Antoni Tàpies i Puig, I marqués de Tápies (Barcelona, 13 de diciembre de 1923-6 de febrero de 2012), fue un pintor, escultor y teórico del arte español. Uno de los principales exponentes a nivel mundial del informalismo, está considerado como uno de los más destacados artistas españoles del siglo XX. La obra del artista catalán goza de un centro de estudio y conservación en el Museo Tàpies de Barcelona.
De formación autodidacta, Tàpies creó un estilo propio dentro del arte de vanguardia del siglo XX, en el que se combinaban la tradición y la innovación dentro de un estilo abstracto, pero lleno de simbolismo, dando gran relevancia al sustrato material de la obra. Cabe destacar el marcado sentido espiritual dado por el artista a su obra, donde el soporte material trasciende su estado para significar un profundo análisis de la condición humana.
La obra de Tàpies ha tenido una gran valoración a nivel tanto nacional como internacional, estando expuesta en los más prestigiosos museos del mundo. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios y distinciones, entre los que cabe destacar el Premio de la Fundación Wolf de las Artes (1981), la Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña (1983), el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1990), la Medalla Picasso de la Unesco (1993) y el Premio Velázquez de Artes Plásticas (2003). Como reconocimiento a su trayectoria artística el rey Juan Carlos I le otorgó el título de marqués de Tàpies el 9 de abril de 2010.
Tàpies era hijo del abogado Josep Tàpies i Mestres y de Maria Puig i Guerra, hija de una familia de políticos catalanistas. La profesión de su padre y las relaciones de su familia materna con miembros de la vida política catalana propiciaron un ambiente liberal durante la infancia del artista. Tàpies siempre remarcó que la confrontación entre el anticlericalismo de su padre y el catolicismo ortodoxo de su madre lo llevaron a una búsqueda personal de una nueva espiritualidad, que encontró en las filosofías y religiones orientales, principalmente el budismo zen.
Según propia confesión, su vocación artística despertó con un número de Navidad de la revista D'Ací i d'Allà de 1934, que presentaba un extenso panorama del arte moderno internacional. Uno de los hechos que marcaron su vida fue su convalecencia por tisis a los 18 años, circunstancia que le hizo replantearse el sentido de su vida, así como su vocación, ya que durante su recuperación se dedicó intensamente al dibujo. Los estados febriles que padeció le provocaron frecuentes alucinaciones que serían primordiales para el desarrollo de su obra. Durante su estancia en el sanatorio de Puig d'Olena (1942-1943) se refugió en la música (Wagner) y la literatura (Ibsen, Nietzsche, Thomas Mann), y realizó copias de Van Gogh y Picasso.
Compaginó sus estudios de Derecho en la Universidad de Barcelona, que había iniciado en 1943, con su pasión por el arte. Finalmente se decantó por la pintura y abandonó los estudios en 1946. De formación autodidacta, tan solo estudió brevemente en la Academia de Nolasc Valls. Su primer estudio de pintura lo instaló en Barcelona en 1946.
En 1948 fue uno de los fundadores de la revista y del movimiento conocidos como Dau al Set, relacionados con el surrealismo y el dadaísmo. El líder de este movimiento fue el poeta Joan Brossa y, junto a Tàpies, figuraron Modest Cuixart, Joan-Josep Tharrats, Joan Ponç, Arnau Puig y posteriormente Juan Eduardo Cirlot. La revista perduró hasta 1956, pero Tàpies había marchado a París en 1950 y se había alejado del grupo aunque siguiera colaborando esporádicamente en la publicación.
Las primeras obras de Tàpies se enmarcaron dentro del surrealismo, pero a partir de aquel alejamiento cambió de estilo, convirtiéndose en uno de los principales exponentes del informalismo. Representante de la llamada “pintura matérica”, Tàpies utilizaba para sus obras materiales que no están considerados como artísticos, sino más bien de reciclaje o de desecho, como pueden ser cuerdas, papel o polvo de mármol.
En 1948 expuso por primera vez su obra en el I Salón de Octubre de Barcelona, mostrando dos obras de 1947: Pintura y Encolado. Ese año conoció a Joan Miró, uno de sus más admirados artistas. En 1949 participó en la exposición Un aspecto de la joven pintura catalana en el Instituto Francés de Barcelona, donde lo vio Eugeni d'Ors, que lo invitó al VII Salón de los Once, en Madrid (1950). En 1950 hizo su primera exposición individual en las Galeries Laietanes de Barcelona, donde volvió a exponer en 1952. Becado por el Instituto Francés, viajó a París (1950), donde consiguió exponer en el concurso internacional Carnegie de Pittsburgh, y donde conoció a Picasso.
En 1950 fue seleccionado para representar a España en la Bienal de Venecia, donde participó varias veces. En 1953 expuso en Chicago y Madrid; ese año la marchante Martha Jackson le organizó una exposición en Nueva York, dándolo a conocer en Estados Unidos. El mismo año ganó el primer premio del Salón del Jazz de Barcelona, y conoció al crítico Michel Tapié, asesor de la Galería Stadler de París, donde expuso en 1956 y varias veces más desde entonces. En 1954 se casó con Teresa Barba i Fàbregas, con la que tuvo tres hijos: Antoni (poeta), Clara y Miquel Àngel.
Fue uno de los fundadores del grupo Taüll en 1955, junto con Modest Cuixart, Joan-Josep Tharrats, Marc Aleu, Josep Guinovart, Jordi Mercadé y Jaume Muxart. Ese año fue premiado en la III Bienal Hispanoamericana en Barcelona, y expuso en Estocolmo con Tharrats, presentados por Salvador Dalí. En 1958 tuvo sala especial en la Bienal de Venecia, y ganó el primer premio Carnegie y el Premio Unesco.
En 1960 participó en la exposición New Spanish Painting and Sculpture en el MOMA de Nueva York. Desde entonces hizo exposiciones en Barcelona, Madrid, París, Nueva York, Washington, Berna, Múnich, Bilbao, Buenos Aires, Hannover, Caracas, Zúrich, Roma, Sankt Gallen, Colonia, Kassel, Londres, Cannes, etc., y recibió premios en Tokio (1960), Nueva York (1964) y Menton (1966). En 1967 entró en la órbita del marchante Aimé Maeght y expuso en el Musée d'Art Moderne de París (1973), Nueva York (1975) y en la Fundación Maeght (1976).
En los años 70 su obra adquirió un mayor tinte político, de reivindicación catalanista y de oposición al régimen franquista, generalmente con palabras y signos sobre los cuadros, como las cuatro barras de la bandera catalana (El espíritu catalán, 1971). Ese activismo le llevó igualmente a acciones como el encierro del convento de los Capuchinos de Sarrià para constituir un sindicato democrático de estudiantes (1966) o la marcha a Montserrat en protesta por el proceso de Burgos (1970), por la que fue encarcelado durante un corto espacio de tiempo.
Desde entonces realizó numerosas exposiciones personales o de carácter antológico: Tokio, 1976; Nueva York, 1977; Roma, 1980; Ámsterdam, 1980; Madrid, 1980; Venecia, 1982; Milán, 1985; Viena, 1986; Bruselas, 1986; MNCARS, Madrid, 2000; Pabellón Micovna del Jardín Real de Praga, 1991; MOMA, Nueva York, 1992; Museo Guggenheim, Nueva York, 1995; Kirin Art Space Harajuku, Tokio, 1996; Centro per l'Arte Contemporanea Luigi Pecci, Prato, 1997. La obra de Antoni Tàpies se ha expuesto en los principales museos de arte moderno del mundo. Además de ser nombrado doctor honoris causa por diversas universidades, Tàpies fue galardonado con diversos premios, entre ellos, el Premio de la Fundación Wolf de las Artes (1981), la Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña (1983) y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1990).
En 1990 abrió las puertas al público la Fundación Antoni Tàpies (actual Museo Tàpies), institución creada por el propio artista para potenciar el arte contemporáneo, situada en el edificio de la antigua Editorial Montaner i Simón, obra modernista de Lluís Domènech i Montaner. El museo, cuenta entre sus fondos con gran cantidad de obras donadas por el artista, así como una biblioteca y un auditorio.
Tàpies fue autor también de escenografías (Or i sal, de Joan Brossa, 1961) e ilustraciones para libros, principalmente de Brossa (El pa a la barca, 1963; Fregoli, 1969; Nocturn matinal, 1970; Poems from the Catalan, 1973; Ú no és ningú,1979); se dedicó igualmente al cartelismo, realizando en 1984 una exposición con su principal obra cartelística, así como a la producción gráfica: grabados, litografías, serigrafías, etc. En el año 2002 realizó el cartel para las fiestas de la Mercè de Barcelona.