Amparo Muñoz Quesada (Vélez-Málaga, provincia de Málaga, 21 de junio de 1954-Málaga, 27 de febrero de 2011) fue una actriz y modelo española, ganadora del certamen de belleza Miss Universo 1974. A lo largo de su carrera, recibió varios reconocimientos por sus logros actorales, entre ellos el premio a Mejor actriz secundaria en el Festival de Cine de Bruselas por Mamá cumple cien años, película nominada al Premio Oscar a la mejor película extranjera y ganadora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián, así como una nominación a la Palma de Oro en el Festival de Cannes por la película Dedicatoria.
Nació en Vélez-Málaga el 21 de junio de 1954, ella nació en una familia humilde formada por un forjador y una ama de casa. Fue la mayor de seis hermanos. Los recursos se hacían escasos para una prole tan numerosa, así que se crio con sus padrinos, que no tenían hijos. La estrechez económica familiar no le permitió estudiar más que la etapa elemental y comenzó a trabajar como dependienta en los desaparecidos Almacenes Mérida. Tras varios cursos de taquigrafía y mecanografía, pudo emplearse como secretaria en el Diario Sur.
El mismo director del Diario Sur la animó a presentarse al certamen Miss Costa del Sol, aprovechando la doble circunstancia de que se celebraba en Vélez-Málaga (Málaga) y de tratarse de un evento en el que el rotativo era patrocinador. Amparo Muñoz renunció al título Miss Arroyo de los Ángeles, pero motivada por un viaje a Lanzarote como premio final, se presentó y se llevó el título de Miss Costa del Sol. Cuando fue a la organización a reclamar el viaje, única razón por la que había participado, le dijeron que no cubrirían su estancia en la isla si no participaba en el certamen de Miss España. En 1973, y con 19 años, fue elegida Miss España. Ese mismo año se puso, por primera vez, ante las cámaras en la película española Vida conyugal sana junto con Ana Belén y José Sacristán, dirigida por Roberto Bodegas. Continuó con un par de incursiones más en el campo cinematográfico, hasta que fue reclamada para cumplir los términos del contrato que la llevó al concurso Miss Universo.
En 1974 Filipinas se volcó en el certamen internacional de Miss Universo con el objetivo de difuminar la dictadura y cumplir el capricho de Imelda Marcos su primera dama. Con un espectáculo televisivo seguido por más de seiscientos millones de espectadores en todo el mundo, Amparo Muñoz se alzaba como ganadora del título de Miss Universo, evento que se celebró en Manila.
En Nueva York la organización le dijo que su vida era poco vendible y que querían inventarle una biografía, a lo que se negó, si bien contrataron a una chaperona que la espiaba y escuchaba sus conversaciones telefónicas. Al llegar a Honduras se desmayó en un evento, tras el cual los médicos le prohibieron volar a México para evitar problemas con la altura, pero la organización no respetó las órdenes médicas. En Francia volvió a sufrir un desmayo que la empujó a consultar un abogado para estudiar la forma de romper su contrato con la organización Miss Universo. Su dictamen fue rotundo: «No hay forma legal de romper el contrato. Durante un año al menos estás atada a ellos». Su reinado estuvo marcado por la polémica al negarse a ser manipulada por la organización que le exigía acudir a eventos de entidades que buscaban su imagen como parte de su publicidad. Sintiéndose un objeto de negocio, rechazó participar en la cabalgata de Nueva York junto a Robert De Niro y Al Pacino, viajando rumbo a Málaga para pasar las fiestas en familia. Desde Málaga anunció que no viajaría a Tokio, su próximo destino. Tras seis meses de reinado renunciaba por completo a la corona, algo que tendría como consecuencia múltiples amenazas por parte de la organización. Con su renuncia aceptaba también perder el dinero restante estipulado, así como los coches y otros regalos. Nunca antes una Miss Universo había dimitido.
Estudió en la Escuela de Interpretación de Cristina Rota, en Madrid.
Amparo consiguió su primer papel gracias al productor José Luis Dibildos para la película Vida conyugal sana de Roberto Bodegas y protagonizada por Ana Belén, Alfredo Mayo y José Sacristán. En 1980 rodó en México ante las cámaras en la película mexicana El diablo en persona junto Valentín Trujillo y Eduardo de la Peña, dirigida por Edgardo Gazcón.
Desde pequeña se sintió atraída por el mundo del arte y la interpretación, su verdadera gran pasión desde que una vez se saltara una clase para asistir, en el difunto cine Astoria, a la proyección de Un hombre llamado caballo. Tras abandonar Miss Universo decidió ser actriz para poder llegar a cumplir un sueño. El comienzo de su carrera cinematográfica coincidió con el auge comercial del destape, interpretando personajes cada vez más relevantes en películas como Tocata y fuga de Lolita, de Antonio Drove; Sensualidad, de Germán Lorente y junto a Fernando Fernán Gómez, y Clara es el precio, de Vicente Aranda. Aranda resalta su “belleza e impresionante fotogenia. Antes del estreno las entradas subieron a 100 pesetas, pero eso no impidió que fuera la película de Amparo Muñoz que más ha recaudado, por encima de El Lute. Y eso se debió al morbo que despertaba Amparo”. En 1976 protagonizó La otra alcoba, de Eloy de la Iglesia. Para esta película Amparo efectuó su primer desnudo en pantalla. Rodada en Madrid, la película obtuvo un notable éxito comercial: registró más de 1.400.000 espectadores durante su pase por las carteleras. En 1981 volvería a rodar bajo las órdenes de Eloy la película La mujer del ministro, en la que volvería a coincidir con Simón Andreu.
En 1976 participa en la serie de televisión infantil Las aventuras del Hada Rebeca para Televisión española. Su carrera filmográfica se continúa con Mauricio, mon amour (1976), Volvoreta (1976), Acto de posesión (1977), Del amor y de la muerte (1977), Experiencia extramatrimonial de una esposa (1978), El tahúr (1979), y Mírame con ojos pornográficos (1980). Amparo rechazó contratos en el cine estadounidense y trabajos en publicidad, a cambio de continuar en España con su familia. En los años sucesivos Amparo logró consagrarse como actriz y obtuvo el beneplácito de la crítica con Mamá cumple cien años, de Carlos Saura y que protagonizó junto a Geraldine Chaplin. La película fue nominada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood al Premio Oscar a la mejor película extranjera y ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián en 1979. Amparo ganó el premio a Mejor actriz secundaria en el Festival de Cine de Bruselas.
El éxito le facilitó su intervención en títulos de la importancia de Dedicatoria (Jaime Chávarri, 1980); El Gran Triunfo (1981); Como México no hay dos (1980), Las siete cucas (1981), Trágala, perro (1981), La mujer del ministro (1981), Si las mujeres mandaran (o mandasen) (1982); Hablamos esta noche (Pilar Miró, 1982); El gran mogollón (1982); Todo un hombre (1983). En 1984 interpretó a la Mujer en la película El balcón abierto de Jaime Camino en homenaje a Federico García Lorca y al año siguiente protagonizó La reina del mate. En 1986 se estrenaron Lulú de noche (Emilio Martínez Lázaro, 1985) y Delirios de amor (1985). Fue portada de prestigiosas publicaciones de moda y protagonizó desfiles como el de la firma francesa Cacharel. Con la película Dedicatoria estuvo nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes.
En abril de 1987, al finalizar el rodaje de Vidas privadas, la actriz fue detenida en una redada policial a causa de la droga. Con todo, ese año interviene junto a Giuliano Gemma en Al acecho de Gerardo Herrero y estrena en el cine tres películas: Las dos orillas, En penumbra y Los invitados, en la que interpreta a la Catalana.
En 1989 protagoniza La luna negra de Imanol Uribe y participa, como actriz invitada, en un capítulo de la serie Brigada Central, pero la actriz es detenida de nuevo cuando compraba heroína en Barcelona. Durante el verano, tras recuperarse momentáneamente de su adicción, intervino en dos capítulos de la serie de TVE Sonatas de estío, dirigida por Fernando Méndez-Leite, en la que interpreta el papel de Niña Chole y en la serie Las pícaras.