Antonio García-Bellido y García de Diego (Madrid, 30 de abril de 1936 - 10 de noviembre de 2025) fue un científico español especializado en la investigación de las bases genéticas del desarrollo y de la diferenciación celular molecular.
Nació el 30 de abril de 1936 en Madrid. Hijo del historiador y arqueólogo Antonio García y Bellido y nieto (por parte materna) del filólogo Vicente García de Diego. Estudió Ciencias Biológicas en la Universidad Complutense de Madrid, licenciándose en 1958 y entrando a formar parte en ese momento del Consejo Superior de Investigaciones Científicas gracias a una beca. En 1962 se doctoró en ciencias por dicha universidad con la tesis doctoral: Fenogenética del locus "furrowed (fw) de Drosophila melanogaster". Amplió sus estudios en la Universidad de Cambridge, en la de Zúrich, y en el Instituto Tecnológico de California.
En 1969, a su regreso a España, creó su propio laboratorio en el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB). Este hecho marca el comienzo de la Escuela Española de Biología del Desarrollo. Un aspecto importante es que en ese laboratorio se dio una confluencia del enfoque europeo, esencialmente centrado en análisis experimental del desarrollo, con la tecnología y el enfoque genético norteamericano. Hubo dos líneas experimentales fundamentales en el laboratorio del CIB: por un lado, el análisis de linajes celulares, que establecen el origen de los tejidos y permiten comprender la evolución de las células precursoras durante las diversas fases del desarrollo y, por otro, el estudio de mutaciones en genes con importante función reguladora del desarrollo.
Profesor de investigación del CSIC desde 1974. Miembro fundador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, dirigió durante 32 años el Laboratorio de Genética del desarrollo en el mismo Centro. Ocupó los cargos de director del Instituto de Genética y del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa. Gran amigo de Severo Ochoa, llegó a ser uno de los científicos españoles más reconocidos internacionalmente, responsable de trabajos de gran importancia en el campo de la genética del desarrollo y de la diferenciación celular, abordando el problema de explicar la paradoja de que a partir de una sola célula se formen otras células en sucesivas divisiones que se diferencian en su configuración y en su función. Estas células se agrupan posteriormente en estructuras muy precisas, dando lugar a los diferentes tejidos y órganos. Su trabajo abrió el camino para llegar a comprender el mecanismo genético de la diferenciación y morfogénesis de los seres vivos. Fue profesor invitado en numerosas Universidades y ofreció centenares de conferencias en todo el mundo. Su formación académica con los profesores V. B. Wigglesworth (Cambridge, Reino Unido), Ernst Hadorn (Zürich, Suiza), Alfred Sturtevant y Edward B. Lewis (CalTech, Estados Unidos) le proporcionó las bases conceptuales para llevar a cabo análisis fisiológicos, genéticos y de desarrollo de la ,morfogénesis, su campo de interés. Hasta ahora, es el único español miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias.
Dirigió veintidós tesis doctorales y realizó 165 publicaciones entre revistas especializadas y libros.[cita requerida]
Es considerado el «padre de la escuela española de biología del desarrollo». Su trabajo fue pionero y preeminente en la exploración de una noción «apogenética» del desarrollo: el genoma, activo en las células individuales, determina un específico comportamiento celular y éste, a su vez, la organización de esas células en sistemas supracelulares, patrones, forma y tamaño de los órganos. Trabajó siempre con un insecto díptero, la mosca de la fruta o mosca del vinagre (Drosophila melanogaster), un organismo sencillo y manejable en el laboratorio de cuyo estudio se han derivado numerosas enseñanzas que son válidas para la comprensión de la biología de otras especies, incluida la humana.[cita requerida]
La riqueza en las ideas que aportó en el campo de la biología del desarrollo está en relación con los sobresalientes resultados experimentales de sus estudios sobre las bases genéticas del reconocimiento celular (1966-69); mosaicos genéticos y mapas blastodérmicos (1968); análisis clonal de sistemas en desarrollo (1968-73); el descubrimiento de los «compartimentos» publicado en 1973 en la revista Nature New Biology (245: 251-253). Este trabajo fue defendido en 1975 por el premio nobel Francis Crick y por el premio Príncipe de Asturias Peter Lawrence en la revista Science (189: 340-347); la teoría de los genes selectores (1981); genética de células somáticas (1970-76); transregulación genética y sintagmas en los complejos bithorax y achaete-scute (1973-82); interacciones celulares en morfogénesis (1984- ). Patrón de venación y control de proliferación celular (1989- ). Control genético y celular del tamaño y forma en el ala (1985- ).[cita requerida]
Sus ideas y nuevos enfoques al problema del desarrollo han sido seguidos y continuados por numerosos investigadores en todo el mundo, sobre todo en Europa y Estados Unidos, incitando similares estudios de investigación en otros grupos animales, como mamíferos y plantas. El florecimiento actual de la genética molecular del desarrollo en Drosophila melanogaster se debe, en gran medida, al importante trabajo del profesor Antonio García-Bellido, que ya se cita y explica incluso en libros de texto (por ejemplo, Genetics, de Strickberger; Molecular Biology of the Cell, de B. Alberts et al.). Una de sus publicaciones -La teoría de los compartimentos- (que le hicieron candidato al Premio Nobel en 1979), fue calificada como «cita clásica» por el Current Contents y fue comentada y alabada por muchos colegas en trabajos de investigación, artículos de revisión y dedicatorias de libros.[cita requerida]
Reconocimientos y puestos académicos
Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (España), 1984
Prix Charles-Léopold-Mayer Académie des Sciences. Francia, 1986
Premio a la invención de la Fundación García Cabrerizo, 1989
XXI Premio Lección Conmemorativa Jiménez Díaz. Fundación Conchita Rábago 1989.
Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal. España, 1995
Cátedra "Severo Ochoa" en Biología, 1996
Premio de Investigación de la Comunidad de Madrid, 1998
Medalla de los Premios de Investigación "Rey Jaime I". Valencia, 1998
Encomienda con Placa de la Orden de Alfonso X el Sabio, 2005