Algeciras es una ciudad y municipio español de la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía. Es la mayor ciudad del Campo de Gibraltar y la sede de la mancomunidad de municipios de dicha comarca, junto con los cuales forma su área metropolitana. Está situada en la bahía de Algeciras, un enclave geográfico estratégico por hallarse en el estrecho de Gibraltar, lugar de contacto entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Esta situación ha permitido que la ciudad posea el puerto marítimo con mayor tránsito de mercancías de España.
Tiene una población de 126 589 habitantes (INE 2025) y una densidad de población de 1384,40 hab./km² en un término municipal con una superficie de 85,9 km² a una altitud media de 20 m sobre el nivel del mar. Por su población Algeciras es el décimo municipio de Andalucía y segundo de la provincia tras Jerez de la Frontera.
Cuenta con una economía basada en su situación de nodo de comunicaciones con África y las industrias existentes en la comarca. El tejido industrial químico-metalúrgico del Campo de Gibraltar constituye el núcleo industrial más importante de Andalucía, y segundo de España. El motor económico de la ciudad es sin embargo su puerto, uno de los más importantes de España y de mayor crecimiento del mundo, pues ocupa el primer puesto de tráfico de contenedores y buques del mar Mediterráneo.
El primer asentamiento del que se tiene constancia en la ciudad es el de la ciudad romana de Iulia Traducta poblada al menos desde el siglo I y con una importante industria relacionada con la elaboración de productos del mar que le permite mantener relaciones comerciales con diversos puertos mediterráneos. Algeciras pierde parte de su importancia durante el siglo IV para ser refundada en 712, con el nombre de Al-Yazirat Al-Hadra, la primera ciudad fundada en la península ibérica por los musulmanes.
La Edad Media marca la etapa en la que la ciudad adquiere el mayor protagonismo histórico al ser puerta de entrada desde África para las sucesivas invasiones acaecidas en al-Ándalus. De este modo almorávides, almohades y benimerines utilizan la ciudad como cabeza de puente para su entrada en Europa. Esta circunstancia provoca también que la ciudad sufra tres asedios por parte de Castilla hasta su conquista en 1344. Años más tarde Algeciras será de nuevo conquistada por nazaríes granadinos y destruida totalmente en 1379.
La ciudad renace en 1704 cuando refugiados procedentes de Gibraltar se asientan en la antigua medina. Desde la adquisición de la municipalidad en 1755 hasta la actualidad la ciudad ha participado en varios de los más importantes acontecimientos de la historia de España, los asedios a Gibraltar, la guerra de la Independencia, la Revolución Cantonal o la guerra de África albergando en 1906 la Conferencia Internacional sobre Marruecos donde se trataría la repartición de Marruecos. El siglo XX ha supuesto la transformación de Algeciras de un pequeño pueblo dedicado a la pesca a una de las principales ciudades portuarias del Mediterráneo y un nexo de unión entre Europa y África.
Desde su fundación en el siglo I a. C. la ciudad situada al sur del río de la Miel, en la actual Villa Vieja, fue llamada Iulia Traducta («Iulia la transportada»). Según Estrabón este nombre, en su forma púnica Iulia Ioza, hace referencia a que fue poblada con disidentes al imperio romano procedentes de Tánger y Zilis «transportados» a la península como medida de castigo. En la obra De Chorographia del historiador romano del siglo I Pomponio Mela, oriundo de la ciudad, la ciudad es llamada Tingentera, interpretada como Tingis altera o «la otra Tánger».
Con la forma reducida de Traducta aparece nombrada aún en el siglo V en la Historia de los francos de Gregorio de Tours y como Traducta y Transducta en el Anónimo de Rávena de mediados del siglo VII. No se tiene constancia de si este nombre perduró con variaciones hasta la conquista árabe de la ciudad pues la Crónica Mozárabe de 754 aún se refiere a los montes situados a espaldas de la ciudad como montes Transductinos (Transductinis promonturiis) pero llama a la ciudad Messulam ciuitatem. Este topónimo Messulam o Messaulam es para algunos autores una corrupción del nombre que la ciudad tomó durante la presencia bizantina, la Mesopotamenoi (Μεσοποταµηνοὶ) o «ciudad entre ríos» nombrada por Jorge de Chipre en Descriptio Orbis Romani.
El nombre dado por los primeros musulmanes llegados a la península ibérica en el año 711 fue Al-Yazira al-Jadrā' (del árabe الجزيرة الخضراء), topónimo que significa «la isla verde» o «la península verde» y que hace referencia a las características hidrográficas de la ciudad al encontrarse situada entre varios cursos de agua y no tanto a la isla que se encontraba frente a su costa antes de ser anexionada al puerto que fue denominada Al-Yazira Umm Hakim. La ciudad fue desde época muy temprana conocida simplemente como Al-Yazira y a pesar de que a finales del siglo X Almanzor, nacido en una alquería de la ciudad, impuso la antigua denominación de Al-Yazira al-Jadrā el nombre popular no se perdió.
El nombre actual y su gentilicio «algecireño, -a» proceden del nombre castellano, Algeciras, surgido de la evolución del nombre original árabe. En los portulanos medievales de los siglos XIV al XV, escritos en castellano, portugués y catalán, se utilizaron para la ciudad denominaciones muy variadas como Içola, Yallaz o Zizera, si bien la mayoría de las fuentes escritas de la Edad Media utilizan topónimos más similares al actual (Algecira, Alxecira, Aljacira y Algeçira) o al original árabe (Algecirat Aladra o Giziratalhadra). Será a partir de 1275, momento en el que se construye la Villa Nueva de la localidad y la ciudad queda conformada por dos medinas independientes con murallas propias, cuando comienza a aparecer entre las fuentes castellanas el nombre de la ciudad en plural siendo muy usual la denominación «las Algeciras».
Desde su refundación en 1704, Algeciras ha recibido los siguientes tratamientos:
Muy Ilustre Ciudad, con motivo de la consecución de la municipalidad, concedida el 6 de septiembre de 1755.
Muy Patriótica, por la defensa del reinado de Isabel II de España concedida el 9 de octubre de 1843.
Excelentísima Ciudad, concedida por la reina regente María Cristina en nombre de Alfonso XIII el 2 de julio de 1892 con motivo de la adhesión de la ciudad a la Monarquía constitucional.
El escudo de Algeciras se encuentra inscrito en el registro de símbolos de las entidades locales de Andalucía desde el 12 de enero de 2015. Hasta su regulación en 2015 la única descripción oficial de sus armas era la que aparece en el escudo de la provincia de Cádiz donde el de Algeciras ocupa el primer cuartel, «de gules, un castillo de oro, aclarado de azur sobre ondas de azur y plata, acostado de dos palmas de oro», aunque la representación clásica de estas armas mantenía las ramas de olivo y palma en el exterior del escudo, la corona real que hace referencia al título patrimonial de rey de Algeciras de la Corona española.
Tras el trabajo realizado por una comisión de investigación coordinada por el cronista de la localidad Luis Alberto del Castillo desde 2007 la descripción del escudo es:
El lema en latín incluido en el escudo significa «Ciudad fundada sobre el olvido, dos veces restaurada» y fue creada por la comisión. Hace referencia al pasado de la localidad y a las dos reconstrucciones documentadas en ella (la fundación de Tarik en 711 y la de los exiliados de Gibraltar en 1704).
La bandera de Algeciras es rectangular, de una longitud igual a tres medios de su ancho y dividida en dos franjas horizontales iguales, amarilla la superior, y azul la inferior. Su origen es la bandera de la provincia marítima de Algeciras.