. Fue en casa de Russel donde conoció al republicano irlandés Patrick Pearse. Según Bax se llevaban muy bien, y aunque solo se viesen una vez, la ejecución de Pearse tras el Alzamiento de Pascua de 1916, le movió a componer varios lamentos. Los más conocidos son In Memoriam Patric Pearse (1916), que Bax dedicaría como ‘I gcuimhne ar bPadraig mac Piarais’.
La amenaza de la guerra llevó a la disolución del círculo de Rathgar, ya que muchos de sus miembros volaron por Irlanda y Europa. Bax y su familia regresaron a Londres –fue la pérdida de una vida maravillosa. Bax se libró del servicio militar debido a una insuficiencia cardíaca, y pasó los años de la guerra componiendo profusamente. Aunque la Primera Guerra Mundial desencadenó horrores inimaginables hasta ese momento, fue el Levantamiento de Pascua y la destrucción de Dublín lo que más le perturbó. Como la Irlanda de Bax –su refugio y retiro– se perdió por un conflicto encarnizado y por una guerra brutal, buscó refugio en el vínculo amoroso con la joven pianista Harriet Cohen. Lo que comenzó como una relación puramente profesional –Cohen tocando y abogando la música para piano de Bax– se convirtió en una relación apasionada. Su amor aún no podía ser permitido por el código social contemporáneo, lo que hizo que Bax y Cohen sufrieran considerablemente. Irónicamente, pero quizá no inesperadamente, este periodo de dificultad en la vida de Bax le llevó a componer atractivos poemas sinfónicos, incluyendo Summer Music (1916), Tintagel (1917) y November Woods (1914-17). En Tintagel, se retrotrae a leyendas y sueños, específicamente el del fatal amor de Tristán e Isolda. Tintagel es, indudablemente, el poema sinfónico más conocido de Bax, especialmente por su colorida evocación del mar. La relación de Bax con Cohen indujo a algunos críticos a suponer un vínculo freudiano entre la aducida pasión sexual de Bax y el tema acerca del mar en Tintagel. Sin embargo, los escritos personales de Harriet Cohen y la investigación de los mismos por parte de los eruditos –tal como el musicólogo noruego Thomas Elnaes– indican que tal vínculo es, como mucho, especulativo. Los trabajos de Bax durante este periodo reflejan profundos conflictos psicológicos, como la apasionada y profundamente conflictiva Sinfonía No1 en Mi bemol, con la que consiguió una fama considerable.