Ana María Barrenechea (Buenos Aires, 6 de marzo de 1913-Buenos Aires, 4 de octubre de 2010) fue una escritora, lingüista, crítica literaria y docente argentina.
Concluyó sus estudios en filología en el Instituto Superior del Profesorado de Buenos Aires. Tuvo entre sus maestros a Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, quienes la alentaron hacia la investigación y la crítica. Junto a Henríquez Ureña editó la Colección Archivos, emprendimiento filológico llevado a cabo por el dominicano. En 1953 recibió una beca y se trasladó al Bryn Mawr College de Estados Unidos, donde se doctoró en Literatura, en 1956.
A su regreso a Buenos Aires comenzó a desempeñarse en investigación y docencia (en Gramática castellana e Introducción a la literatura) en Argentina y más tarde en otros países como México, Puerto Rico y Estados Unidos, donde enseñó en la Universidad de Harvard, entre otras. En esos primeros años de docencia dictó los cursos de Lengua Castellana y de Sintaxis y Estilística, y a partir de 1958 hasta 1966 fue profesora en la Universidad de Buenos Aires. En este último año renuncia al cargo por las presiones ejercidas por autoridades políticas. Fue miembro de la Comisión Asesora de Filología del CONICET entre 1964 y 1966, y de 1984 a 1987.
Entre 1967 y 1974 formó parte del «Proyecto de estudio coordinado de la lengua de las principales ciudades iberoamericanas y de la Península Ibérica» (PILEI).
En 1953 recibió la Beca del Colegio de México y en 1968 la Beca Guggenheim para investigaciones lingüísticas.
Perteneció a la Real Academia Española y a otras instituciones como la Asociación Internacional de Hispanistas, de la cual fue su presidenta entre 1977 y 1980 y, a partir de ese año, presidenta de honor. Fue la primera mujer en presidir dicha asociación.
Entre 1985 y 2002 fue la directora del Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas "Dr. Amado Alonso" de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Como directora, encabezó la reconstrucción de un campo profesional en torno de la filología, dando lugar también a nuevas perspectivas tanto en la lingüística (estructuralismo, funcionalismo) como en la crítica literaria (posestructuralismo, crítica genética, teoría literaria como estudio autónomo). Allí editó la revista Filología.
Comenzó investigando dentro de una corriente de idealismo lingüístico crítico y más adelante profundizó en el campo de la pragmática, acerca de los hechos de habla y la lingüística textual. También escribió sobre gramática teórica.
El trabajo más clásico y reconocido de esta autora es La expresión de la irrealidad en la obra de Jorge Luis Borges, que fue parte de su tesis en 1955 y fue publicado por primera vez en 1957 por el Colegio de México. En esta obra analiza en profundidad la producción borgiana incluyendo categorías fundamentales del universo creado por Borges y los temas principales que lo conforman:
3) El panteísmo y la personalidad
5) El idealismo y otras formas de la irrealidad
1957 La expresión de la irrealidad en la obra de Borges (tesis doctoral).
1957 La literatura fantástica en Argentina
1962 El pronombre y su inclusión en un sistema de categorías semánticas.
1969 La voz pasiva en el español hablado de Buenos Aires (en colaboración con Mabel Manacorda Rosetti).
1969 Estudios de gramática estructural.
1973 La duplicación de objetos directos e indirectos en el español hablado de Buenos Aires.
1973 A propósito de la elipsis en la coordinación.