Antonio Almada y Alvarado (Álamos, Sonora, 8 de octubre de 1786 - 15 de abril de 1846) fue un político sonorense.
Antonio fue hijo de Antonio Almada, de origen español, sobrino del 1er obispo de Sonora Antonio de los Reyes, quien también se trajo a su sobrino José Almada e invitado a venir a la Nueva España. Su padre era un ingeniero de minas y fue patriarca y fundador de la reconocida familia Almada de Álamos Sonora. Antonio Almada tuvo cuatro hijos, 76 nietos y 360 biznietos. El abuelo de Antonio fue Josep Almada Galipienso, oriundo de El Pálamo. (Mario Almada y Fernando).
Antonio fue vocal de la primera diputación provincial de Sonora-Sinaloa en 1822, y alcalde constitucional de Álamos tres años después, para luego ser diputado del segundo Congreso Constitucional del Estado de Occidente; en 1828 fue a la Ciudad de México comisionado a gestionar la separación de Sonora y Sinaloa. Fungió como Juez de paz y presidente municipal en 1834. Se adhirió al Plan de Cuernavaca que proclamó el centralismo en la República, secundó el movimiento federalista del general Urrea, desempeñó la prefectura política y se sometió al gobierno del presidente Bustamante el 11 de septiembre de 1838.