Antonio Hugo Seguí (Villa Allende,11 de enero de 1934-Buenos Aires, 26 de febrero de 2022) fue un pintor, escultor e ilustrador argentino.
Su obra se compuso con serigrafías, fotograbado, litografías, aguafuertes, aguatintas, carbolitografías, linograbados y carborundums. A lo largo de su carrera son característicos los hombres con sombrero.
La serie Familia Urbana son esculturas monumentales ubicadas en distintos emplazamientos urbanos de la ciudad de Córdoba. Comenzó con Hombre urbano, y luego Mujer urbana y Niños urbanos, además de Gaucho urbano, en el Valle de Calamuchita. Otras esculturas similares del artista también pueden encontrarse en el espacio público en Francia, Bélgica, Portugal, Italia, Marruecos y Colombia.
Nació en Villa Allende, en la provincia de Córdoba, el 11 de enero de 1934. Fue el mayor de cuatro hermanos de una familia de clase media. Desde pequeño mostró su vocación artística: en la escuela primaria, su materia preferida era la de dibujo. Desde su adolescencia realizó estudios sistemáticos en varias academias de su ciudad natal, aunque ha considerado a Ernesto Farina como el más importante de sus maestros.
A los diecisiete años, ayudado por su abuela paterna, emprendió su primer viaje a Europa, por lo que pudo asistir como alumno libre a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y a la École des Beaux-Arts de París. Al visitar los museos europeos pudo recibir directamente los influjos de Goya, Daumier y Gutiérrez Solana entre otros.
En 1954 retornó a Córdoba y trabajó en la redacción del diario Orientación especializado en artículos policiales y judiciales. En ese mismo año inició la carrera de abogacía, que abandonó en 1955.
En 1957 realizó su primera exposición individual en la galería de arte cordobesa Paideia.
En 1958 comenzó un peregrinaje usando un viejo automóvil todoterreno por América Latina; es así que en ese mismo año conoció a la bailarina argentina nacida en la ciudad de Córdoba Graciela Martínez, hija de Raúl V. Martínez y Fausta Martinoli; con la que contrajo matrimonio.
Luego de casados viajaron a México entre 1958 y 1960, en México cultivó la amistad con David Alfaro Siqueiros y realizó muestras; el actor estadounidense Edward G. Robinson le visitó en su taller y adquirió varias de sus obras, organizando con estas una muestra en San Francisco, California. Hacia esos años se dedicó a la ilustración de revistas.
En 1960 el matrimonio y su hijo Octavio retornaron a la ciudad de Córdoba, luego se establecieron en Buenos Aires, hasta que en 1963 el gobierno francés le concedió una beca a Graciela Martínez y fue invitado a la Bienal de Pintura Joven organizada por el Museo de Arte Moderno de París.
En 1964 estableció su residencia y atelier en el suburbio parisino de Arcueil, sitio que se convirtió en el paso de obligado de numerosos pintores y de viajeros argentinos. En 1967 recibió el primer premio del Museo de Łódź (Polonia) y el Gran Premio Latinoamericano en San Juan de Puerto Rico, así como el Gran Premio de Artes Plásticas del Instituto Di Tella de Buenos Aires.
En 1972 se divorció de Graciela Martínez y se casó con Mónica Mórtola con quien tuvo tres hijos: Simbad, Venice y May.
Entre 1974 y 1975 fue profesor de Grabado en la Real Escuela de Bellas Artes de Bélgica y luego profesor del École de Beaux-Arts de París desde 1985 hasta 1991.
A fines de 1982 —aún viviendo con su familia en París— comenzó, con la ayuda de su hermana arquitecta Ana María, a refaccionar su casa en la localidad cordobesa de Saldán, un suburbio residencial al noroeste de la ciudad de Córdoba. En 1988 creó el Centro de Arte Contemporáneo en el Chateau Carreras (Córdoba, Argentina).
En 1991 realizó una retrospectiva en la sede Buenos Aires del Museo Nacional de Bellas Artes.
Ha recibido el Premio Konex en las tres primeras ediciones dedicadas a las Artes Visuales: 1982, 1992 y 2002; obteniendo en la última el Konex de Platino como el más importante ilustrador de la década en Argentina.
En 2001 y 2010 realizó la donación de más de 500 obras, entre grabados y otros trabajos al Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba), y posteriormente a la Biblioteca Nacional de Francia, legó otras 500 piezas, donde se encontraban estampas, porfolios y libros ilustrados.
En noviembre de 2011 se inauguró un mural permanente en la estación Independencia de la Línea E de subterráneos (metro) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.