Pietro Angelo Secchi (Reggio Emilia, Emilia-Romaña; 29 de junio de 1818-Roma, 26 de febrero de 1878) fue un jesuita y astrónomo italiano, reconocido tanto por sus descubrimientos acerca de la dinámica de la cromosfera solar, como por sus trabajos pioneros en espectrometría estelar, a partir de los que estableció una clasificación conocida como Clases de Secchi, base de las distintas clasificaciones estelares que se desarrollaron posteriormente.
El 3 de noviembre de 1833, a la edad de dieciséis años, ingresó en la Compañía de Jesús de Roma. Continuó sus estudios en el Colegio Romano. Allí mostró sus dotes científicas, y por ello en 1839 ejerció de profesor de matemáticas y física. En 1841 fue profesor de física en el Colegio Jesuita de Loreto (Italia). En 1844 comenzó a estudiar teología en Roma, y fue ordenado sacerdote el 12 de septiembre de 1847. En 1848, debido a la Revolución Romana, los jesuitas tuvieron que abandonar la capital italiana. Los siguientes dos años vivió en Reino Unido y en Estados Unidos, trabajando en el Stonyhurst College y en la Universidad de Georgetown, respectivamente. En esta última realizó su doctorado en teología.
De su paso por Estados Unidos destaca su amistad con Matthew Fontaine Maury, el primer director del Observatorio Naval de los Estados Unidos, en Washington D. C. Mantuvo correspondencia con él durante muchos años. En 1861 Secchi le dedicaría uno de sus trabajos, y en 1873 le escribiría una necrológica el mismo año de su muerte.
En 1850 regresó a Roma tras la finalización de la revolución, donde dirigió el observatorio del Colegio Romano hasta su muerte. Entre 1850 y 1870 desarrolló la primera clasificación de espectros estelares, llamada Clases Secchi.
En 1877 descubrió las espículas solares, pequeños destellos de luz que se producen continuamente en la cromosfera del sol.
En 1860, Angelo Secchi se desplazó a España, concretamente al parque natural del Desierto de las Palmas (Castellón), para realizar fotografías del Eclipse total del 18 de julio de 1860 que fue observable «desde la costa Cantábrica, al O. de Santander, a la Mediterránea, cerca de Oropesa».
Fue un gran experto en el estudio del Sol y las manchas solares; y por ello, el papa le nombró conde de Secchi. Al morir, el título pasó a ser de su hermano, que vivía en España.[cita requerida]
Secchi aplicó a la astronomía los recientes descubrimientos del análisis espectral, gracias a que la asociación entre un espectroscopio y un telescopio podía convertir el firmamento en un objeto de estudio que revelase los componentes químicos de los cuerpos celestes.
Haciendo pasar la luz del sol y de las estrellas a través de un prisma, pudo analizar la distribución de los colores y de las líneas oscuras de absorción, determinando la composición química de las estrellas y de la atmósfera solar, distinguiendo diferentes clases espectrales. En este campo Secchi puede ser considerado un pionero, en particular en el análisis espectroscópico y en la clasificación estelar sobre la base de la espectroscopia.
Estudió a fondo el Sol, analizando su influencia sobre la atmósfera terrestre y los fenómenos eléctricos y meteorológicos. También estudió la penetración de la luz en el agua del Mar Mediterráneo; para este experimento creó un instrumento especial (llamado disco Secchi), que todavía se aplica hoy en limnología.
En 1858 trazó uno de los primeros mapas de Marte, en el que denominó Syrtis Major al después conocido como canal Atlántico. Por lo tanto, fue el primero en utilizar el término canal, aunque el objeto que definió con esta designación no se correspondía con los "canales" reseñados por Schiaparelli y Lowell.
También se encargó de la expedición italiana organizada para observar el tránsito de Venus sobre el Sol en 1874.
En 1853 descubrió el cometa C/1853 E1 Secchi.
Secchi intuyó que detrás de cada investigación astronómica debía estar el estudio del Sol. En este sentido, fue capaz de llevar a cabo una medición directa de la radiación solar mediante un telescopio dotado de una pila térmica conectada con un galvanómetro. Descubrió que la radiación lumínica, térmica y química en el centro del disco solar es casi el doble que en sus bordes; observó la estructura de la fotosfera solar; hizo un seguimiento sistemático de las manchas solares; descubrió la estructura granular de la fotosfera; estudiando las manchas solares logró medir su profundidad y realizó observaciones de su composición química (erupciones de metal) y su disposición en el disco solar; envió por correo un estudio sistemático de las observaciones solares (posteriormente continuado por sucesivos directores del Observatorio del Collegio Romano) formando una colección de datos solares comparables y uniformes; y participó en expediciones científicas para estudiar las protuberancias solares durante los eclipses.
Sus observaciones y sus estudios también se refirieron a la morfología de las protuberancias solares; y al seguimiento y descripción de las sombras volantes. Estudió la estructura de la cromosfera y de los filamentos gaseosos que emergen y se trasladan desde el borde del sol, a los que dio el nombre de "espículas", un término que fue adoptado décadas después de forma oficial por la Unión Astronómica Internacional.
Hasta que Secchi se dio cuenta de su interés, tradicionalmente se había atribuido poca importancia a dos fenómenos visibles durante los eclipses solares totales: la corona y las protuberancias. Se opinaba incluso que no pertenecían físicamente al Sol, y que se derivaban de fenómenos atmosféricos. Secchi comenzó a estudiar estos fenómenos durante el eclipse total de 1851, pero no solo visualmente, como solían hacer hasta entonces otros astrónomos, sino que intentó realizar un daguerrotipo (una fotografía a partir de una emulsión metálica sobre una placa de vidrio), uno de los primeros ensayos científicos realizados con la recién nacida técnica fotográfica. Durante el eclipse total se pudieron ver tres protuberancias, y como también fueron observados por Airy desde el Observatorio de Greenwich, hubo una primera prueba de su realidad física.
Durante el eclipse total del 18 de julio de 1860 en España, fue el único capaz de captar la imagen de la corona solar, fotografiándola directamente como la imagen solar en el plano focal del objetivo, sin utilizar el aumento del ocular. Este procedimiento fue adoptado posteriormente de forma general.
Con motivo del eclipse total en las Indias de 1868, Pierre Janssen encontró un sistema para observar también las protuberancias solares (poniendo la ranura del espectroscopio tangente al limbo solar). El mismo método fue hallado de forma independiente por otros astrónomos y en adelante Secchi también lo utilizó, convirtiendo la vigilancia de las protuberancias solares en algo tan regular como la de las manchas solares.