Arizona (pronunciación en inglés: /ɛəɹɪˈzoʊnə/; en navajo: Hoozdo Hahoodzo; en o'odham, Alĭ ṣonak) es uno de los cincuenta estados que, junto con el Distrito de Columbia, integran los Estados Unidos. Su capital y ciudad más poblada es Phoenix.
Está situado en la región occidental del país. Limita al norte con Utah, al noreste con Colorado, al este con Nuevo México, al sur con el estado mexicano de Sonora y al oeste con el río Colorado, que lo separa de California y Nevada.
Con una superficie de aproximadamente 295 000 km², es el sexto estado más extenso del país, después de Alaska, Texas, California, Montana y Nuevo México.
Arizona fue admitido en la Unión como el estado número 48 el 14 de febrero de 1912, convirtiéndose en el antepenúltimo estado en incorporarse, antes de Alaska y Hawái.
El estado se ubica en Aridoamérica y sobre la Sierra Madre Occidental. Por su territorio discurre el río Colorado, que forma el famoso Gran Cañón del Colorado, al norte del estado. También son famosos su paisaje desértico y sus cactus.
Gran parte de Arizona tiene un clima árido o semiárido. Estas regiones reciben menos de 40 centímetros de lluvia al año, siendo muy calurosas en verano y suaves en invierno. No obstante, las regiones montañosas de mayor altitud poseen un clima más húmedo y frío. La mayor parte del estado está escasamente habitado, ya que la población de Arizona se concentra en dos centros urbanos: Phoenix, la ciudad con mayor crecimiento de Estados Unidos, así como la mayor ciudad y capital del estado; y Tucson.
El apodo de Arizona es «el estado del Gran Cañón», pues el norte del estado alberga una de las atracciones turísticas naturales más conocidas de Estados Unidos y del mundo, el Gran Cañón. Otro apodo de Arizona es «el estado del Cobre», que se debe a que posee grandes yacimientos de cobre, e incluso ya fue el mayor productor nacional de este mineral. Hasta nuestros días, la minería del cobre es una importante fuente de ingresos de Arizona.
Miles de años antes de la llegada de los primeros europeos, pueblos indígenas vivían en la región donde actualmente se localiza Arizona. Hoy aún existe una población importante: se estima que unos 280 000 indígenas viven en Arizona, repartidos por las numerosas reservas indias del estado.
En un principio, Arizona fue colonizada por España, pasando a control mexicano en 1821, cuando México se independizó de España. En 1848, con el fin de la intervención estadounidense en México, la mayor parte de Arizona (al norte del río Gila) pasó a manos estadounidenses. El presidente Santa Anna de México vendió lo que se convertiría en la parte sur del Estado en la Venta de La Mesilla en 1853. El 14 de febrero de 1912, Arizona se convirtió en el último territorio estadounidense dentro de los 48 estados contiguos (es decir, sin contar a Alaska y Hawái, los cuales no limitan con ningún otro estado) en adquirir el estatuto de estado.
En los últimos años, Arizona ha estado en el centro de la polémica desde que en mayo de 2010 se aprobó la Arizona SB1070,5, la ley más amplia y estricta contra la inmigración ilegal de las últimas décadas. La ley ha recibido atención nacional e internacional y ha provocado una controversia considerable. Importantes representantes del propio Gobierno de los Estados Unidos de América la han calificado como "una violación de los derechos civiles", "un tipo de apartheid" y han afirmado que "su aplicación puede forzar a la diferenciación basada en razones étnicas".
Al parecer, el nombre del estado deriva de la palabra en idioma o'odham alĭ ṣonak, que significa "pequeño manantial", topónimo que originalmente se aplicaba solo a una zona cercana al campamento minero "Planchas de Plata" en el actual estado de Sonora. Los colonos europeos percibieron el topónimo como "Arissona". La zona todavía se conoce como alĭ ṣonak en lengua o'odham. Otro posible origen es la frase en euskera haritz ona ("el buen roble"), dada la presencia de pastores vascos en la zona o de un rancho creado por un colono de origen navarro, Bernardo Urrea, al que llamó "haritz ona" y que se hizo famoso por haberse encontrado en él una mina de plata.
Se conoce, a través del diario mexicano "La voz de México", que el nombre de Arizona se aprobó en Washington el 22 de abril de 1904.
También aparece el término Arizona en el diccionario de Zerolo de 1895 refiriéndose a uno de los territorios del Oeste de los EE. UU.
En Arizona existen yacimientos arqueológicos de restos humanos que datan de hace 12 000 años. Hace un milenio, los grupos principales que habitaron este territorio fueron los indígenas anasazi (ancestros de los indios pueblo), los hohokam (antecesores de los indios tohono o'odham y pima), los mogollón y los pataya. Los apaches y los navajos, con los que lucharon los españoles desde el siglo XVI, habían a esas tierras poco antes del arribo de los europeos.
El primer europeo que se adentró en territorio del estado de Arizona fue el fraile franciscano español Marcos de Niza en 1539. Este fraile buscaba Las Siete Ciudades de Cíbola, un paraje de inmensa riqueza según una leyenda que se había extendido por Nueva España. Francisco Vázquez de Coronado exploró Arizona en busca, como Marcos de Niza y con el mismo éxito, de las ciudades legendarias. Un siglo y medio más tarde, en 1692, el padre Eusebio Kino fundó veinticuatro misiones en Arizona. Al fervor misionero le siguió la explotación minera, ya que en 1736 el descubrimiento de plata cerca de la ciudad de Nogales atrajo a nueva población. Como consecuencia de tales descubrimientos, los españoles establecieron fuertes en Tubac y Tucsón para defenderse de los indios hostiles, que se veían amenazados por la llegada de nuevos colonos. La importancia que iba adquiriendo el territorio y la nueva orientación política de la Corona española hacia los territorios periféricos de su imperio hizo que se reorganizaran: administrativamente fue parte de la provincia de Sonora, y en 1776 se integró en las Provincias Internas de Occidente, que a su vez dependían formalmente del Virreinato de Nueva España, entidad administrativa con capital en la Ciudad de México.
Tras la independencia de México en 1821, Arizona formó parte del territorio de Alta California. En 1846, al poco de comenzar la guerra entre México y Estados Unidos, las tropas norteamericanas invadieron el territorio. Tras la derrota mexicana, Arizona pasó a formar parte del inmenso territorio que los Estados Unidos adquirió mediante el Tratado de Guadalupe-Hidalgo firmado en 1848. La parte al sur del río Gila se compró a México en 1853.
Incorporación a los Estados Unidos
Los Estados Unidos crearon el Territorio de Nuevo México como unidad administrativa para reorganizar su enorme ampliación territorial. A pesar del intento de los colonos estadounidenses por declararse estado independiente, Arizona y el resto de Nuevo México siguió durante años administrado por el Congreso de los Estados Unidos. En parte por este descontento, durante la guerra de Secesión (1861-1865), los colonos establecidos en Arizona se declararon partidarios de la Confederación. Las tropas confederadas intentaron ocupar Arizona y Nuevo México, pero no lo lograron. Durante la Guerra, el Congreso accedió finalmente a dar satisfacción a los colonos y creó el Territorio de Arizona en 1863 como unidad independiente, un primer paso para su futura admisión como estado de la Unión.