Tal Día como Hoy

Aquisgrán

Capital del Imperio carolingio y ciudad del distrito de Colonia, Alemania

Anúncio

Aquisgrán​ (en alemán: Aachen ; en fráncico ripuario: Oche [oxe]; en bajo alemán: Aken; en francés: Aix-la-Chapelle; en neerlandés: Aken; y en latín: Aquisgranum), también conocida como Baños de Aquisgrán,[cita requerida] es una ciudad en el distrito gubernamental de Colonia en Renania del Norte-Westfalia (Alemania). Aquisgrán era la residencia favorita de Carlomagno, y más tarde fue el lugar de coronación de los reyes alemanes. Es la ciudad más occidental de Alemania, situada junto a las fronteras con Bélgica y los Países Bajos, a 61 km al suroeste de Colonia. Dentro de la región existen minas de carbón y esto repercutió en su historia económica. La Universidad Técnica de Aquisgrán, una de las universidades de excelencia en Alemania, se encuentra en la ciudad. El enfoque económico predominante en Aquisgrán está en la ciencia, la ingeniería, la tecnología y sectores afines. En 2009, Aquisgrán se clasificó octava entre las ciudades de Alemania más innovadoras. La población de la ciudad supera los 250 000 habitantes.

El nombre de Aquisgrán es de origen incierto. La ubicación ha sido habitada por el hombre desde el Neolítico, hace aproximadamente 5000 años, atraído por sus manantiales de aguas calientes. La raíz Aa, o variantes como Ae, E, Ee, Ie, o IJ se encuentran en los nombres de los ríos u otras fuentes de agua en las zonas de habla germánica del norte de Europa, en particular los Países Bajos y el noroeste de Alemania.

Estos nombres de los ríos se derivan del aha o ahwô del antiguo alemán que significa "agua". Estas palabras comparten una raíz indoeuropea más antigua con la latina Aquae.

El término latino "Aquae" es el origen del nombre romano Aquae granni, que significa "agua de Grannus", en referencia a una deidad celta venerada en la zona.​ Sin embargo, una etimología alternativa atribuye el elemento granni a un oficial romano de nombre Grenus, que estableció un campamento militar romano en la zona durante los tiempos del emperador Adriano en torno al año 124. Este nombre se convirtió en Aix en francés, y posteriormente en Aix-la-Chapelle después de la construcción de una catedral en la ciudad bajo la dirección de Carlomagno a finales del siglo VIII, que había convertido la ciudad en la capital de su imperio.

De esta manera, los topónimos de derivados relacionados con el término "agua" en las lenguas germánicas y románicas son un caso de evolución paralela. La ciudad es conocida por una variedad de diferentes nombres en otros idiomas:

Aquisgrán está en el extremo occidental de la línea de Benrath que divide las lenguas altogermánicas en el sur del resto de la zona de lenguas germánicas occidentales en el norte.​ El dialecto local de la ciudad se llama Öcher Platt y pertenece al grupo de lenguas de franconio ripuario.

Las canteras de sílex en Lousberg, Schneeberg y Königshügel, que fueron utilizadas por primera vez en el Neolítico (3000-2500 a. C.) dan testimonio de la larga ocupación del lugar de Aquisgrán, al igual que los recientes hallazgos encontrados debajo de Elisengarten de la moderna ciudad, que demuestran que hubo un antiguo asentamiento de aquella época. En la Edad del Bronce (hacia 1600 a. C.) el asentamiento se evidenció con los restos de los túmulos encontrados, por ejemplo, en Klausberg. Durante la Edad del Hierro, el área fue poblada por pueblos celtas que tal vez fueron atraídos por las aguas termales de azufre caliente en la pantanosa cuenca de Aquisgrán, donde ellos adoraban a Granum, dios de la luz y la curación.

Fue un asentamiento celta hasta la conquista de los romanos, en época de Adriano, que la utilizaron probablemente como lugar de retiro y cura de los legionarios, aprovechando sus aguas termales (se han descubierto restos de termas romanas). Ellos dieron el actual nombre a la ciudad, dedicada al dios "Granum", a quien se le atribuían cualidades curativas. Comenzaron canalizando las aguas termales en un balneario en Büchel en el siglo I a. C., añadiendo a finales del siglo el balneario Münstertherme,​ dos acueductos y un templo dedicado a Granum. Una especie de foro, rodeado de pórticos, conectaba los dos balnearios. También hubo una amplia zona residencial, en la que floreció una comunidad judía.​ Los romanos construyeron baños públicos cerca de Burtscheid. Una zona de templos llamada Vernenum fue construida cerca del moderno Kornelimünster/Walheim. Hoy en día lo único que queda son dos fuentes en Elisenbrunnen y la casa de baños en Burtscheid.

El Gobierno civil romano se deshizo en Aquisgrán entre finales del siglo IV y comienzos del V. Roma retiró sus tropas de la zona, pero la ciudad permaneció poblada. Alrededor del 470, la ciudad pasó a los francos ripuarios y estaba subordinada a su capital, Colonia.

Después de la época romana, Pipino el Breve mandó construir un castillo en la ciudad, y Eginardo menciona que entre 765 y 766 Pipino pasó la Navidad y la Pascua en la ciudad de Aquis ("Et celebravit natalem Domini in Aquis villa et pascha similiter"),​ que debió ser debidamente equipada para acoger a la Casa Real durante meses. En el año de su coronación como rey de los francos, en 768, Carlomagno pasó la Navidad en Aquisgrán por primera vez. Esto es objeto de controversia, ya que algunos libros de historia dicen que Carlomagno, de hecho, nació en Aquisgrán en 742. Luego residió allí en el palacio que pudo haber ampliado. Aunque no hay ninguna fuente que acredite cualquier actividad importante en el edificio por aquella época, sí construyó la Capilla Palatina de Aquisgrán (desde 1929, catedral) y salones de presentaciones palaciegas. Carlomagno pasó la mayor parte de los inviernos en Aquisgrán entre 792 y su muerte en 814. Aquisgrán se convirtió en el foco de su corte y el centro político de su imperio. Después de su muerte, el emperador fue enterrado en la iglesia que él había construido; aunque su tumba original se ha perdido, sus supuestos restos permanecen en la capilla donde fue vuelto a enterrar, después de ser declarado santo. Su santidad, sin embargo, no fue reconocida fuera del Principado de Lieja, donde todavía es venerado por tradición.

En 936 Otón I fue coronado rey en la iglesia colegial construida por Carlomagno. Mientras Otón II gobernaba, los nobles se rebelaron y los francos occidentales tomaron la ciudad en la confusión que siguió.​ Aquisgrán fue atacada nuevamente, esta vez por Eudes II de Blois, que atacó el palacio imperial, mientras Conrado II estaba ausente. Él lo abandonó rápidamente y poco después fue asesinado.​ Durante los siguientes 500 años, la mayoría de los reyes de Alemania destinados a reinar sobre el Sacro Imperio Romano Germánico fueron coronados en Aquisgrán. Carlos IV no fue coronado en Aquisgrán después de que su padre Juan muriera en una batalla contra Luis IV de Baviera en una disputa que se remontaba veinte años atrás. De modo que fue coronado en Bonn.​ El último rey en ser coronado en Aquisgrán fue Fernando I en 1531.

Durante la Edad Media, Aquisgrán siguió siendo una ciudad de importancia regional, debido a su proximidad con Flandes, logrando una posición modesta en el comercio de telas de lana, favorecida por privilegios imperiales. Aquisgrán siguió siendo una ciudad imperial libre, sujeta únicamente al emperador, pero fue demasiado débil políticamente como para influir en las políticas de cualquiera de sus vecinos. El único dominio que tenía era sobre Burtscheid, un territorio vecino gobernado por una abadía benedictina. Se vio forzada a aceptar que todo su comercio pasara por la zona de Aachener Reich. Incluso en el siglo XVIII evitó que la abadía de Burtscheid construyera un camino que conectara su territorio a los estados vecinos del ducado de Jülich; la ciudad de Aquisgrán incluso desplegó un puñado de soldados para ahuyentar a los obreros.

Como ciudad imperial, Aquisgrán mantuvo ciertas ventajas políticas que le permitieron seguir siendo independiente de los problemas de Europa durante muchos años. Fue vasalla del Sacro Imperio Romano Germánico a lo largo de la mayor parte de la Edad Media, así como el lugar donde se realizaron muchos concilios eclesiásticos importantes, como el Consejo del 836 y el Consejo de 1166, un concilio convocado por el antipapa Pascual III. En 1598, tras la rebelión protestante de los Países Bajos que pertenecían a la corona de España y se conocían como los Países Bajos Españoles, se enviaron tropas españolas a sofocar dicha rebelión. Rodolfo II, perteneciente a la casa de Austria, desposeyó a todos los poseedores de negocios protestantes en Aquisgrán e incluso llegó a expulsarlos de la ciudad.​ Desde el siglo XVI, Aquisgrán empezó a perder poder e influencia. Todo comenzó con la coronación de los emperadores que no se coronaron en Aquisgrán, sino en Fráncfort. Durante la Crisis de la sucesión de Juliers-Cléveris, la ciudad fue asediada por un ejército español en 1614, permaneciendo tropas españolas en la ciudad hasta su retirada en 1632. Más tarde llegaron las guerras de religión y el gran incendio de 1656.​ Culminó en 1794, cuando los franceses, al mando del general Charles François Dumouriez, ocuparon Aquisgrán.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Aquisgrán | World in Stories