Tal Día como Hoy

Anton van Leeuwenhoek

Comerciante y científico neerlandés

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Anton van Leeuwenhoek ([ˈɑntɔn vɑn ˈleːuənɦuk]) (Delft, 24 de octubre de 1632-26 de agosto de 1723), conocido como el «padre de la microbiología», fue un comerciante neerlandés que, además, sobresalió por ser el primero en realizar observaciones y descubrimientos con microscopios cuya fabricación él mismo perfeccionó. La historia de la biología lo considera precursor de la biología experimental, de la biología celular y de la microbiología.

La escritura del nombre Leeuwenhoek es particularmente diversa. Se le bautizó como Thonis, pero siempre utilizó Antonj. La j que aparece al final del nombre es el tiempo verbal neerlandés i. Hasta 1683, siguió firmando como Antonj Leeuwenhoeck (con terminación –oeck). Desde mediados de la década de 1680 fue usando otras formas de escribir su apellido y, para 1685 se fue decidiendo por la ortografía ahora más reconocida, van Leeuwenhoek.​

Nació en Delft, Provincias Unidas de los Países Bajos, el 24 de octubre de 1632.​ Era hijo de los comerciantes de cestas Philips Teunisz Leeuwenhoek y Margriete Bel van der Berch, casados en esa misma ciudad el 30 de enero de 1622, que vivían en una casa acomodada de la calle Leeuwenpoort.​​ Antes de que Anton cumpliera seis años, dos de sus hermanas menores y su padre fallecieron. Su madre volvió a casarse en 1640. Lo enviaron a un internado en el pueblo de Warmond, cerca de Leiden,​ y poco después se fue a vivir con un tío en Benthuizen, un pueblo situado al noreste de Delft.

Primeros años: comerciante de telas

A los 16 años, su padrastro falleció y su madre lo envió a Ámsterdam como aprendiz de tratante de telas.​ Después de su aprendizaje, trabajó como contable y cajero en casa de su maestro.​ En 1653, vio su primer microscopio simple, una lupa montada en un pequeño soporte que era utilizado por los comerciantes textiles, con una capacidad de ampliación de tres aumentos y que adquirió para su propio uso.

Prosperidad económica: inicios de la microscopía

En 1654 regresó a Delft, donde residió el resto de su vida, y montó su propio comercio de telas y mercería, de cuya actividad comercial se sabe muy poco.​ El 11 de julio se casó con Berber de Mey (Bárbara de Mey), hija de un comerciante de telas. Cuatro de sus cinco hijos murieron jóvenes. En 1660, obtuvo el cargo de chambelán del lord regente de Delft. En 1669, se convirtió en agrimensor, y a partir de 1679 desempeñó el puesto de inspector y controlador de vinos,​ lo que indica que alcanzó una posición social próspera.​ Se cree que dejó su negocio de telas poco después de 1660, porque en su correspondencia no lo menciona,​ y al parecer sus puestos de trabajo municipales le permitían dedicarle un tiempo considerable a la microscopía.​ En 1666, su esposa murió y en 1671 se casó con Cornelia Swalmius, quien falleció en 1694​ y lo dejó al cargo de María, única superviviente de sus cinco hijos.​

Sus finanzas estaban saneadas. Un reflejo de su fortuna es la herencia que a su muerte en 1723 dejó a su hija María, de 90000 guineas, una suma considerable para la época.​ Sin embargo, se sabe que ocupó un modesto empleo municipal hasta su muerte.​

Estimación de su trabajo: la Royal Society

Observaciones como esta suscitaron la admiración de los científicos contemporáneos, pero posteriormente se criticó su falta de preparación científica académica, además de su desconocimiento de lenguas extranjeras.​ Sin embargo, precisamente su carencia de conocimientos científicos le permitió realizar sus observaciones desde una perspectiva novedosa, libre de los prejuicios de los anatomistas de su época.​ Dejó una inmensa obra, constituida únicamente por más de 300 cartas (algunas publicadas en Philosophical Transactions of the Royal Society), totalmente redactadas en neerlandés, y la mayoría enviadas a la Royal Society.​​​ En una de ellas, dirigida a Henry Oldenburg, fechada el 30 de octubre de 1676, le escribe que espera recibir de sus corresponsales las objeciones a sus observaciones, y que se compromete a corregir sus errores.​ Por otra parte, también responde por una evidente confianza en sí mismo a las primeras señales de escepticismo que provoca la publicación de sus observaciones.​ Sus observaciones fueron lo suficientemente famosas como para recibir a numerosos visitantes de la altura de la reina María II de Inglaterra, Pedro el Grande o Federico I de Prusia,​​ además de filósofos y sabios, médicos y eclesiásticos. Realizó ante ellos numerosas demostraciones: le mostró, por ejemplo, a Pedro el Grande la circulación sanguínea en la cola de una anguila.​

Murió el 26 de agosto de 1723 en Delft, a los 90 años.​ El 31 de agosto fue enterrado en la Oude Kerk (iglesia vieja) de la ciudad. Durante su vida fabricó más de 500 lentes.​ Su desarrollo del microscopio fue utilizado y mejorado por Christiaan Huygens para su propia investigación sobre microscopía. Se ha destacado también la influencia que ejerció sobre la Monadología, de Gottfried Wilhelm Leibniz.

Primeras observaciones microscópicas: calidad de las telas

Mientras desarrollaba su trabajo como comerciante de telas y tras aprender por su cuenta soplado y pulido de vidrio, construyó para la observación de la calidad de las telas lupas de mejor calidad que las que se podían conseguir en ese momento.​ Desarrolló tanto fijaciones para pequeñas lentes biconvexas montadas sobre platinas de latón (que se sostenían muy cerca del ojo, al modo de los anteojos actuales), como estructuras tipo microscopio en la que se podían fijar tanto la lente como el objeto a observar. A través de ellos podía observar objetos, que montaba sobre la cabeza de un alfiler, ampliándolos hasta doscientas veces (potencia visual que excedía con mucho la de los primeros microscopios de lentes múltiples).

Observaciones biológicas: Academia de Ciencias de París

El médico y anatomista neerlandés Regnier de Graaf (1641-1673) es quien presenta las primeras observaciones de van Leeuwenhoek a la Royal Society en 1673. En ellas describe la estructura del moho y del aguijón de la abeja.​​ Comienza entonces un intenso intercambio de cartas con los miembros de la sociedad científica londinense, que proseguirá durante casi 40 años, hasta su muerte en 1723.​ La Royal Society lo admite como miembro en 1680, y la Academia de las ciencias de París lo admite como miembro correspondiente en 1699.​​

Construcción de microscopios simples

Realizaba sus observaciones utilizando microscopios simples que él mismo construía. A su muerte, legó a la Royal Society 26 microscopios que nunca se utilizaron y que, un siglo más tarde, se habían perdido. El 29 de mayo de 1747, dos años después de la muerte de su hija María, se vende un lote de más de 350 de sus microscopios, así como 419 lentes. 247 microscopios estaban completos, y muchos de ellos conservaban todavía el último espécimen observado. Dos de estos instrumentos tenían dos lentes, y uno contaba con tres.​​

Sus mejores aparatos conseguían más de 200 aumentos.​ No dejó ninguna indicación sobre sus métodos de fabricación de las lentes, y hubo que esperar varias décadas para disponer de nuevo de aparatos tan potentes.​ Se ignora cómo iluminaba los objetos observados, así como su potencia. El más potente de sus instrumentos conservados hoy en día tiene una tasa de ampliación de 275 veces y un poder de resolución de 1,4 μm.​ Aunque regaló muchos de sus microscopios a sus allegados, nunca vendió ninguno.​ Se estima que en la actualidad solamente se conservan una decena de sus microscopios.

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