Tal Día como Hoy

Alfredo Valenzuela Puelma

Pintor chileno

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Alfredo Valenzuela Puelma (Valparaíso, Chile; 8 de febrero de 1856-Villejuif, Francia; 27 de octubre de 1909) fue un pintor chileno, pionero en pintar desnudos en el país.​ Miembro de la generación de los grandes maestros de la pintura chilena junto con Pedro Lira, Juan Francisco González y Alberto Valenzuela Llanos, dentro de los cuatro es considerado como el que mejor representa la perfección formal, en base al academicismo imperante en la época.​

Entre sus discípulos y amigos se encuentra Alfredo Helsby,​ con el que compartía sus conocimientos su interés por las fuerzas ocultas de la naturaleza, el pintor inglés Thomas Somerscales y Juan Francisco González.

Valenzuela Puelma nació en la ciudad de Valparaíso, hijo de Juan Bautista Valenzuela y Jiménez y María de la Luz Puelma González,​ santiaguinos que pasaban las vacaciones en el sector. Se casó con Carlina Garrido Morel, con quien tuvo cinco hijos: María Eugenia, Ana Raquel, Carlos Rafael, Manuel Aníbal y Alfredo Valenzuela Garrido.​

Su talento fue temprano, según el historiador de arte Ricardo Bindis: «Puelma comenzó a pintar desde una temprana edad y ya a los diez años había pintado su primer cuadro con pinceles hechos por él mismo».​ Estudió en la Academia de pintura siendo alumno destacado de Ernesto Kirchbach y luego de Giovanni Mochi.​ Alfredo Valenzuela Puelma no era bueno recibiendo críticas, prefería mejorar de manera personal según decía el mismo autor. Onofre Jarpa, pintor que estudió durante su adolescencia junto a Puelma, lo recuerda como un joven de una seriedad poco habitual para su edad.

Valenzuela Puelma se autodenominaba anticlerical, muy de acuerdo con las leyes laicas y las reformas de la república liberal, propias del Chile de mediados de siglo XIX. Sus opiniones se manifestaban en diarios y críticas literarias, con puntos de vista controversiales; gustaba interpretar párrafos de la Biblia y citarlos en sus ejemplos. Desde pequeño aprendió a tocar el piano, lo que lo mantenía ocupado y llegó a ser su segunda opción de trabajo, para la cual compuso varias canciones; sin embargo, escogió finalmente la pintura. También durante un tiempo intentó la carrera de medicina, pero desistió más tarde.

Sus habilidades rápidamente le ganaron elogios, no solo de sus propios compañeros, sino también, de sus maestros. Pedro Lira, en cambio, trataba al joven pintor como trastornado. Su primer logro como artista se dio en 1877 cuando obtuvo la medalla de oro por su lienzo Diego de Almagro en su prisión. Al año siguiente, volvió a triunfar con Jesús y Santo Tomás.

Aparentemente, Puelma nunca quiso enseñar en la Academia de pintura, pero interesado en su crecimiento personal, luchó encarecidamente por una beca que lo llevara a París. Tuvo éxito desde temprano y ya en 1881, a los 25 años, compuso retratos para personajes importantes de la época, como el expresidente chileno Manuel Montt. Se casó durante ese periodo con Carlina Garrido y el mismo año consiguió una beca de pensión anual para viajar a Europa.

En Europa, Valenzuela Puelma continuó sus estudios e ingresó en la Escuela de Bellas Artes pero poco después la abandonó y decidió ponerse en manos del pintor Jean-Joseph Benjamin-Constant. Su maestro inculcó en Valenzuela Puelma el gusto por la pintura oriental y la pincelada precisa y detallada. Antes de volver a Chile en 1885, aprovechó de visitar museos en Europa, donde vio obras de pintores como Tiziano, Murillo, Rembrandt y Velázquez.​​​ Paralelamente, enviaba cada año cuadros al gobierno chileno como parte del acuerdo por la beca que recibía. El primero que mandó fue una copia de La segadora, de Jules Breton, en 1882 (que hoy está en el Museo Municipal de Bellas Artes de Valparaíso); le siguió al año siguiente uno de sus lienzos más populares, La lección de geografía.

Tras cuatro años en Francia, adelantó su regreso a Chile debido a una enfermedad que lo aquejaba. Con la fama cobrada en Francia gracias a Náyade cerca del agua, óleo expuesto en el Salón de París, Valenzuela Puelma esperaba un gran recibimiento, según Ana Francisca Allamand. Sin embargo, uno de los cuadros que trajo, La perla del mercader (que había titulado en francés como Marchand d'esclaves), provocó diversas críticas en Chile.

Las críticas no se referían a la calidad del cuadro, sino a su temática, considerada poco decorosa; Valenzuela Puelma fue pionero del desnudo en Chile, en una época en que la sociedad chilena era muy conservadora. ​ El pintor se sintió dolido por los ataques que recibió su obra. A partir de ese momento el entorno chileno fue cada vez más duro con él.

En Chile trabajó junto al pintor Pedro Lira durante algún tiempo; sin embargo, la pobreza y la locura que lo aquejaban lo hacían intratable. La rivalidad artística entre ambos duraría toda su vida. Valenzuela Puelma ya antes se había burlado de Lira, en las publicaciones del antiguo diario La Ley en las que firmaba con el seudónimo Pedrolera a modo de ridiculizar a su rival.

Valenzuela Puelma pasó por un tiempo la sequía de encargos, pero gracias al apoyo del escritor Eusebio Lillo —autor, entre otras obras, de la letra del himno nacional de Chile— consiguió una pensión de manos del entonces presidente Balmaceda. Gracias a ello el maestro pudo regresar a Europa, donde en 1889 pintó su segunda obra cumbre, La ninfa de las cerezas, que ganaría mención honrosa en el prestigioso salón parisino y una tercera medalla en Madrid, al año siguiente.​

Al llegar a Europa toma clases con Jean-Paul Laurens pero, tras una altercado, es expulsado de su taller​ y se dedica entonces a las reproducciones y la pintura de interiores.

De vuelta en Chile, recibió en 1892 el premio Marcos Maturana.​ Posteriormente, Valenzuela Puelma se perfeccionó en el retrato, el paisaje y su especialidad, el desnudo; pero fue el primero su fuente principal de recursos.

Durante su estadía en París, el escritor Augusto d'Halmar compartió con el pintor, notando los problemas económicos y psicológicos que sufría:

Valenzuela Puelma murió el 27 de octubre de 1909 en un hospital psiquiátrico de Villejuif. Aunque su funeral se realizó en Francia, sus restos fueron repatriados y homenajeados en el Museo Nacional de Bellas Artes.​

Aunque en Chile fue criticado por sus desnudos, recibió premios importantes como los del Salón Oficial de Santiago (primera medalla en 1877; primera y segunda medalla en 1878) o la primera medalla en la Exposición Municipal de Valparaíso en 1896, entre otros. Mientras tanto, en Europa obtuvo incluso mayores reconocimientos que los de su país natal.

Recuerda del pintor el historiador de arte Ricardo Bindis que:

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