Amadeo Raúl Carrizo Larretape (Rufino, Santa Fe, 12 de junio de 1926-Buenos Aires, 20 de marzo de 2020) fue un futbolista argentino en las décadas de 1940, 1950 y 1960. Innovador en el puesto de guardameta, jugó para el Club Atlético River Plate, el Millonarios de Bogotá y el Seleccionado argentino. Además reforzó en dos partidos únicos a dos clubes peruanos en el año 1969, al Alianza Lima (ante el Dinamo de Moscú de Lev Yashin) y al Universitario de Deportes (ante el Corinthians de Brasil).
Fue uno de los pioneros en la innovación de técnicas y estrategias en su puesto de guardameta, tales como salir de su área para participar en la defensa o salir jugando; lanzarse a los pies del contrario para arrebatarle el balón en un ataque y utilizar el saque de portería para iniciar un contraataque. Fue elegido por la IFFHS como el mejor portero sudamericano del siglo XX.
Fue el primer portero argentino en usar guantes, siguiendo el ejemplo del italiano Giovanni Viola. También fue el primero en salir regularmente del área para defender su portería y el primero en usar los saques de meta como estrategia para iniciar contraataques. Su estilo de juego ha inspirado a muchos porteros sudamericanos famosos, entre los que destacan Hugo Orlando Gatti, René Higuita y José Luis Chilavert. El alemán Manuel Neuer es un exponente más reciente de este estilo.
Nació el 12 de junio de 1926 en la localidad de Rufino, provincia de Santa Fe, debutando en 1945 a los dieciocho años de edad.
En total intervino en 595 encuentros (teniendo en cuenta los partidos con Alianza Lima y Universitario): 520 oficiales con River Plate, 24 en la Copa Libertadores de América también con River Plate y 20 con la selección argentina. A los cuarenta y dos años de edad mantuvo su valla invicta 769 minutos. El récord se registró el 14 de julio de 1968.
Su estilo de juego formó escuela entre otros afamados guardametas latinoamericanos. Jugó ininterrumpidamente en River Plate durante veinticuatro años, desde 1945 hasta 1968, siendo el jugador que más años permaneció en el club y más partidos disputó (513 jugados). Jugó el Mundial de Suecia del 58, siendo duramente criticado por su actuación, sobre todo en la dura derrota por 1-6 ante Checoslovaquia, pero tuvo su revancha cuando ganó la Copa de las Naciones, disputada en Brasil en el 64, terminando con la valla invicta, ante equipos de la envergadura de Portugal, Inglaterra y Brasil, el, en ese momento Campeón del Mundo (Chile 62), teniendo Carrizo una destacada actuación en todos los partidos, pero sobre todo ante el dueño de casa, en donde Amadeo fue enorme, al frustrar uno tras otro los intentos del equipo de Pelé, y coronando su tarea con un penal que le contiene con «mano cambiada», dirigido por Gerson al ángulo izquierdo, una noche de aquellas, para Argentina y Carrizo.
Amadeo Carrizo también fue gran protagonista de la final de la Copa Libertadores de 1966 frente al Peñarol, algo que fue una marca negativa para el, ya que detuvo la pelota con el pecho, que desataría la garra de los Aurinegros, que le propinaron 4 goles para remontar el marcador, 2 a 0 al término del primer tiempo.
El 30 de marzo de 1967, Carrizo disputó su partido número 500 con River Plate en un encuentro del campeonato Metropolitano contra San Lorenzo en el Estadio Gasómetro. En un partido de liga contra Atlético Vélez el 14 de julio de 1968, Carrizo, de 42 años, estableció simultáneamente dos récords de su época: la mayor cantidad de partidos oficiales con River Plate en la Primera División argentina (521) y la racha más larga sin recibir un solo gol, con 769 minutos, superando el récord nacional de Antonio Roma (741). Esta racha terminó en ese mismo partido, gracias a un cabezazo de un Carlos Bianchi de 18 años. Jugó su último partido en la primera división argentina en 1968, convirtiéndose, a la edad de 42 años y 7 meses, en uno de los jugadores más veteranos en la historia de la competición, actualmente ubicado en cuarto lugar, solo detrás de los también porteros Pedro Catalano (42 años y 10 meses), Edgardo Andrada (43) y Hugo Gatti (44).
En los años 1969 y 1970 jugó por Millonarios de Colombia antes de su retiro definitivo. En 1973 dirigió al Once Caldas en ese mismo país.
El arquero soviético Lev Yashin, lo llenó de elogios y en el único partido que se enfrentaron, Yashin le regaló como homenaje sus guantes. Fue compañero entre otros de Alfredo Di Stéfano, otro grande de River Plate y Millonarios.
Recibió el apodo de Tarzán, por sus espectaculares acrobacias en la defensa de la meta. También fue definido en medios europeos como el mejor guardameta del siglo XX en Latinoamérica. La revista especializada El Gráfico, en una nota lo calificó como: «Un Maestro Sin Época».[cita requerida]
Pasó sus últimos años en el barrio de Villa Devoto en la ciudad de Buenos Aires.
El 16 de diciembre de 2004, Millonarios de Bogotá le brindó un homenaje por los dos años en que jugó en el club, en partido ante River Plate en celebración de la Copa Amadeo Carrizo, juego que terminó empatado 2-2.
Desde el 17 de agosto de 2008, el sector bajo de la Platea General Belgrano del Estadio Monumental lleva su nombre.
En su honor, el Senado argentino instituyó en 2011 el 12 de junio como el «Día del Arquero».
El 27 de diciembre de 2013 fue nombrado presidente honorario del Club Atlético River Plate.
El 13 de abril de 2014 recibió un emotivo homenaje en el Estadio Monumental, minutos antes del partido disputado entre River Plate y Atlético Rafaela. Amadeo Carrizo entró al campo de juego vestido como en su época de arquero, acompañado por jóvenes también ataviados con atuendos similares. Recibió una gran ovación del público presente.
En noviembre de 2019 fue declarado Ciudadano ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en reconocimiento por ser «considerado una leyenda dentro del mundo futbolístico».