‘Amr ibn al-‘Āṣ (? – Al-Fusṭāṭ, Egipto, 663) fue el conquistador musulmán de Egipto. Después de adoptar el islam (hacia el 630), mandó una expedición a Omán, donde convirtió a los gobernantes de la región a la nueva fe. Acaudilló el ejército musulmán que conquistó el suroeste de Palestina en la década del 630, pero su fama se debe a la conquista de Egipto, que emprendió por propia iniciativa y que completó tras dos años de campaña en el 642.
Fue buen administrador y político; al final de su carrera ayudó al gobernador de Siria Mu‘āwīyah I en contra de Ali ibn Abi Tálib, el cuarto califa del islam. Como recompensa por ello, ‘Amr ibn al-‘Āṣ recibió el gobierno de Egipto en los inicios de la dinastía de los Omeyas (661).
Amr ibn al-As nació en La Meca, antes del año 573 d. C. (porque se conoce que murió en el año 664 d. C. con más de 90 años); pertenecía a la tribu de los Quraysh y al clan de los Banu Sahm.
Su madre era Layla bint Harmalah al-‘Anaziyyah conocida como “Al-Nabighah”, que tenía un pasado oscuro. Se cree que el verdadero padre de Amr fue el omeya Abu Sufyan ibn Harb, que había reclamado la paternidad en contra de Shami al-As ibn Wail.
Durante su juventud ejerció de comerciante, acompañando a las caravanas a lo largo de las rutas comerciales de Asia y Oriente Medio, y vistió Jerusalén y Egipto. Cuando Mahoma empezó a predicar, Amr se opuso al islam.
Amr ibn al-As fue enviado por los jefes Quraysh, junto a Abd Al-lah ibn Abi Rabian, a Abisinia a donde había emigrado un grupo importante de musulmanes con el propósito de escapar de la agresividad de los enemigos de islam. Cuando se reunieron con el Negus abisinio para que obligara a los musulmanes a volver a La Meca, el rey se negó a expulsarlos, alegando que estaban bajo su protección. Amr ibn al-As trató de convencerlo con la argumentación de que la presencia de los musulmanes sería un peligro para el cristianismo, opinión que compartían los consejeros locales. El Negus se reunió con Yaáfar ibn Abi Tálib, hermano de Ali ibn Abi Tálib y primo del profeta, quien lo convenció de que no eran peligrosos para la estabilidad del país. Así, los musulmanes consiguieron el permiso del Negus para vivir en paz en Abisinia y Amr tuvo que regresar a casa amargamente decepcionado.
Tras esta experiencia siguió con su animadversión al islam. Participó en la batalla de Badr (13 de marzo de 624) en la que Mahoma consiguió su primera victoria con los Quraysh. En la batalla de Uhud (23 de marzo del año 625) mandó un contingente Quraysh y fue, junto a Jálid ibn al-Walid, uno de los responsables de la victoria mequí. Amr ibn al-As participó en todas las batallas importantes entre mequíes y mediníes hasta el tratado de Hudaybiyyah. Amr ibn al-As decidió marchar a Medina para convertirse al islam. De camino a Medina, se encontró a Jálid ibn al-Walid que se dirigía a Medina con el mismo propósito. Ambos caudillos militares estaban preocupados porque habían combatido contra Mahoma en el pasado, pero este les tranquilizó afirmando que el islam borra todas las faltas del pasado.
Amr ibn al-As al servicio del profeta Mahoma
El pasado de Amr ibn al-As como comerciante en Gaza le beneficiaba ante Mahoma, que lo escogió para recaudar los impuestos de las tribus en el camino que iba de Medina a Siria.
La primera expedición en la que tomó parte lo llevó a Omán como emisario de Mahoma, para invitar a Yaifar y Abbad ibn al-Yuland, gobernantes conjuntos de Omán, a aceptar el islam. Amr obtuvo el éxito en esta primera misión, pero durante su estancia en Omán Mahoma falleció, lo que suscitó que Amr ibn al-As volviese a Medina.
Amr ibn al-As al servicio de Abu Bakr
La invasión de Palestina y Siria
Inmediatamente después de fallecer el profeta Muhammad, el califa Abu Bakr envió cuatro pequeños ejércitos para que operaran de manera autónoma entre el mar Muerto y el río Jordán. El objetivo de estas expediciones era asegurar el control musulmán sobre las tribus árabes que vivían en el desierto sirio.
Amr ibn al-As fue uno de los elegidos para dirigir un ejército. Decidió encaminar a sus hombres, que según se dice eran cerca de tres mil hombres, en su mayoría procedentes de La Meca y Medina, a la región que le era familiar. Viajó a lo largo de la costa del mar Rojo hasta la punta del golfo de Aqaba, giró hacia el oeste y acampó en Wadi Araba; desde allí ascendió a la meseta de Néguev antes de dirigirse hacia Gaza.
El 4 de enero del año 634, derrotó en la batalla de Dathin, cerca de Gaza, a un contingente bizantino. Después de la batalla, hizo frente a una fuerza bizantina que se había reunido al suroeste de Jerusalén, en el camino a Gaza. Jálid ibn al-Walid y los demás comandantes árabes que se encontraban en la región se unieron a Amr ibn al-As, formando un ejército de alrededor de veinte mil hombres. En la batalla de Achnadáyn, los bizantinos fueron nuevamente vencidos y los supervivientes se retiraron a Jerusalén y otras plazas fortificadas.
Tras esta batalla Amr ibn al-As participó en el asedio de Damasco, apostándose su ejército en la puerta de Santo Tomás (lado norte). En septiembre los musulmanes tuvieron que repeler el ataque de un contingente bizantino que marchaba para levantar el sitio de Damasco. Poco después la ciudad fue tomada, aunque se libró del saqueo.
Amr ibn al-As al servicio de Úmar
La batalla de Yarmuk y la conquista de Palestina