Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé (Buenos Aires, 4 de julio de 1926-Madrid, 7 de julio de 2014),más conocido como Alfredo Di Stéfano, fue un futbolista y entrenador argentino nacionalizado español. Jugador legendario de los clubes River Plate, Millonarios y Real Madrid, desde 2000 hasta su fallecimiento fue presidente de honor del Real Madrid, al que como jugador debe sus mayores éxitos y reconocimientos mundiales y del que llegó a ser su máximo goleador histórico. Es considerado como uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
Como jugador fue internacional por dos países, circunstancia permitida en la época, contabilizando seis encuentros con la selección argentina y treinta y uno con la selección española tras adoptar su nacionalidad en 1956. Pese a ello, se da la circunstancia de que nunca disputó una Copa Mundial —el torneo más prestigioso a nivel de selecciones— por diferentes motivos, lo cual no ha sido impedimento para que sea considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol y como el primer grande de este deporte. Su mayor logro con una selección, fue ganar con Argentina el Campeonato Sudamericano 1947, actual Copa América.
Considerado por la FIFA —máximo organismo futbolístico— como uno de los cuatro mejores jugadores de fútbol del siglo xx junto al brasileño Pelé, el argentino Diego Maradona y el neerlandés Johan Cruyff, en 2004 fue elegido el cuarto mejor jugador del siglo xx por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol, así como el mejor jugador español del siglo xx. Fue también incluido por el mismo organismo entre las 48 leyendas del fútbol, además de ser galardonado por la revista France Football como el mejor de todos los ganadores del Balón de Oro hasta 1989, circunstancia por la que recibió el Súper Balón de Oro, siendo el único futbolista de la historia en poseerlo.
Al momento de su retirada era el máximo goleador de la historia del Real Madrid C. F. —donde militó once temporadas—, seguido a 65 goles por su excompañero de equipo Ferenc Puskás, siendo ambos integrantes del recordado «Madrid de Di Stéfano» o «Madrid de las cinco Copas de Europa», señalado por la UEFA como uno de los mejores equipos de la historia; además, era entonces el jugador nacido en Argentina con más títulos oficiales logrados. Su nombre está directamente ligado al del club madrileño, ya que —no en vano— su fichaje por el equipo «merengue» cambió el curso de la historia de este equipo hasta ser proclamado como el mejor club del siglo xx, merced sobre todo a las cinco finales consecutivas ganadas de la Copa de Europa que este club consiguió durante su etapa en Madrid, y en las que anotó un total de siete goles siendo el récord histórico de la competición junto al ya mencionado Puskás. Asimismo, de Di Stéfano cabe destacar su exquisita calidad técnica y su polivalencia en el campo, siendo por ello calificado por parte de entendidos, exfutbolistas y aficionados como el jugador más completo que ha dado el fútbol a nivel mundial.
En 1963 fue secuestrado en Caracas por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Venezuela (FALN), como parte de una estrategia publicitaria del grupo armado. Fue liberado a los tres días sin sufrir ningún daño.
Debido a sus goles, logros y trayectoria, fue incluido por la FIFA en el salón de la fama del fútbol en 2011. Fue también incluido en el proyecto predecesor, el International Football Hall of Champions (IFHOC-FIFA) en 1997, y el 14 de diciembre de 2020 fue incluido como mediocentro ofensivo en el segundo Dream Team histórico del Balón de Oro.
Alfredo Di Stéfano nació el 4 de julio de 1926 en el barrio de Barracas, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en el seno de una familia argentina de clase media-baja. Sus padres fueron Alfredo Di Stéfano, hijo de un italiano naturalizado argentino, y su madre Eulalia Laulhé Gilmont, de ascendencia francesa. Su abuelo paterno, Michele, fue el primer Di Stefano que llegó a Buenos Aires procedente de Italia.
Entre 1940 y 1943 jugó junto a su hermano Tulio en el Club Social y Deportivo Unión Progresista, hasta que recibió un telegrama citándole para una prueba con el Club Atlético River Plate. Fue así como en 1944 recaló en las categorías inferiores del club, donde permaneció hasta que disputó su primer encuentro jugando para el primer equipo el 15 de julio de 1945 frente al Club Atlético Huracán de la jornada 12 del campeonato de liga que finalizó con derrota por 1-2. Fue el único partido en el que intervino en ese torneo, en el cual su equipo terminó coronándose campeón.
Al año siguiente fue cedido al C. A. Huracán, club que ya se había percatado de su inmenso potencial debutando en la primera jornada del campeonato el 21 de abril en la derrota por 1-0 contra el Club Atlético Chacarita Juniors. Cuatro jornadas después, anotó su primer gol como profesional producido el 26 de mayo en el Estadio Tomás Adolfo Ducó. El delantero anotó dos tantos para el triunfo por 3-1 sobre Club Estudiantes de La Plata. Esa temporada disputó un total de 25 partidos y anotó 10 goles, completados con otros dos partidos sin anotaciones correspondientes a la Copa de Competencia Británica y donde debutó con «los quemeros» el 14 de abril de 1946 en la victoria por 2-1 frente al Club Atlético Atlanta.
Pese a la buena delantera que conformaba con Tucho Méndez y Turco Simes, dada la alta cantidad que se pidió por su pase definitivo para retenerlo la siguiente temporada, los dirigentes del C. A. Huracán no abonaron dicha cantidad por la inminente huelga que se avecinaba, donde todos los jugadores podrían quedar con sus derechos en su poder por encima de los clubes —circunstancia que terminó sucediendo el año siguiente— y volvió al C. A. River Plate. Sustituyendo al gran referente del equipo Adolfo Pedernera, con quien volvería a coincidir años después, se convirtió en el ídolo local y fue el año de su explosión como futbolista. Ese año consiguió el campeonato liguero de 1947 y se proclamó máximo goleador del torneo con 27 tantos en 30 partidos. Fue también en ese año cuando se incorporó por primera vez a la selección argentina, con la que ganó el Campeonato Sudamericano, en Guayaquil 1947, jugando 6 partidos y convirtiendo 6 goles. Además disputó la decimoctava edición de la Copa Aldao donde anotó un gol en los dos partidos de la final que ayudaron a su equipo a salir campeón del torneo internacional, y el 20 de julio anotó el primer hat-trick de su carrera en la victoria por 5-1 frente al Club Atlético Tigre.
Ya como referente y uno de los hombres referentes del fútbol argentino, en 1948 participó en la Copa Sudamericana de Campeones, un torneo oficial antecesor de la Copa Libertadores, donde logró el subcampeonato y anotó 4 goles en 6 partidos. En lo referente al campeonato doméstico, finalizó también como subcampeón por detrás del Club Atlético Independiente habiendo disputado 23 partidos en los que anotó 13 goles. Precisamente tras el partido que enfrentó a ambos conjuntos con remontada final de los «diablos rojos», se produjo la huelga de futbolistas. Debido a esto, la Asociación del Fútbol Argentino decidió que en los cinco últimos partidos del campeonato se jugasen con jugadores no profesionales, o amateurs. Fue el principio del fin de su carrera en Argentina.
Dio comienzo una disputa entre los Futbolistas Argentinos Agremiados (FFA) y el gobierno del General Perón que no tuvo resolución hasta mayo de 1949, el Ministerio de Trabajo impuso un salario tope de mil quinientos pesos, inaceptable por los futbolistas y que provocó un éxodo sin precedentes a diferentes países. Disputó doce partidos en los que anotó nueve goles antes de recibir una irrechazable oferta desde Colombia, quien no estaba afiliada a la FIFA. Antes jugó curiosamente unos minutos como guardameta. La anécdota se produjo el 31 de julio de 1949, cuando sustituyó a Amadeo Carrizo durante 33 minutos. Mantuvo el cero bajo los palos y su equipo venció 1-0 en el clásico argentino frente al Club Atlético Boca Juniors.