Tal Día como Hoy

Aparicio Saravia

Político uruguayo

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Aparicio Saravia da Rosa (Cerro Largo,​16 de agosto de 1856-Santana do Livramento, Río Grande del Sur, Brasil 10 de septiembre de 1904) fue un caudillo, General revolucionario del Partido Nacional de Uruguay

Aparicio Saravia nació el 16 de agosto de 1856, según lo indican sus biógrafos, incluyendo a su hijo Nepomuceno en el libro Memorias de Aparicio Saravia, publicado en 1956.​

Fue el cuarto hijo sobre trece habidos por el matrimonio brasileño conformado por Pulpícia da Rosa (castellanizada como Propicia de Rosa o Propicia de la Rosa) y Francisco Saraiva (su apellido se había castellanizado como Saravia al radicarse en Uruguay). Aparicio fue criado y educado principalmente en el campo. A la muerte de su padre, los hermanos Saravia heredaron una vasta extensión de campo, la cual comprendía diversas propiedades, entre las que se encontraba "El Cordobés."

Dado que en aquellos tiempos políticos y sociales las fronteras no estaban del todo delimitadas claramente, los hermanos Saravia tenían vínculos muy estrechos con Río Grande del Sur, entre ellos con los movimientos revolucionarios riograndenses y uruguayos.

Aparicio Saravia comenzó muy joven su actividad militar. Varios historiadores ya lo ubican peleando en la Revolución de las Lanzas (1870-1872) acaudillada por Timoteo Aparicio contra el gobierno del General Lorenzo Batlle, padre de José Batlle y Ordóñez, quien terminaría siendo el último gran enemigo de Aparicio. En aquella lucha se ganó el grado de cabo y el apodo que no lo abandonaría de "Cabo Viejo".

En 1875 con dos hermanos suyos, Gumercindo y Antonio “Chiquito”, se embarcó en la Revolución Tricolor, bajo el mando de Ángel Muniz. El 14 de febrero de 1878 se casó con Cándida Díaz, sobrina de un caudillo colorado, causa por la cual ella se fugó de casa para evitar la oposición de sus padres a esa unión. Fruto de ese matrimonio nacieron seis hijos varones; Aparicio, Nepomuceno, Villanueva, Ramón, Exaltación y Mauro. También Actuó en la revolución del 97, en donde ganó mucha fama y reconocimiento.

En 1904 inició nuevamente otra revolución. Durante la Batalla de Masoller, en septiembre, fue herido de bala, y falleció agonizando en Brasil, el 10 de septiembre de 1904.

Revolución federalista riograndense

Gumercindo Saravia, hermano mayor de Aparicio, tuvo una importante participación en la revolución federalista riograndense de 1893. Los hermanos Saravia llevaron desde Uruguay unos 400 lanceros quienes portaban una divisa blanca con el lema "Defensor da lei", la misma que fue utilizada por el general Manuel Oribe durante la batalla de Carpintería, que posteriormente daría nacimiento al Partido Nacional.

Aparicio Saravia, se destacó en las fuerzas revolucionarias riograndenses; lo que determinó que habiendo fallecido su hermano en 1894, Aparicio fuera designado General de dichas fuerzas revolucionarias.​ La muerte de Gumercindo afectó duramente a sus seguidores y el futuro caudillo blanco fue designado en Brasil como sucesor de su hermano. En 1895 la revolución terminó de deshilacharse y Aparicio con unos pocos hombres volvió al pago. La guerra, de todos modos, le brindó el grado de General y un gran prestigio, dado que los diarios de Montevideo cubrían dicho conflicto.

El 6 de abril de 1872 se firmó el acuerdo denominado “La Paz de Abril” que daba por terminada la Revolución de las Lanzas (1870 - 1872), en la cual se estableció por primera vez el concepto de la coparticipación entre los partidos blanco (Partido Nacional) y colorado en el gobierno, asignándose al Partido Nacional las “Jefaturas Políticas” de cuatro Departamentos, que constitucionalmente designaba el presidente de la República. Sin embargo, durante la presidencia de Julio Herrera y Obes (1890 - 1894), de filiación colorada, las tensiones entre los blancos y los colorados se habían incrementado debido a que solamente otorgó a los blancos tres Jefaturas Políticas, lo que fue considerado una violación a la Paz de Abril.

Aparicio lideraría, de ahí en más, al Partido Nacional, sobre todo en lo que se refiere al interior del país, donde este partido político tenía su mayor fuerza. Se convirtió, de esta forma, en el último gran caudillo nacionalista, que encontraría muerte encabezando la revolución contra el gobierno de José Batlle y Ordóñez, en 1904.

Finalizada a principios de 1894 la Presidencia de Julio Herrera y Obes, la elección de un sucesor para el período de 1894 a 1898, mediante votación en el Senado - como establecía el procedimiento constitucional - había sido sumamente difícil. Finalmente, resultó elegido Juan Idiarte Borda, contra la opinión de los blancos, que se sintieron excluidos del Gobierno, y que consideraron que nuevamente los gobernantes colorados habían violado el pacto de la Paz de abril de 1872.​

En 1895 Aparicio Saravia consiguió ser nombrado referente político de Cerro Largo y viajó a Montevideo. En noviembre de 1896, mientras se realizaban las elecciones para integrar el Senado que debería elegir sucesor a Idiarte Borda, Aparicio Saravia promovió un movimiento revolucionario; pero cuando el presidente Idiarte Borda movilizó las fuerzas gubernamentales, los revolucionarios optaron por dispersarse.

En marzo de 1897 comenzó un nuevo levantamiento revolucionario. Importantes fuerzas compuestas por revolucionarios blancos provenientes de la Argentina, invadieron el territorio por las costas del Departamento de Colonia, al mando del Cnel. Diego Lamas, que había sido designado jefe de Estado Mayor de las fuerzas militares del Partido Nacional; en un ataque coordinado con otro contingente blanco al mando de José Núñez, que ingresaron por Conchillas. Simultáneamente, Aparicio Saravia tomó el mando de otro contingente revolucionario, que penetró desde el Brasil por la frontera de Aceguá.

Los revolucionarios al mando de Aparicio Saravia fueron derrotados en el combate que tuvo lugar en Cerro Largo, en la cuchilla de Arbolito. En este último combate, murió el hermano mayor de Aparicio, Antonio Saravia, llamado “chiquito Saravia”.

Asesinado el presidente Idiarte Borda, su sucesor, Juan Lindolfo Cuestas emprendió rápidamente una acción conciliatoria con el Partido Nacional, que culminó el 18 de septiembre de 1897, en el llamado Pacto de la Cruz. Ese pacto estipulaba que los blancos tendrían 6 departamentos (Cerro Largo, Treinta y Tres, Rivera, Maldonado, Flores y San José) bajo su control directo. A su vez, se comprometió la aprobación de diversas leyes electorales; especialmente la que creó el Registro Cívico Nacional, dirigida a dar autenticidad a las elecciones, que fue votada el 24 de abril de 1898. El 24 de octubre fue aprobada otra ley, que reconocía la representación de las minorías en diversos cuerpos del gobierno de los Departamentos y en los órganos de control de las elecciones.

Si bien en febrero de 1898 se hizo un llamado a elecciones nacionales (en donde Cuestas se hizo elegir presidente), de hecho fueron tiempos en los que el Uruguay era manejado, literalmente, por dos gobiernos como durante la Guerra Grande cuando estaba el Gobierno de la sitiada Montevideo y el Gobierno del Cerrito: el gobierno constitucional estaba en Montevideo y la oposición en la campaña, dirigida por Manuel Oribe quien contaba, entre otras cosas, con su propio ejército.

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