Armenia (en armenio: Հայաստան, romanizado: Hayastan, AFI: ), oficialmente la República de Armenia (Հայաստանի Հանրապետություն, Hayastani Hanrapetutʻyun), es un país sin salida al mar localizado en Eurasia. Cultural, histórica y políticamente Armenia se considera como parte de Europa del Este. Comparte frontera al oeste con Turquía, al norte con Georgia, al este con Azerbaiyán, y al sur con Irán y el exclave azerbaiyano de Najicheván.
Armenia es un Estado unitario, multipartidista y en un proceso de democratización que tiene sus raíces en una de las más antiguas civilizaciones del mundo. Dotada de un rico patrimonio cultural, se destacó como una de las primeras naciones en adoptar el cristianismo como religión oficial en los primeros años del siglo IV (la fecha tradicional es 301). Aunque Armenia es un Estado constitucional secular, la fe cristiana desempeña un papel primordial en su historia y en la identidad del pueblo armenio; cuenta con la Iglesia apostólica armenia como su iglesia nacional.
Cultural, histórica y políticamente, Armenia se considera como parte de Europa.Su localización en el Cáucaso meridional la sitúa cerca de la frontera entre Europa y Asia.Las distintas clasificaciones son arbitrarias, pues no hay diferencia geográfica fácilmente definible (como sería un mar) entre Europa y Asia.
Armenia es actualmente miembro de más de 35 organizaciones internacionales, incluyendo las Naciones Unidas, el Consejo de Europa, el Banco Asiático de Desarrollo, la Comunidad de Estados Independientes, la Organización Mundial del Comercio y la Organización de Cooperación Económica del Mar Negro. Es uno de los integrantes de la Asociación para la Paz de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (aunque a esta última con estatus de país colaborador, no miembro íntegro), así como de la alianza militar Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva (OTSC). Es también miembro observador de la Comunidad Económica Eurasiática, de la Francofonía y del Movimiento de Países No Alineados. Formó parte de la Unión Soviética hasta su independencia en 1991.
Armenia es un exónimo (en griego antiguo, Ἀρμενία), ya que en el armenio se utiliza el nombre Hayastán (en alfabeto armenio, Հայաստան), que es una combinación de Hayk, etnónimo, y el sufijo persa stán (: ستان stān), país.
El origen y significado de Hayk ha sido objeto de numerosas hipótesis sin que ninguna resulte concluyente. Algunas investigaciones lo hacen derivar de una forma no atestiguada en protoarmenio: *hatiyos o *hatyos → *hayo → hay, relacionada con el urartiano𒆳𒄩𒀀𒋼 (KURḫa-a-te, "el país de los hititas"), de modo que Hayk es una forma posterior de Hatti (en hitita: 𒄩𒋾 /ḫa-ti /Ḫatti/).
Una hipótesis alternativa, considerada por Diakonoff como poco probable, es la que relaciona al lexema hay- con el reino de Ḫayaša.
La tradición armenia, desde Moisés de Corene en el siglo V, sostiene que proviene del ancestro epónimo de los armenios, Hayk (Հայկ) descendiente de Aram (de donde provendría el exónimo Armenia) o bien de hijo de Togarma, descendiente de Jafet y de Noé. La leyenda añade que Hayk vivió en el siglo XXV a. C. y que se estableció a orillas del lago Van después de derrotar y matar al gigante babilonio Belo. A principios del siglo XX, los investigadores armenios buscaron un origen histórico a la leyenda; según estos estudios, Aram podría ser un recuerdo de Arame, el primer rey conocido de Urartu.
Armenia aparece en la inscripción de Behistún (siglo VI a. C.) como Armina (𐎠𐎼𐎷𐎡𐎴 a-r-mi-i-n(a) en persa antiguo), Harminuya (en elamita) y Urashtu (en acadio) y, poco después, como Αρμένιοι (armenioi, es decir, armenios) en un fragmento atribuido a Hecateo de Mileto (c. 476 a. C.) y como Ἀρμενία (Armenía) en Heródoto.
La leyenda consideraba que el nombre derivaba del personaje bíblico Aram. Desde un punto de vista académico, se han considerado las siguientes etimologías: de la raíz protoindoeuropea *ar- "reunir en asamblea", del topónimo asirio Armânum o Armanî, atestiguado ya en la Edad del Bronce, de la expresión ḪARMinni, "montaña de los Minni", un pueblo mencionado en la Biblia (Jeremías 51:27), identificado con los Minnai de las inscripciones asirias o bien con el nombre urartiano Erimena, quien aparece en las inscripciones como padre del rey Rusa III.
El autor Rafael Ishkhanyan, ha supuesto que Armenia procede del nombre de una tribu perteneciente al reino Hayasa-Azzi, pero la existencia de la misma no ha sido probada.
El nombre nativo del país en armenio es Hayk‘. Este nombre se transformó durante la Edad Media en Hayastán, con el sufijo persa “-stán”, que significa país. El origen de la autodenominación armenia "hay" es incierto. Ha sido tradicionalmente derivada de Hayk (Հայկ), el legendario patriarca de los armenios, que según algunos historiadores contemporáneos, "hay" proviene del país de Hayasa, mencionado en las escrituras cuneiformes hititas de los siglos XIV-XIII a. C. como uno de sus estados vasallos.
Diversos exégetas bíblicos han identificado a Armenia como el sitio del jardín del Edén, y se ha interpretado que el monte Ararat es la montaña sobre la cual se posó el arca de Noé después del Diluvio universal (Génesis 8:4).
El origen del exónimo "Armenia" también es incierto. Varios eruditos armenios, incluyendo Rafael Ishjanyán (1989), lo han identificado con "Armani" (Armanum, que también se lee Armanim) mencionado entre los enemigos derrotados por el rey acadio Naram-Sin (2300 a. C.), localizándolos en las montañas de la Armenia meridional. Según algunos historiadores, la primera mención de la voz "Armina" aparece en la inscripción cuneiforme de Behistun del rey Darío I de Persia (ca. 519 a. C.). El término griego Armenioi aparece en Heródoto (Ἀρμένιοι δὲ κατά περ Φρύγες ἐσεσάχατο, ἐόντες Φρυγῶν ἄποικοι.), quien sostiene que los armenios eran colonos de Frigia. La etimología tradicional para el etnónimo es su derivación de Aram, bisnieto del bisnieto de Hayk, como lo hace Moisés de Corene.
Armenia se ha poblado desde épocas prehistóricas. Los arqueólogos continúan revelando indicios de que Armenia y sus montañas estuvieron entre los primeros lugares donde se asentó la civilización humana en el Cáucaso, la que iba emigrando a través de los milenios desde el África. A partir del 4000 hasta el 1000 a. C., las herramientas y los utensilios de cobre, de bronce y de hierro fueron producidos en Armenia y negociados comúnmente en tierras vecinas donde estos metales eran menos abundantes. El territorio de Armenia es también una de las posibles localizaciones del legendario país de Aratta, mencionado en las fuentes sumerias.
Durante la Edad de Bronce, varios estados prosperaron, incluyendo el Imperio hitita (en su máximo esplendor), Mitani y de Hayasa-Azzi (siglo XV a. C.) y en la Edad de Hierro, los indoeuropeos frigios y mushkis llegaron y destruyeron el reino de Mitanni; también floreció la gente de Nairi (siglos XII al IX a. C.) y el reino de Urartu (siglos IX al VI a. C.), pero la aportación de cada pueblo en la etnogénesis de la gente armenia es incierta. Algunos discutirían sobre una mayor influencia de los hurritas en la Armenia temprana, pero basado en patrones drásticos diversos de la lengua, la mayoría acepta que los armenios pertenecen al grupo de pueblos indoeuropeos mientras que Urartu pertenece a la familia hurro-urartiana. Ereván, la capital moderna de Armenia, fue fundada en el año 782 a. C. por el rey Argishti I de Urartu.
En el siglo VI a. C., se estableció la satrapía de Armenia, como parte del Imperio aqueménida, el cual dejó la administración de la región en las manos de la dinastía Oróntida. Esta satrapía existió hasta el siglo IV a. C., cuando Armenia se independizó paralelamente a la caída del Imperio persa.
Tras la derrota del Imperio seléucida, uno de los estados sucesores del imperio de Alejandro Magno, en la batalla de Magnesia a manos de la República romana (190 a. C.), el gobernador de Armenia, Artashes, restableció la independencia de Armenia —conocida como Armenia Mayor— y fundó la dinastía Artáxida (190 a. C.), que perduró hasta el año 1 d. C. Al mismo tiempo, el reino de Sofene, al sudoeste de la meseta de Armenia, restableció su independencia bajo Zariadres. La zona de Armenia Menor, al noroeste de la meseta, permaneció bajo el control de los reinos de Capadocia y de Ponto, y posteriormente fue anexionada al Imperio romano.