Amadeo Pietro Giannini, conocido también como Amadeo Peter Giannini o A. P. Giannini (6 de mayo de 1870 - 3 de junio de 1949) fue un banquero estadounidense que fundó el Bank of Italy, que se convertiría posteriormente en el Bank of America. A Giannini se le acredita como el inventor de muchas prácticas bancarias modernas. En particular, Giannini fue uno de los primeros banqueros en ofrecer servicios bancarios a estadounidenses de clase media, en lugar de solo a la clase alta. También fue pionero en la estructura de la sociedad de cartera y estableció una de las primeras instituciones transnacionales modernas.
Amadeo Pietro Giannini nació en San José, California,de padres inmigrantes italianos. Fue el primer hijo de Luigi Giannini (1840–1877) y Virginia (de soltera Demartini) Giannini (1854–1920). Luigi Giannini emigró a los Estados Unidos desde Favale di Malvaro cerca de Génova, Liguria en el Reino de Cerdeña (más tarde parte de Italia) para prospectar en respuesta a la fiebre del oro de California de 1849. Luigi continuó dedicándose al oro durante la década de 1860 y regresó a Italia en 1869 para casarse con Virginia, traerla a los Estados Unidos y establecerse en San José. Luigi Giannini compró una granja de 40 acres en Alviso en 1872 y cultivó frutas y verduras para la venta. Cuatro años después, Luigi Giannini fue asesinado a tiros por un empleado por una disputa salarial. Su viuda Virginia, con dos hijos y embarazada de un tercero, se hizo cargo de la operación del negocio de frutas y verduras. En 1880, Virginia se casó con Lorenzo Scatena (1859–1930) quien fundó L. Scatena & Co. (De la cual A.P. Giannini finalmente se haría cargo). Giannini asistió a Heald College, pero se dio cuenta de que podía hacerlo mejor en los negocios que en la escuela. En 1885, se retiró y tomó un puesto de tiempo completo como corredor de productos agrícolas para L. Scatena & Co.
Giannini trabajó como corredor de productos agrícolas, comerciante a comisión y distribuidor de productos agrícolas para granjas en el Valle de Santa Clara. Tuvo éxito en ese negocio. Se casó con Clorinda Cuneo (1866–1949), hija de un magnate inmobiliario de North Beach, en 1892 y finalmente vendió su participación a sus empleados y se retiró a la edad de 31 años para administrar el patrimonio de su suegro. Más tarde se convirtió en director de Columbus Savings & Loan, en la que su suegro tenía una participación. Giannini observó una oportunidad para atender a la creciente población de inmigrantes que no tenían un banco. En desacuerdo con los otros directores que no compartían su sentimiento, renunció a la junta en frustración y abrió su propio banco.
Giannini fundó el Bank of Italy en San Francisco el 17 de octubre de 1904. La institución funcionaba inicialmente en un antiguo salón acondicionado como banco y estaba orientada especialmente a pequeños comerciantes, trabajadores e inmigrantes que tenían dificultades para acceder al crédito de los grandes bancos establecidos. Los depósitos durante su primer día de funcionamiento alcanzaron los 8780 dólares. Al cabo de un año, los depósitos superaban los 700 000 dólares.
Terremoto de San Francisco de 1906
El 18 de abril de 1906, el terremoto de San Francisco y los incendios posteriores destruyeron gran parte de la ciudad. Giannini se encontraba en su residencia de San Mateo, pero regresó rápidamente a San Francisco al comprender que el fuego avanzaba hacia la sede del Bank of Italy.
Antes de que las llamas alcanzaran el edificio, Giannini y sus empleados retiraron de la bóveda el efectivo, el oro, la plata, los títulos y los registros del banco. Para transportar los bienes consiguió carros utilizados por el negocio familiar de productos agrícolas. Aproximadamente 80 000 dólares en efectivo, plata y oro fueron ocultados bajo cajas de naranjas y otros productos, de modo que los vehículos parecieran simples cargamentos de fruta mientras atravesaban las calles de la ciudad incendiada.
Giannini consiguió trasladar los bienes hasta su casa en San Mateo, situada a unos 30 kilómetros de San Francisco. Allí ocultó parte del dinero y los valores en lugares de su propiedad, incluido el compartimento para cenizas de una chimenea.
El método utilizado para esconder la carga dejó una consecuencia que posteriormente se convirtió en parte de la historia del banco. Según un recuerdo atribuido al propio Giannini, durante semanas el dinero conservó olor a naranjas debido al contacto con la fruta durante el transporte. El historiador Philip L. Fradkin también recogió posteriormente que el dinero del banco mantuvo durante semanas el olor del jugo de naranja.
El edificio del Bank of Italy fue destruido por el incendio. Sin embargo, la decisión de Giannini de retirar previamente sus reservas le permitió disponer inmediatamente de efectivo después del desastre. Otros grandes bancos de la ciudad no pudieron actuar del mismo modo: sus bóvedas habían sido sometidas a temperaturas extremas y abrirlas antes de que se enfriaran por completo podía provocar la combustión o destrucción de los documentos almacenados en su interior, por lo que algunas permanecieron cerradas durante días o semanas.
Mientras buena parte del sistema bancario de San Francisco permanecía paralizado, Giannini improvisó una oficina cerca de los muelles de North Beach. Colocó una tabla sobre dos barriles para utilizarla como escritorio y exhibió una bolsa de oro mientras anunciaba que el Bank of Italy volvía a operar.
Desde allí comenzó a recibir depósitos y a conceder préstamos a vecinos, comerciantes y trabajadores que necesitaban reconstruir sus viviendas y negocios. En numerosos casos, los solicitantes carecían de las garantías tradicionalmente exigidas por las instituciones financieras. Giannini evaluaba personalmente su reputación y capacidad de trabajo y aceptaba a menudo un apretón de manos como compromiso de devolución.
Años más tarde sostuvo que aquellos préstamos habían sido reembolsados. El episodio contribuyó a consolidar la reputación del Bank of Italy entre inmigrantes y pequeños empresarios y se convirtió en uno de los acontecimientos más conocidos de la trayectoria de Giannini.
Una tradición vinculada al rescate de los fondos sostiene además que Giannini recompensó posteriormente al hijo de uno de los hombres que lo había ayudado durante el transporte, ofreciéndole su primer empleo cuando cumplió catorce años.
Tras la reconstrucción de San Francisco, Giannini continuó expandiendo el banco. Defendía el establecimiento de una amplia red de sucursales como una forma de diversificar los depósitos y reducir la dependencia de una sola comunidad o actividad económica.
Después de que la legislación de California permitiera una mayor expansión de la banca mediante sucursales, el Bank of Italy abrió en 1909 su primera oficina fuera de San Francisco, en San José.
Durante los años siguientes adquirió o abrió bancos en distintas localidades de California. Giannini sostenía que una red geográficamente diversificada permitía trasladar capital desde regiones con excedentes hacia otras que necesitaran crédito y hacía a la institución más resistente frente a crisis económicas locales.
En 1916 el Bank of Italy ya contaba con varias sucursales y continuó creciendo mediante adquisiciones y fusiones hasta formar una de las redes bancarias más extensas de California.