Tal Día como Hoy

Anselmo Polanco

Obispo de Teruel fusilado durante la Guerra Civil Española (1881–1939)

Anúncio

Anselmo Polanco Fontecha (Buenavista de Valdavia, Palencia, 16 de abril de 1881 - Pont de Molíns, Gerona, 7 de febrero de 1939) fue un obispo y religioso español perteneciente a la Orden de San Agustín. Ocupó el cargo de obispo de Teruel entre 1935 y 1939.

Adherido a los sublevados tras el comienzo de la guerra civil española, en enero de 1938 fue hecho prisionero por el Ejército republicano tras la conquista de Teruel. Estuvo bajo custodia durante casi un año, siendo trasladado en varias ocasiones. En las últimas semanas de la contienda, en medio de la conquista franquista de Cataluña, Polanco fue fusilado por un pelotón militar junto a otros prisioneros,​ por lo que es considerado uno de los trece obispos asesinados en la zona republicana víctima de la persecución religiosa. Tiene la consideración de mártir y beato por la Iglesia católica.​

Anselmo Polanco Fontecha, nació en el seno de una humilde familia de labradores. Era hijo de Basilio Polanco y Ángela Fontecha, fue bautizado el 21 de abril de 1881 en la parrroquia de Santos Justo y Pastor de Buenavista de Valdavia.​

Cursó sus primeros estudios en su localidad natal, continuándolos a partir de 1892 en la preceptoría del vecino pueblo de Barriosuso, donde destacó por su aplicación a los estudios.

Ingresó como novicio en el Convento de los Agustinos Filipinos de Valladolid en 1896,​ a los quince años de edad. Allí pasó el año completo de noviciado (1896-1897), hizo los votos simples y cursó sus estudios de filosofía (1897-1902), con una breve interrupción de los mismos por problemas de salud. Hizo la profesión solemne el 3 de agosto de 1900. En 1902 fue enviado al Monasterio de La Vid, donde cursó sus estudios de teología (1902-1905).​ Fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1904

En 1905 fue destinado a Alemania para aprender alemán y obtener títulos académicos, pero un año después, en 1906, es llamado de vuelta a España para consagrarle a la docencia en diversos centros de estudios de su Orden. Fue profesor de Humanidades en Valladolid (1906-1913) y profesor de teología en el Monasterio de La Vid (1913-1923). A lo largo de estos años de docencia obtuvo los siguientes títulos académicos dentro de su propia Orden: pasante (1907), lector (1909), regente (1916) y maestro en Teología (1921).

En 1922 fue nombrado rector del Real Colegio Seminario de Valladolid, siendo reelegido en 1926. En 1929 fue nombrado definidor y en 1932 provincial de la Orden, tareas que le obligaron a viajar con frecuencia y por largos períodos a Filipinas, China, Estados Unidos, Colombia y Perú.​

Anselmo Polanco ha sido descrito por algunos autores como un eclesiástico tradicionalista​ y "belicoso".​ El historiador británico Paul Preston lo describe como un "clérigo pío, austero y conservador, dado a repartir limosnas entre los pobres".​

En 1935 fue nombrado obispo de Teruel y administrador apostólico de Albarracín.​ Poco antes de las elecciones de febrero de 1936, Polanco difundió una circular interna destinada a los párrocos de su diócesis en la que, refiriéndose a las elecciones, afirmaba que la lucha se dirimía "entre los defensores de la religión, de la propiedad y de la familia" y "los voceros de la impiedad del marxismo y del amor libre".​ La circular terminaba haciendo una división entre "las dos ciudades enemigas de las que habla San Agustín: los bandos opuestos del bien y del mal",​ refiriéndose al enfrentamiento electoral entre el Frente de Derechas y el Frente Popular.​

En julio de 1936, cuando se produjo golpe de Estado contra el gobierno de la República, seguía ocupando el cargo de obispo.

Tras la sublevación militar, Teruel se unió al bando nacional y quedó integrada dentro de la zona sublevada. Polanco se manifestó abiertamente partidario de los sublevados, y el 31 de julio de 1936 llegó a leer una pastoral en la que se refería al «levantamiento de nuestro glorioso Ejército Nacional para la salvación de España».​ Desde el mismo comienzo de la contienda, Teruel quedó prácticamente sitiado por las fuerzas republicanas. A pesar de la amenaza que se cernía, Polanco decidió permanecer en la urbe.​

El papel de Polanco no se limitó al ámbito meramente eclesiástico. Se tiene constancia de que el obispo, mediante fondos procedentes de una "Bula para la Santa Cruzada", financió una expedición militar guerrillera que actuó desde Albarracín, llevando a cabo operaciones de sabotaje sobre la retaguardia republicana en el Bajo Aragón.​ No llegó a intervenir para evitar los muchos fusilamientos que tuvieron lugar en Teruel durante la contienda (algunos hablan de hasta 2000 fusilados), algo que admitiría a posteriori.​ En una ocasión incluso, en agosto de 1937, junto a otras autoridades presidió un desfile durante el cual efectivos del Tercio General Sanjurjo desfilaron por Teruel portando miembros humanos de prisioneros republicanos que llevaban colgados de sus bayonetas.​ Tampoco hay constancia de que intentara salvar la vida de dos sacerdotes de su diócesis que fueron ejecutados en la zona franquista por rencillas personales.​ Sí que intentó interceder por la vida de algunos turolenses de condición humilde que residían en el llamado «Arrabal», gestiones que no fructificaron y que además le valieron para que en una ocasión fuera amenazado de muerte por un conocido falangista turolense.​ El 14 de marzo de 1937 hizo pública una pastoral en la que atacaba furibundamente el anticlericalismo, refiriéndose a:

En julio firmó una Carta colectiva del episcopado español en la cual la jerarquía católica española mostraba su rechazo frontal al marxismo y apoyaba al bando sublevado, pero sin llegar a conferir a la contienda la categoría de cruzada, a pesar de las presiones de parte del clero español.

La complicidad de Polanco con los sublevados se materializó, el 10 de agosto de 1937, en una serie de normas que el obispo envió a sus arciprestes y sacerdotes sobre cómo debían registrarse las muertes violentas. Si la víctima simpatizaba con el bando franquista, debía constar siempre como "asesinado". Por el contrario, si se trataba de un republicano caído a manos de la "autoridad militar" se consignaría como "fusilado", pero solo cuando constara "oficialmente" o fuera "notorio"; debido a tales directrices, estos últimos casi siempre fueron inscritos con denominaciones tales como "accidente relacionado con la guerra", "hemorragia interna" o "herida por arma de fuego".​

El 15 de diciembre de 1937 los republicanos lanzaron una potente ofensiva contra Teruel. En pocos días cercaron la ciudad y ocuparon la mayor parte del casco urbano, exceptuando una serie de reductos donde resistían los sublevados. Tanto el Seminario como el Palacio Episcopal de la diócesis turolense fueron destruidos por los bombardeos del ejército republicano, por lo que fray Anselmo se refugió en el Monasterio de Santa Clara. Allí fue apresado el 8 de enero de 1938, cuando se produjo la rendición de las fuerzas franquistas lideradas por el coronel Domingo Rey d'Harcourt.​

El obispo Polanco fue trasladado a Valencia junto a otros detenidos, donde fue interrogado sobre distintas cuestiones. La principal acusación a la que se enfrentaba en zona republicana era haber incitado a la rebelión mediante su firma de la Carta colectiva de los obispos.​ Cuando uno de los interrogadores le preguntó si deseaba cambiar algo de la Carta colectiva, Polanco respondió: "La fecha. Debiéramos haberla escrito antes".​ El ministro de Defensa republicano, Indalecio Prieto, deseaba que Polanco hubiera sido trasladado bajo escolta a la frontera francesa y se le dejara en libertad,​ pero el gobierno republicano se opuso por mayoría a esta medida, recordando el carácter beligerante de Polanco y la pastoral que había publicado.​ Posteriormente, las autoridades republicanas hicieron una oferta a la Santa Sede, ofreciéndole que el obispo saliera de la zona republicana y permaneciera en territorio vaticano hasta el final de la contienda,​ apartado de la guerra,​ y a condición de que no regresara a la zona nacional.​ La Santa Sede, sin embargo, no respondió a la oferta republicana.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Anselmo Polanco | World in Stories